jueves, 17 de enero de 2013

Síndrome de Alcoholismo Fetal y El Déficit Cognitivo Acumulativo

Fuente: http://www.familiayadopcion.com/

Síndrome de Alcoholismo Fetal

Las consecuencias del consumo de alcohol durante la gestación se conocen como Síndrome de Alcoholismo Fetal (SAF) y es importante conocer las consecuencias de su consumo en el feto en formación y su posterior repercusión en el aprendizaje escolar, ya que en algunos de los países de origen de muchos niños/as adoptados, los índices  de alcoholismo son muy altos. El alcohol pasa de la sangre de la madre al torrente sanguíneo del bebé a través de la placenta. No se sabe cuanta cantidad de alcohol hace falta consumir para causar daño al feto. El alcohol es soluble en el agua y la grasa corporal, por lo que la concentración de alcohol en el bebé es casi igual al de la madre, que no necesita ser alcohólica para dar a luz a un bebé con este síndrome. El riesgo se incrementa con un consumo elevado, pero incluso el llamado “consumo social” puede producir daño en el bebé, ya que el alcohol no afecta igual a todas las personas.
El diagnóstico está basado en el historial de consumo de alcohol durante la gestación, los problemas de crecimiento retardado y del sistema nervioso, así como las características faciales, aunque éstas últimas no siempre son visibles.
No existe un tratamiento específico para el SAF. Es importante hacer un diagnóstico precoz y una intervención temprana para que los niños reciban ayuda en el aprendizaje escolar y el área social. La estabilidad familiar también es fundamental.
Los bebés con SAF pueden experimentar las siguientes características, de leves a severas, dependiendo del tiempo de exposición y de la cantidad de alcohol ingerida por la madre gestante:
  • Retardo en el crecimiento intrauterino: deficiencias en el crecimiento del feto y del recién nacido en todos los parámetros (perímetro cefálico, peso, talla)
  • Anomalías faciales como cabeza más pequeña de lo normal (microcefalia), maxilar superior pequeño, nariz pequeña y curvada hacia arriba, surco labial (ranura en el labio superior) liso, labio suprior liso y delgado y ojos pequeños, rasgados y de aspecto extraño con pliegues del epicanto prominentes.
  • Defectos cardiacos como la comunicación interventricular o la comunicación interauricular.
  • Anormalidades en algunas partes de las extremidades como en las articulaciones, las manos, los pies, los dedos de las manos y los dedos de los pies. Son defectos menores, pero que pueden restringir los movimientos y dar lugar a cierta torpeza motriz
  • Dientes proclives a tener caries
  • Problemas de visión
  • Infecciones frecuente de oído
A media que el niño crece puede desarrollar síntomas tales como:
  • Dificultad para comer y dormir
  • Retraso para aprender a hablar
  • Problemas de aprendizaje
  • Hiperactividad
  • Bajo cociente intelectual
  • Poca coordinación
  • Rango corto de atención
  • Problemas de comportamiento
  • Poca capacidad para controlar los impulsos
  • Problemas para socializar con otros niños






Si un niño tiene algunos, pero no todos los síntomas del SAF se dice que tiene Efectos Alcohólicos Fetales. Otros términos que se usan son:
Defectos de Nacimiento Relacionados con el Alcohol (DNRA). Este término usa cuando un niño no tiene SAF, pero tiene uno o más problemas físicos de nacimiento producidos por el alcohol.
Trastorno del Neurodesarrollo Relacionado con el Alcohol (TNRA). Este término se usa cuando el niño no tiene SAF, pero tiene cierta lesión cerebral causada por el alcohol. Los niños con TNRA son más difíciles de identificar que los niños con DNRA o SAF. Estos niños a menudo tienen problemas en la escuela y problemas de comportamiento.

El niño con SAF en la escuela

  • Debido a su falta de concentración aparecen como poco motivados para el aprendizaje.
  • Algunos síntomas neurológicos leves son interpretados como pereza y falta de esfuerzo. Tienen poca autoestima.
  • Se muestran desafiantes ante las figuras de autoridad.
  • Hacen comentarios que nos se asocian con la situación.
  • Necesitan una constante repetición de lo que se supone que ya han aprendido. Cada vez que se le repite pueden reaccionar como si fuera la primera vez que reciben esa información.
  • Tienen problemas para el establecimiento de metas, la formación de planes, el inicio de las actividades y operaciones mentales, la autorregulación de las tareas y la habilidad para llevarlas a cabo eficientemente.
  • No relacionan experiencias de causa-efecto. Lo obvio y evidente para los demás, puede no serlo para ellos.
  • Bajo presión se muestran testarudos, irritables, con lenguaje y conductas repetitivas.
  • En las pruebas de inteligencia el factor verbal es más alto que el manipulativo de manera desproporcionada.
  • Pueden parecer mentirosos patológicos, cuando lo que ocurre es que la parte más lógica del cerebro (lóbulo frontal y hemisferio no dominante) falla en “control de calidad” de la producción verbal. En casos extremos se puede llegar a la fabulación.

