lunes, 13 de mayo de 2013

Observan diferencias cerebrales en los niños con problemas del comportamiento (recordad: diferente no significa patológico)

 Por Eduardo Barca (psicoterapeuta infantil)


Leyendo esta noticia me atrapan un sinfín de sensaciones, inicialmente, la curiosidad (a estas alturas ya más escéptica e incrédula que interesante) de que hayan descubierto alteraciones
REALES a nivel neurofisiológico en los adolescentes con problemas de comportamiento... al segundo me asalta el pavor y el terror de que esto pueda permitir diagnosticar trastornos de conducta en niños...

Leyéndolo con calma aparece el gran error cometido que ayuda a toda esta confusión...

Dice el artículo que "Los cerebros de los niños con problemas conductuales no reaccionan de forma normal cuando observan imágenes de otras personas con dolor, halla un estudio reciente."

También dice "Los niños con problemas de conducta mostraron unas respuestas reducidas al dolor de los demás, específicamente en regiones del cerebro que desempeñan un rol en la empatía. Entre los niños con problemas de conducta, los que eran más insensibles mostraron los niveles más bajos de activación en esas áreas del cerebro, según el estudio."

Y finaliza "Nuestros hallazgos indican que los niños con problemas de conducta tienen una respuesta cerebral atípica al ver a otras personas sufriendo"

Y entonces es cuando me pongo a pensar que la falta de empatía está claro que tendrá un sustrato neurofisiológico. Sabemos que esa empatía empieza el niño a aprenderla con pocos meses a través de toda la lectura que la principal cuidadora del bebé le hace al niño de todo lo
que le sucede alrededor. Sabemos que en los primeros tres años se configuran las bases del futuro desarrollo emocional a través de la explosión interconectiva de las neuronas relacionadas con el sistema límbico, el corazón emocional de todo ser humano.

Es sabido que la empatía no la desarrollamos de manera automática o programada sino que debe ser enseñada, contrariamente a lo que Maturana nos señala cuando dice que "el emocionarse no puede ser enseñado". No puede ser enseñado, vale, porque cada uno pone de si mismo en cada emoción, pero sí necesitamos esa configuración inicial para que el emocionarse nos sea dado... en interactivas intersectivas complejas... donde la madre "presta" su prefrontal (que nos diría Barudy) a su hijo y ayuda a su configuración.... para bien o para mal....

Si el prefrontal de la madre tampoco ha sido regalado de mucho contacto y lenguaje relacional con explicativas constructivas de la identificación de emociones, (...luego las propias, luego las de los demás -diferentes de las mías) primera parada en el aprendizaje emocional, que se inicia desde el útero si me apuras, desde los primeros contactos con la madre, si no.

Y entonces dice este investigador en el artículo que el cerebro de las personas insensibles al dolor tienen una hipoactivación en las áreas cerebrales responsables de la percepción de la emoción en el otro -empatía-. Pues claro!!

Y es posible que si pudiéramos medir el nivel de desvergüenza de una gran parte de la plana política, principalmente la que de una u otra manera está imputada, acusada o señalada por apropiarse de lo que no es suyo o aprovecharse de su posición para hacer más grande lo suyo, sin importarle daños ni consecuencias sobre otros- pues seguramente la parte cerebral responsable de la vergüenza también la tengan hipoactiva y "dañada".

O igual que el niño que no ha aprendido a leer, su "reacción cerebral" ante la vista de unas frases, letras y palabras es distinta de la de un niño o adulto ya lectores, estando el área cortical de la lectura hipoutilizada.

Vamos, que decir esto es como no decir nada....

De todas formas, a donde yo quería llegar es que sabiendo que la empatía la aprende el niño a través de un otro que se la transmite, no entiendo muy bien porque el titular del artículo no dice "Observan diferencias en el aprendiaje precoz de la empatía en niños con trastornos del comportamiento", que ayudaría más a entender tales dificultades (por ahora no se ha encontrado el gen del trastorno del comportamiento -por mucho que Neurofarmagen se esfuerce y así lo distorsione en la publicidad de su producto para el TDAH- pero como
parece que cualquier investigación puede encontrar el objetivo que persigue
, seré prudente aunque siempre escéptico a que esto llegue a demostrarse algún día.... como el gen del TDAH.... o de cualquier otro trastorno sin ninguna fundamentación neurofisiológica sólida, ya que su diagnóstico sigue después de 50 y 100 años basándose en criterios conductuales observables, y algunos imaginados e intuidos por el doctor....)

En resumen, una atención precoz y preventiva con bebés y madres con incompetencia parental severa, aseguro reducirá el número de niños insensibles y de elevada frialdad emocional, hoy llamados trastornos del comportamiento (creo que se ajusta más el concepto de "víctimas de una parentalidad maltratante" -por defecto o por exceso, ojo!)

Y parece que aparece otra vez ese corazón emocional cortial que es el hipocampo... responsable de la emoción, la memoria y el aprendizaje...

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_136349.html

Y parece que aparece otra vez ese corazón emocional cortial que es el hipocampo... responsable de la emoción, la memoria y el aprendizaje...

Casi nada para un niño!

La parte positiva sigue siendo la cada vez más evidente inutilidad de los Cocientes de Inteligencia o CIs como medida de la capacidad de aprendizaje o de previsión en la adquisición de conocimientos... El entrenamiento, adecuado al ritmo que el niño es capaz de asimilar, el mejor predictor... y la mejor intervención... Claro!

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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia