miércoles, 24 de julio de 2013

¿SABEMOS LO QUE ESTAMOS HACIENDO?

 
Constantemente asistimos a una deshumanización de l@s niñ@s. Se les pierde el respeto, se les enseña a ser competitivos y se les trata como números, en función de la nota que sacan. Incluso en ocasiones, como ha sido el caso de mis hijos, es el sitio donde aprender a discriminar y a identificarse con su género en detrimento del otro.... algo grave está pasando.
Urge un cambio, pero profundo. Un cambio de paradigma, de manera de entender la educación y no solo en los centros escolares. Solo de esta forma, dejará de patologizarse a la infancia, se empezará a respetar las diferencias y empezaremos a respetarles como lo que son: seres humanos con plenos derechos.
 
(Texto escrito por: Almudena Fuentes y extraído de la página de facebook enterapia psicología)

Paula tiene 7 años, de momento es un "fracaso escolar" porque no lee las 44 palabras por minuto que tendría que leer para su edad...

Juan tiene 8 años y le acaban de diagnosticar un TDAH muy leve, el colegio fuerza a sus padres a llevárselo o a medicarle...

Silvia tiene 11 años y no le interesan las matemáticas porque no se las enseñaron bien, ahora sus padres le han puesto a petición de su profesora, 4 horas a la semana de clase particular al volver a casa. En el colegio la sacan de su clase para hacer refuerzo de matemáticas con 5 niños más y sus resultados en matemáticas siguen siendo muy bajos.
Se acuesta por las noches asustada y con miedo a los exámenes, su pasión es bailar, pero no le queda tiempo y no se lo permiten...

Claudia tiene 15 años y se pasa 9 horas en el colegio y 4 horas estudiando en casa...

Carlos tiene 6 años y molesta en clase porque es un niño de altas capacidades que se aburre soberanamente, pasa su tiempo siguiendo moscas y fabricando figuras de papel... Está permanentemente castigado sin recreo y amonestado por su profesora en presencia de sus compañeros...

Daniel tiene 9 años y por más que se esfuerza en sacar una buena nota para sentirse satisfecho, su profesor suma religiosamente las décimas en los exámenes y le pone puntuaciones como 4,8 sin ninguna compasión...






¡¡¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO?!!

Los niños tienen que ser todos iguales, ni mejores ni peores.

Somos muchos los que nos sobrecogemos al dejar a nuestros hijos en un sistema educativo que no tiene ni pies ni cabeza, que no cuenta con el individuo, al que le importa un bledo cómo son Paula, Juan, Silvia, Claudia, Carlos o Daniel, y cuáles son sus fortalezas.

Los niños no son felices, se aburren en clase, se cansan de tantas horas, de tantos deberes, de tantos ejercicios, de tantos exámenes, de tan poco tiempo libre, de tantas exigencias, de tan poco cariño, ¡son niños!, ¡por el amor de Dios!, ¡pero no son tontos!... Si tan sólo nos atreviéramos a escucharles, a saber qué es lo que piensan de sus vidas, de esos ejércitos de los que forman parte obligatoriamente, de ese madrugón matinal que les empuja como ganado a ser simplemente una nota...

Estamos locos los mayores por permitir lo que estamos permitiendo, luego mirando hacia otros mundos y sintiendo compasión... Y yo me pregunto, ¿qué niño es más feliz?

A mí me da miedo escuchar a mis hijos. Me sobrecoge verlos cargados como mulas, con montones de libros de texto a sus espaldas, llenos de obligaciones y pendientes de una nota.

Nuestros hijos no son notas.
¡BASTA YA!
No quiero pasarme la vida peleándome con ellos para que se sienten a estudiar, no quiero que sientan que sólo miramos las notas que les ponen, no quiero que se acuesten asustados por culpa de las notas o de los exámenes, que se estudian como papagallos para olvidarse al día siguiente.
Es cruel evaluar permanentemente a un ser humano... Roza el maltrato...

¿Por qué no se habla de esto en los medios?
En la clase de Perico premian al niño que más libros lea con una bolsa de chucherías. Todos compiten por leer el mayor número de libros posible, pero no por los libros, sino por las chucherías...
¿Estamos locos?
Estamos haciendo a nuestros niños competitivos, generando envidias entre ellos, separando a los niños de las niñas, estableciendo baremos como "niños buenos" y "niños malos" (o "niños listos" y "niños tontos"...)

Tratamos mal a los niños, no les tenemos en cuenta, no comprendemos que son únicos, especiales, seres humanos; son soldados uniformados y cargados con macutos en busca de un resultado para que la sociedad se quede tranquila.

Y ¿qué podemos hacer?...
Revisar las expectativas que tenemos sobre nuestros hijos, no permitir que les midan con un metro como el del parque de atracciones, en el que si llega a la altura puede subir y si no llega o se pasa, tiene que quedarse en tierra.
Defender la individualidad de nuestros hijos, darnos cuenta de que no hay fracaso escolar, sino poco interés por lo que se aprende.
Animar a nuestros hijos a protestar como individuos, a rebelarse y apoyarles.
Buscar el que aprendan y disfruten haciéndolo.
Cerrar los libros obligatoriamente a una hora establecida.
Darles días de asuntos propios o ¿es que ellos no tienen derecho a estar un día agotados?
Vamos a quitarles la presión de las notas, a convencerles de que lo único que tienen que hacer es aprender y disfrutar.
Vamos a mostrarles el camino ¡YA! y a no esperar a que lo tengan que encontrar con un psicólogo en el futuro (todo mi amor y respeto hacia esta magnífica profesión), o con un psiquiatra cuando ya no puedan más.

Vamos a liberar a nuestros hijos.
¡¡NO IMPORTAN LAS NOTAS!!
IMPORTAN NUESTROS NIÑOS que, en definitiva, son el futuro.

8 comentarios:

  1. Vamos a ver......
    POR SUPUESTO.
    Modo de proceder ante el colegio:
    hablar con los profesores y decir "muchas gracias, haremos lo que nos recomienda". Al tiempo y en nuevas reuniones comentar siempre "seguimos trabajando en ello, muchas gracias". Si el profesor está implicado y es inteligente, no tendrás nunca una reunión de esta índole, puesto que no te molestará nunca por la cantidad de palabras por minuto que lee tu hijo.
    Modo de proceder ante el niño:
    nunca hacerle entender ni por pasiva ni por activa que desprecias el sistema, y si lo haces, tienes que dejarle claro que eso es indiferente, es decir, es lo que hay y tienes que lidiar con eso.
    Respecto a la actitud con el crío y sus estudios te explico la mía, que por ahora ha dado muy buenos resultados. Sus estudios son SU problema, y nunca por activa o por pasiva, por muy preocupado que esté, voy a parecer mas preocupado que él o ella, y por supuesto siempre la reacción será proporcionada a la importancia del problema, que es NINGUNA (coño). Con esto no quiero decir que los estudios no sean importantes, al contrario, tienen la importancia que tienen, la justa, en relación a lo que es LA VIDA.
    Anecdota del otro día con mi Ale (12 años)....salimos de mi casa en el monte de La Esperanza, por la mañana. Nos adentramos en el monte y cuando llevamos una hora de caminata, mi hijo se cabrea porque le pido que deje de quejarse. Comienza a caminar a toda hostia y se pierde. Yo me preocupo, pero trato de reflexionar y me digo que si toma decisiones de adulto, tendrá que aprender a lidiar con las consecuencias. Me digo que el lleva el agua y hasta el móvil y que es mas inteligente que yo. Objetivamente no hay de que preocuparse, pero me preocupo igualmente, aunque no hago nada al respecto. A la hora o así, me lo encuentro en el mismo camino que yo, pero en dirección contraria. Se cruza conmigo y ni me mira. Yo sigo mi camino y me doy cuenta que él sigue el suyo.
    Total que llego a casa se lo explico a su madre (que me tranquiliza,por cierto) y me digo que si a la tarde no ha vuelo ya saldré a buscarlo. El miedo hace que me vea de noche con los equipos de emergencia buscando por el monte y todo el mundo señalándome como el mal padre que perdió a su hijo adrede.
    Total, que a las dos horas aparece tan ancho, y le cuenta a su madre que conectó el GPS del móvil, que se puso a escuchar música, y que se encontró con una señora en el monte a la que le preguntó por donde se iba al pueblo. La señora no supo contestarle, así que siguió su camino hasta encontrar una carretera que le resultó familiar, y así llegó a casa.
    Yo me tranquilizo, me siento orgulloso, pero a la vez me jode, porque sé que ahora será mas chulo y orgulloso que antes, y que no aprendió la lección a que mi me hubiera gustado. No pasó miedo.
    Con esto quiero decir que la lucha fundamental es contra nosotros mismos y nuestra necesidad como padres y madres, de HACER que todo vaya bien, de calmar nuestros temores aunque para ello tengamos que hacerle la tarea a los niños, con lo cual los inhabilitamos y los invalidamos. Les faltamos al respeto.
    La única forma de hacerse cargo de la vida de uno, es DARSE CUENTA de que nadie lo va a hacer por nosotros.
    Que rollo....
    Un abrazo.