El Déficit Cognitivo Acumulativo

Una de las situaciones más difíciles de entender, tanto por parte de las familias como de los profesionales de la enseñanza, es la de aquellos niños adoptados que, tras aprender el nuevo idioma con relativa facilidad e iniciar la escolaridad sin ningún problema aparente, a medida que avanzan los cursos se van quedando rezagados.
Mariana aprendió a hablar el nuevo idioma con tanta facilidad y rapidez que la familia estaba sorprendida. Al ser la pequeña de la familia, era el foco de atención de todos. Destacaba por su ingenio y todos auguraban una escolaridad brillante. La familia no daba crédito a los primeros informes escolares, donde se hablaba de sus dificultades para aprender a leer. Lo cierto es que le costaba aprender a contar, a recordar el orden de las letras, no  distinguía bien lo que venía antes y después. Al principio lo achacaban a que, según la profesora, estaba muy mimada. Para la familia, se trataba de que la profesora era muy estricta y no empatizaba con ella, pero lo cierto era que la niña tenía serias dificultades para entender el lenguaje cuando no contaba con el apoyo del contexto, lo cual se fue agravando con el paso de los cursos. Es decir, Mariana dominaba el lenguaje coloquial, pero no el lenguaje cognitivo, que es el necesario para el aprendizaje escolar.
A pesar de sus propios esfuerzos y de los de su familia y  profesores, el rendimiento de Mariana no mejoró con el sistema tradicional de clases de apoyo, profesores particulares, largas tardes de trabajo en casa, etc., así que su autoestima empezó a resentirse, aumentando su frustración y surgiendo problemas de conducta.
Según los expertos, por cada 3-5 meses de vida en un orfanato hay un retraso de un mes de crecimiento lineal en términos de peso, altura y otros indicadores físicos de desarrollo. Es imposible, desde luego, hacer  el mismo cálculo en términos de crecimiento emocional, cognitivo y otros indicadores académicos, pero la analogía es bastante clara: la estancia en una institución puede producir no sólo retrasos físicos, que son los primeros en superarse tras el cambio de las condiciones adversas, sino también retrasos en las habilidades cognitivas, en el desarrollo emocional y en la maduración de las conductas de autorregulación.
Podemos concluir que, cuando se dan estas circunstancias, las consecuencias académicas que nos encontramos son las siguientes:
  • Falta de habilidades y estrategias cognitivas adecuadas a su edad
  • Pobre organización de la base de conocimiento, que le impide transferir o generalizar lo aprendido
  • Insuficiente motivación intrínseca, que se presenta como falta de memoria y atención
  • Regulación inmadura de la conducta que provoca problemas de comportamiento.
Estas son las primeras señas de identidad de lo que se conoce como Déficit Cognitivo Acumulativo. Este término, en principio, fue acuñado por el psicólogo M. Dutsh en 1960 y casi exclusivamente se relacionaba con la cultura de la pobreza, es decir, con poblaciones de escaso recursos socio-económico y con deprivación cultural.
Actualmente, este término es usado por el psicólogo americano de origen ruso Boris Gindis, experto en adopción internacional, para hacer referencia a ciertos déficits que presentan algunos menores adoptados internacionalmente, que se caracteriza por un progreso lento de los aprendizajes escolares después de una fase inicial de aparentemente rápida adquisición del lenguaje y ajuste a sus nuevos hogares y colegios.
La mayoría de estos niños viven ahora en familias de clase media y media-alta con buenos niveles educativos, por lo que la familia y el ambiente no pueden considerarse en estos casos como factor contribuyente. Muy al contrario, la familia tiene en estos casos un alto valor reparador del déficit, ya que la mayoría de las familias adoptivas están muy sensibilizadas ante la aparición de posibles problemas, y recurren relativamente pronto a la ayuda profesional.
De acuerdo con las investigaciones recientes, el origen del problema está en la falta de estimulación en los períodos sensibles de aprendizaje, cuando mayor actividad cerebral se produce y las sinapsis o interconexiones neuronales se multiplican. Durante estos períodos, conocidos como “Ventanas de Aprendizaje”, la estimulación de cualquiera de sus funciones también desarrolla las demás, de manera que a mayor conocimiento adquirido en forma ordenada y predecible, mayor capacidad del cerebro para procesar toda esa información, ordenarla, jerarquizarla y descubrir las reglas que la rigen. En suma, mayor desarrollo de la inteligencia.
Según estas investigaciones, los dos primeros años de vida son los más sensibles para el aprendizaje del lenguaje y este aprendizaje va a determinar el nivel de funcionamiento intelectual en los años venideros.
Es sintomático que los problemas de lenguaje sean, precisamente, las deficiencias más comunes en los menores adoptados, debido a la falta de calidad o cantidad de interacción entre el menor y los adultos en estos llamados períodos críticos de desarrollo, ya que las actividades cognitivas de aprendizaje son muy limitadas en los orfanatos y esto tiene un impacto negativo en la maduración del lenguaje. Cuanto más tiempo permanezca en la institución, se incrementa la probabilidad de problemas relacionados con el lenguaje.
Los niños pequeños normalmente aprenden o bien directamente, a través de la observación, experimentación e imitación, o bien indirectamente, por medio de los adultos, a través de la selección y modificación de los estímulos del mundo exterior y de la corrección de las respuestas del menor. Mediante estos aprendizajes se forman las habilidades cognitivas que son la base para los aprendizajes posteriores.
La privación de estas experiencias en los orfanatos, hace que los menores que han pasado tiempo institucionalizados estén en desventaja, ya que el potencial de inteligencia se desarrolla hasta los seis años y si la mayor parte de este tiempo lo han pasado en una institución, o en ambientes deprivados culturalmente, difícilmente habrán podido recibir la estimulación necesaria de las funciones cognitivas. La falta de estimulación en estos períodos críticos resultará en retrasos en muchas de esas funciones, de forma que cuando avancen a niveles superiores de aprendizaje después de la adopción, no podrán beneficiarse de la nueva situación ambiental.
Muchas veces, la relativa debilidad que muestran estos niños  en las habilidades cognitivas se les atribuye a su historial de abandono e institucionalización, pero pensando que con su “normalización” escolar desaparecerán los desniveles que hay en relación a sus compañeros.
Sin embargo, frecuentemente, lo que se observa es que a medida que pasan los cursos, no parece que se estén beneficiando de su nuevo entorno educativo, sino todo lo contrario. Sus funciones cognitivas progresan más lentamente de lo que demanda la ubicación escolar donde le encuadraron al incorporarse al sistema escolar. Y, por otra parte, la atención, motivación y habilidad para tolerar la frustración en actividades cognitivas va empeorando con el paso del tiempo, apareciendo señales de ensoñación y aburrimiento en las clases, cuando no conductas disruptivas, que terminan provocando problemas conductuales serios en algunos casos.
La teoría que sustenta el DCA es que los niños que no recibieron una estimulación adecuada de las funciones cognitivas durante sus primeros años, especialmente los dos primeros, son menos capaces de aprovechar los beneficios de una nueva situación ambiental debido una desarmonía entre su madurez cognoscitiva estructural y las nuevas exigencias escolares.

5 comentarios:

  1. Hola Jordi lo priemro darte las gracias por tu blog pues es de gran ayuda para las familias que nos encontramos con un panorama de problemas de aprendizaje en nuestros hijos adoptados y sobretodo, para familias , como nosotros que nos encontramos perdidos y sin saber por donde tirar. Nuestra hija tiene 6 años (sin ninguna certeza) acaba de pasar a primaria este curso y auanque es una niña despierta y viva, no aprende a leer y los números le cuestan un montón. Queremos und iagnóstico para poder ayudarla y que le pongan apoyo en la escuela pero no sabemos por donde tirar pues enseguida te hablan de tdah y la posibilidad del deficit cognitivo acumulativo no lo contempla nadie, como si estuviéramos hablando de tonterias de padres adoptivos. Nos gustaría si alguien nos pudiera indicar algún sitio en el Pais Vasco donde tengan experiencia en el tratamiento de niños adoptados y sus problemas de aprendizaje, nosotros vivimos en Vitoria, si alguien nos puede echar un cable, lo agradeceríamos un montón, un saludo y gracias

    Pilar.

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  2. Hola Pilar, el más próximo que conozco a vosotros está en San Sebastián. Es el psicólogo José Luis Gonzalo. Puedes ver su perfil en este enlace:
    https://plus.google.com/115014212061841063155/posts

    desde donde puedes contactar con el por correo : joseluis@joseluisgonzalo.com
    Tambien tiene un blog que se llama http://www.buenostratos.com/
    A mi no me gusta hablar de expertos pero Jose Luis es de los grandes en el tema del trauma y el abandono.
    Espero haberte ayudado y mucha suerte. Si necesitas algo más puedes escribirme a jordi.tdah@gmail.com

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  3. Gracias Jordi por tu rápida respuesta , te lo agradecemos un montón, a ver si hay suerte y damos con alguien que nos oriente y así poder ayudar a nuestra hija, saludos

    Pilar

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  4. Buenos dias os invito a ver esto https://www.facebook.com/groups/150807044961674/505396446169397/?notif_t=group_activity

    un abrazo Iago Patiño

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  5. Hola Jordi,
    en primer lugar felicitaciones por tu blog porque para mí ha resultado una ventana abierta, por fin!! despues de 6 años dando tumbos entre médicos y centros pedagógicos, que me va a costar sintetizar.
    Mi hija (adopción Rusia) tiene 11 años, y desde los 4/5 en los que se detectaron problemas de aprendizaje (matemáticas y comprensión lectora) hasta hoy sigo sin un camino claro para ayudarla.
    A los 6 fue diagnosticada y medicada por neuropediatra como TDAH, a los 8 (se retira medicación porque no es efectiva) y por primera vez, despues de varias pruebas el centro pedagógico comienza a hablar de EAF (no tiene signos físicos claros de SAF) y de deficit cognitivo acumulativo. Aunque ha estado con pedagogos, no ha avanzado, y ya no sé que camino tomar, ni a quién dirigirme, nosotras vivimos en A Coruña, si puedes aconsejarme alguien a quién dirigirme, te lo agradeceríamos mucho, un saludo y gracias

    Sonia

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