jueves, 3 de julio de 2014

LA INVENCIÓN DEL TDAH Y DEL TRASTORNO BIPOLAR INFANTIL

 El título de esta entrada lo podéis ver también en la portada del libro del que os voy a hablar hoy.  Choca leer "invención" pero cuando acabas de leerlo ya no choca tanto. Duele e indigna que las cosas sean así, pero es que casi no queda lugar a dudas de que estamos siendo constantemente manipulados y utilizados, si es que a día de hoy queda alguien tan inocente como para creer que no es así. Y cuando el rebaño de adultos no fue suficiente se concentraron en los menores, menores quiere decir nuestros hijos.
Conocí de la existencia de este libro a través de un correo que me envió directamente uno de los autores, el Sr. Gonzalez Pardo. Por supuesto antes de recomendaros o no el libro me lo he querido leer y ahora que ya lo he acabado vamos a examinar un poco de lo que nos hablan sus tres autores. Para empezar os los presentaré:

Fernando García de Vinuesa es licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y ejerce como psicólogo escolar.
Hector Gonzalez Pardo es doctor en Biología y profesor de psicofarmacología en la Universidad de Oviedo.
Marino Pérez Álvarez es especialista en Psicología Clínica y catedrático en Psicopatología y Técnicas de intervención en la universidad de Oviedo.

Como veis los autores de este , lo avanzo ya, imprescindible trabajo no son precisamente un padre concienciado desde su portátil doméstico ( algo igualmente respetable pero más expuesto a la crítica fácil, decídmelo a mí). No. Son investigadores, hombres de ciencia cuyo mensaje más importante es que en ciencia no está todo dicho, nada es tan blanco o tan negro, y así debería ser por definición. Critican duramente la subjetividad del diagnóstico (pag.283) ya que el mismo Barkley reconoce que ni las pruebas de laboratorio ni los test neuropsicológicos estaban validados para llevar a cabo el diagnóstico, y por tanto los preofesionales deberían emplear el DSM.


Vayamos con el libro. La introducción ya llama la atención: Cómo echar a perder a los niños:varios métodos. Aquí cambian el punto de mira siempre puesto en el niño a las formas de vida actuales, el contexto en el que se desarrolla el niño. Esto es algo repetido hasta la saciedad desde este blog. Hablan de 4 métodos: Los niños van a la escuela a divertirse, tienen que ser alabados, se ha  de desarrollar su autoestima y hay que enseñarles a ser felices. No entraré en muchos detalles para evitar que me denuncien por copiarles el libro, si embargo el tema de la autoestima quiero mencionarlo. Nos hablan de un estudio muy interesante en el que se demostró que el fortalecimiento de la autoestima hizo que las notas escolares fueran peores. Sí, parece que uno se siente mejor consigo mismo incluso obteniendo resultados peores de lo que se deduce que no está ayudando mucho en el problema así que parece mejor fomentar el autocontrol que la autoestima. 

Yo siempre subrallo los libros que leo, este lo he  subrallado tanto que dan ganas de comprarse otro para tenerlo bien cuidado. Durante el cuerpo del libro se van exponiendo, a través de las publicaciones de los más afamados "especialistas" toda una serie de contradicciones, paradojas, imprecisiones y opiniones sin fundamento que desarman todo el constructo del TDAH. Los argumentos y referencias que utilizan son claros, cualquier padre que haya pasado por el tortuoso camino del diagnóstico de TDAH en su hijo se sentirá identificado con las situaciones que se relatan, puede que también se sienta algo indignado al descubrir que han estado jugando con nuestros hijos. Hay poca preocupación por ayudar a resolver a los padres los problemas que tienen con sus hijos (o al revés) y mucha motivación por encontrar la razón a estos problemas en desórdenes neuroquímicos (del niño claro) y su tratamiento farmacológico. NADIE HA PODIDO DEMOSTRAR NUNCA ESTA TEORÍA.

Nos vamos a las conclusiones porque dejar caer aquí ideas deshilvanadas le hace perder la libro la consistencia que tiene. Nos dicen que la dificultad de decir que és el TDAH estriba en que cada profesional que lo diagnostique se basará en su opinión personal sobre el por qué de ciertos comportamientos. Según Barkley se debería utilizar el DSM, pero ya sabemos que este manual carece de utilidad para establecer diagnósticos que tengan validez discriminante, predictiva y de constructo. Nos explican que en lugar de preguntarnos ¿por qué se mueve tanto el niño? una pregunta más conveniente sería ¿tiene ese niño motivos para moverse, para no atender?