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  2. Un ejemplo que me entró la semana pasada...

    En una de las reuniones que los tutores tienen con los chicos de último curso de Secundaria, para valorar y reflexionar un poco sobre las salidas académicas y profesionales que el chico proyecta y empieza a dibujar osbre su futuro...

    Chaval de 16 años, con grandísimas dificultades en la comprensión (escrita fundamentalmente), que lleva peleando para que el sistema educativo no lo sepulte con su mierda y su soberbia de enseñar a los que aprenden solos (estimo que dentro de una clase, el 50% aprendería sin necesidad del profesor, el otro 30% le ayudaría aunque no sería imprescindible, y el 20% que presenta dificultades son los que realmente deberían ser acompañados en un proceso de aprendizaje individualizado... pues acaba siendo al revés... con la vanagloria del profesor urtando un mérito que no le corresponde... Las señales de tráfico no conducen el coche, la gasolina tampoco...)

    Tutor: T
    Manolito: M

    Dice la RAE sobre Tutor: Persona encargada de orientar a los alumnos de un curso o asignatura.

    T: "Bueno manolito, ¿y que esperas hacer dentro de unos años?"
    M: "Pues... me gustaría estudiar una carrera..."
    T: "De qué?, ¿De obstáculos? (autocarcajada retumbante)"
    M: "..............." (Pensamiento no expresado:me están entrando ganas de darte dos hostias cabrón!)

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  3. Estoy de acuerdo contigo Jesús, que la única forma de hacerse cargo de uno mismo es siendo consciente de que ninguno lo hará por nosotros... pero siempre y cuando tengamos las "herramientas" para enfrentarte al mundo.

    Igual que a nuestro hijo de tres años, por mucho y muy bien que ande, no le dejamos que vaya él solo a la escuela andando (porque todavía no está preparado), los chavales con dificultades tampoco tienen sus herramientas para defenderse (o se reprimen, como este caso, pena que no le diera dos hostias, que me encargaba de peritar al chaval y alegar "consecuencia evidente ante una falta de respeto gravísima, por una figura que BAJO NINGÚN CONCEPTO puede cercenar así la confianza y la ilusión de ningún chico")...

    ...Entiendo que ante una contestación como esta, la mitad de los chavales están preparados para afrontarla sin necesidad de intervención ajena... el otro 50% no, o no en las condiciones adecuadas para poder salir inmune o lo menos dañado posible...


    Un caso de hace unos años que me llamó mucho la atención:

    Mamá preocupada: Mp
    Daniel: D
    Psicologo: E
    Profesora: P

    Mp: "Han vuelto a expulsar a mi hijo otra vez!, esta ya una semana"...

    E: "¿Te apetece contarme lo que ha ocurrido D?"
    D: "Sí... que la profesora se metió conmigo...LLevaba dos días expulsado porque en clase me aburría y no hacía nada y después de volver la profesora me gritó y me dijo que no servía para nada..."

    E: "¿Te dijo eso?"
    D: "Sí, y lo tengo grabado... Cómo mi madre nunca me cree, esta vez lo grabé con el móvil.. ¿quieres escucharlo?"

    E: "Estoy deseándolo..."

    Frase relevante de la grabación sin haber ningún tipo de provocación ni de causa previa por parte del chaval..

    P: "¿Ya estás aquí otra vez? ¿A qué cojones vienes a clase si nunca serás nada en la vida?"

    En este caso era un chico de 15 años repitiendo 2º de la ESO...

    ¿Tiene un chico que aguantar eso por parte de quién le tiene que ayudar, educar y que además cobra por ello?

    Si ponemos al zorro a cuidar gallinas, ya sabemos como nos quedará el gallinero...

    ¿O debería denunciarlo y que pusieran a esta terrorista educativa a plantar patatas, cuidar cerdos o a sexar pollos... (pero lejos de las personas!)?

    Tampoco le pedimos al ciego que se oriente sin ayuda, no?

    Eso no lo hace más fuerte, sino más vulnerable... aunqeu es posible que de 100 ciegos, 10 consigueran sobrevivir sin ayuda en un ambiente hostil y peligroso...

    Con un poco de ayuda adaptada a sus dificultades, los 100 sobrevivirían...

    La invisibilidad de muchas de las dificultades escolares es el gran mojón del fracaso escolar, y no por esas dificultades en sí mismas, sino por la falta de personal cualificado -y un itinerario educativo ajustado y decente (y no la vuelta a los años 50 que nos propone el sr. Wert, donde estos chicos empezaban a trabajar con 12 o 14 años porque la escuela no era capaz -ni estaba interesada- en contenerlos y formarlos... Preferían formar -y prefieren formar- a los que se forman solos... que ni necesitarían profesor, ni aula ni colegio... y al fascismo educativo hemos re-vuelto).

    No creo que el chico tenga que enfrentarse a eso, igual que si vas por la calle y a tu hijo de 12 años le insultan o alguien le da una galleta, tú no vas a dejar que se apañe especialmente, cuando lleva 6 años de insultos y de galletas... porque ya no levanta cabeza...

    Si mi hijo que lleva la cabeza bien alta alguien le dice algo, pues claro que él se sacará se agarrará los machos y tirará para adelante... pero solo el que ya lleva la cabeza bien alta de atrás...

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  4. Y sí existen espacios respetuosos donde el niño no deja de aprender a pesar del docente y el sistema cuantitavo de niños-nota, sino que se educa y se construye acompañado del docente, mediador.

    Y estas experiencias únicas y pioneras son las que la administración sigue queriendo cargarse, como O Pelouro en Galicia, donde la Xunta no deja de cerrarle el grifo, a esta escuela concertada y gratuíta que lleva desde 1972 acompañando, formando y remediando a Todo Niño, un lugar para y por el Niño, algo que toda escuela debiera de ser... o así los debieran considerar...

    http://vimeo.com/67051717

    Un espacio donde aprender es emocinarse con lo que uno y otros hacen, en redes interactivas -donde los acompañantes de su procesos son invisibles, sin entorpecer ni distorsionar, ni condicionar, ni secuestrar su experiencia, su percepción y su aprendizaje.

    http://vimeo.com/68302242

    Pero seguimos pagando una politica educativa discriminatoria donde el tu colegio está marcado por lo que tienes entre las piernas... en el año 2013!... donde por mucho estudio que me saquen de que su rendimiento es superior, creo que ya hace muchos años quedó claro que la educación de la escuela no es una nota final de la ESO y el BACH, sino un recorrido personal y acompañado en la esfera emocional (esa que algunas entidades religiosas coartan y anulan), personal (libertad de elección en lugar de coacción), social (¿están en la sociedad los penes separados de las vaginas?...¿o solo en los monasterios, conventos e iglesias, lugares cada vez menos frecuentados?...) y moral (desde el humanismo no desde ningún púlpito ni ídolo marcando el camino)... además de lo cognitivo...

    Si no queremos solo niños-nota, claro...

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  5. Y menos si están financiadas por una secta controladora y perniciosa, claro...

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  6. Para evitar discusiones estériles, creo que ayudará este artículo:

    http://portal.asociacionhestia.org/areas/educacion/87-segregar-por-sexo-no-es-ciencia,-es-prejuicio.html

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  7. Por supuesto que los niños a los niños con dificultades hay que prestarles ayuda. Y en cuanto a lo de las galletas....EVIDENTEMENTE, no es lo mismo lo que comentaba en mi blog respecto a devolverlas a tus iguales, que cuando es un evidente ABUSO. Me refiero siempre a cuando la intervención de los adultos en situaciones donde los crios pueden perfectamente hacerse cargo, los invalida y lo enrarece todo. Y creo que son mayoría este tipo de situaciones.
    Amplificando el ejemplo del ciego que pones, también me parece que en la base de su supervivencia está el hecho de permitir que se haga cargo también de lo que puede, y lo que puede vendrá también determinado en muchas ocasiones, por aquello de lo que no se hacen cargo automáticamente los demás, y para eso el ciego tiene que SENTIR cierta perturbación, cierto nivel se SUFRIMIENTO que es lo que le mueve a hacer todo lo posible para ser lo mas autónomo posible. Lo mismo en los casos de los niños con cualquier tipo de dificultas. Lo realmente complicado es ayudar sin que la ayuda se acabe convirtiendo en un problema.
    Por supuesto, la burla de un adulto hacia un crío en las circunstancias que comentas es especialmente detestable y es uno de esos casos de ABUSO que comentaba antes.
    Saludos.

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  8. La escuela no forma, deforma.
    Gracias a que no fui al colegio tuve tiempo para cultivarme

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