La divulgación, infectada de conflictos de intereses millonarios que se describen en el libro, ha hecho que cualquier niño difícil sea un niño desviado por un fallo de su cerebro sin que importe nada más (ni situación familiar, escolar, preocupaciones,...)

Y por fin la pregunta dolorosa, la que todos nos hacemos y la que no puedes sugerir pues entonces tu interlocutor se sentirá agredido y responderá con violéncia cuando lo que debería hacer es reflexionar sobre ello y no sentirse culpable pues no es un tema de culpas: ¿prefieren los padres un niño "enfermo", diagnosticado y medicado, a  asumir la difícil tarea sin duda, de educar a su hijo y aprender a hacerlo si es necesario?

Si alguien tiene la culpa son aquellos profesionales que, en lugar de ayudar a esos padres o profesores desbordados por la situación, les convencen que todo se debe a un fallo en el cerebro dándoles así una válvula de escape al ver una solución en la supuesta enfermedad del niño.  Es comprensible que los padres nos agarremos a ello, os recuerdo que yo fuí uno de ellos, con la cantidad de literatura publicada en base a conflictos de intereses que han llevado hasta a sentencias judiciales. El TDAH es toda una industria pero al final se escuchará la verdad, ya se puede oir pues hay grandes investigadores gritándola pero al no estar patrocinados no pueden publicar en grandes medios. Afortunadamente los tres autores de este libro lo han conseguido y espero que vendan muchas copias y llegue a muchos padres que en su fuero interno saben que algo no marcha bien en el asunto del TDAH pero necesitan oirlo de alguien digno de confianza.

El libro toca otro tema que yo desconocía totalmente: el trastorno bipolar infantil. Me da que este caso aún es más escandoloso que el del TDAH. Parece ser que en estos dias ya el diagnóstico de TBI ya está en auge en EEUU, igual que le TDAH estalló primero en aquél país y luego desembarcó en nuestras costas. Ojalá me equivoque pero con los datos del libro no queda más remedio que entrar en pánico al pensar que pronto oiremos hablar de este nuevamente falaz diagnóstico de trastorno bipolar infantil. Prestaré atención desde hoy a este asunto.

Está claro después de lo dicho que doy mi recomendación a la lectura de este libro, a personas de todas las opiniones pues habiendo leído todo lo que es fácil de encontrar, ya sea por internet o en otras publicaciones, y leyendo también "Volviendo a la normalidad" se tendrán argumentos de sobra para que cada uno saque sus conclusiones. Sin la lectura de este libro la información de la que se dispone está sesgada y, por lo tanto, es insuficiente. Espero que lo disfruteis y le saqueis buen provecho y mil gracias a los tres autores por su valentía y su buen hacer.

Por cierto, mis conflictos de intereses siguen siendo cero, sigo sin creerme una palabra de lo que dicen los lídere de opinión y mi hijo ni tiene ni ha tenido nunca TDAH, a pesar de que un neurólogo (líder de opinión por cierto) y dos psicólogas dijeran que era de libro.

Jordi Badia

En cursiva citas del mencionado libro.





martes, 1 de julio de 2014

Atentos al déficit de atención (TDAH) Entre la naturaleza incierta y la prescripción hiperactiva

Fuente: http://www.migueljara.com/2014/03/19/nuevos-datos-para-entender-que-la-hiperactividad-es-una-enfermedad-disenada-en-torno-a-un-medicamento/

El boletin de información farmacoterapéutica de Navarra ha publicado en su número de final del 2013 un interesante trabajo de título homónimo al de esta entrada. Copio el resumen del trabajo y lo podeis leer completo aqui .


El TDAH se nos revela como un fenómeno de prevalencia variable y creciente, con etiología desconocida, sin marcadores biológicos consistentes e hipótesis a favor del origen orgánico muy discutibles. Sus criterios diagnósticos han fluctuado enormemente a lo largo del tiempo, basados en escalas de síntomas insuficientemente correlacionadas con la disfunción social, familiar o académica.
Los tratamientos no farmacológicos precisan de una mayor investigación, destacando la terapia conductual en su potencial utilidad.
Con respecto a los medicamentos se aprecia cierta eficacia en síntomas a corto plazo sin continuidad clara en las variables relevantes, por lo que deberían considerarse un recurso de uso excepcional. Destacan los efectos adversos cardiovasculares, psiquiátricos y endocrinos (algunos raros y muy graves, otros frecuentes con repercusiones ignoradas).
Su relación con el abuso de sustancias permanece debatida y preocupa la actual tendencia a iniciar tratamientos en población adulta, máxime cuando la pluralidad de intereses alrededor de este diagnóstico complica la formación de un juicio prudente”.

DE VACACIONES CON NUESTROS HIJOS

 










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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia