miércoles, 30 de mayo de 2012

YA SE ACERCA EL DIA...


UN FORUM PARA COMPRENDER
Programa de intervenciones

Sábado, 2 de junio de 2012

10.00 Recepción e inscripciones in situ.

11.00 Medicalización de la infancia.
Jordi Badía. Ingeniero. Barcelona.
José Chamizo. Defensor del Pueblo y del Menor de Andalucía (en funciones). Sevilla.
Juan Gil Arrones. Médico. Pediatra. Coordinador del Programa de Pediatría Social del Hospital Valme. Sevilla.
Anima el debate: Juan Pundik. Psicoanalista. Presidente de la Plataforma internacional contra la medicalización de la Infancia. Madrid.

12.30 Domesticación de la infancia.
Carlos Fernandez Liria. Profesor de Filosofía de la Universidad Autónoma. Madrid.
Carlo Frabetti. Matemático. Escritor. Madrid.
Anima el debate: Judith Miller. Licenciada en Filosofía. Presidenta de la Fundación del Campo freudiano. París.

14.00 Pausa comida (rápida).

15.00 El imperio del protocolo y el diagnóstico estadístico.
Antonia García Lozano. Psicoanalista. Psicóloga clínica. Málaga.
Rosa Godínez. Psicoanalista. Psicóloga clínica. Barcelona.
Eva Rivas. Psicoanalista. Psiquiatra. Madrid.
Anima el debate: Agnès Aflalo. Psicoanalista. Psiquiatra. Médico jefe del CMP para niños y adolescentes de Bagnolet. París.


16.30 Arreglárselas con la evaluación: sinergias con los profesionales.
Juan de la Peña. Psicoanalista. Psiquiatra. Madrid.
Graciela Esebbag. Psicoanalista. Psicóloga clínica. Fundación Nou Barris. Barcelona.
Margarita Mantilla. Psicoanalista. Psicóloga. Coordinadora Equipos de Tratamiento Familiar (ETF). Málaga.
Jesús Sebastián. Psicoanalista. Médico. Director de la Fundación de Atención Temprana. Zaragoza.
Anima el debate: José Ordoñez. Psicoanalista. Profesor de Filosofía. Sevilla.

18.00 Niños en poesía.
Mónica Francés. Poeta. Actriz. Escritora. Granada.

18.30 ¿Qué dicen los sujetos autistas?
Enric Berenguer. Psicoanalista. Psicólogo clínico. Barcelona
Mª Angeles Cremades. Psicóloga. Psicomotricista. Presidenta de la Asociación Europea de Escuelas de Formación en Práctica Psicomotriz (ASEFOP). Madrid.
Anima el debate: Iván Ruiz. Psicoanalista. Licenciado en Psicología. Barcelona.

20.00 Política del psicoanálisis y pensamiento crítico.
Eric Laurent. Psicoanalista. Psicólogo clínico. Ex presidente de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. París.
Juan Torres López. Catedrático de Economía aplicada. Miembro del Comité científico de ATTAC España. Sevilla.
Anima el debate: Jorge Alemán. Psicoanalista. Profesor honorario Universidad de Buenos Aires y de la Universidad San Martín. Agregado cultural de la Embajada argentina en España. Madrid.


OS ESPERAMOS, MAS INFORMACIÓN AQUÍ 

miércoles, 23 de mayo de 2012

HISTORIA DE LA HISTERIA

En tiempos de Freud la neurosis se concebía como un trastorno principalmente nervioso (actualmente se llama neurosis a un trastorno completamente mental, las cosas cambian). La neurosis más común era la histeria cuyos síntomas físicos se consideraba que provenían de un trastorno desconocido del sistema nervioso. Estábamos en pleno siglo XIX, la medicina empezaba a asentar sus bases científicas y aún había muchos síntomas y signos de enfermedades que no podian relacionarse con una causa orgánica. En este contexto la histeria se convirtió en un cajón de sastre diagnóstico para toda una serie de síntomas , incluida la tos. Los médicos de la época empezaron a considerarla como una enfermedad física de origen desconocido(las cosas no cambian tanto). A finales del XIX Freud presentó un trabajo sobre la histeria asignándole a esta una etiología psicológica. Desgraciadamente los de la Sociedad de Psiquiatía y neurología no lo vieron así ya que consideraban su concepción estrictamente médica de la histeria un gran avance, un gran avance que tenía como consecuencia la aplicación de tratamientos también físicos tan agradables como:
-La electroterapia
-Impedir la respiración de la "paciente"
-Golpearla con toallas mojadas
-Ridiculizarla
-Someterla a duchas de agua fría
-Insertarle tubos por el recto
-Aplicarle hierros calientes en la columna vertebral
-Ovariotomias
- Cauterizaciones del clítoris.
Lo digo en femenino porque en general la padecían mujeres, aunque también hubo hombres (en este caso eliminar la penúltima y sustituir clítoris por genitales).
No olvidemos que la medicina solo estaba empezando a ser científica, ahora que ya lo es ya no hacemos estas cosas: tenemos drogas. Ei! Mucho más civilizado donde vas a parar, si a mi me hubieran dado a elegir creo que me hubiese inclinado más por la terapia de diván y poner al descubierto mi mundo interior que sufrir algun electroshock que otro. De hecho hoy tambien elegiría el diván antes que las pastillas.
Seguimos.
 Y entonces llegó Charcot y le echó un cable a Sigmund (¿le importa si le tuteo señor Freud?) y también le atribuyó una importante causa psicológica a la histeria aunque sin descartar del todo un origen orgánico. Muchos historiadores no creen que fuera una enfermedad preexistente sino un rol social elaborado por la medicina y adoptado por los pacientes. Los síntomas de la histeria eran lo que los médicos aseguraban que eran en sus manuales de diagnóstico y lo que los pacientes esperaban que fueran una vez aceptaban el diagnóstico.

File:Pr Charcot DSC09405.jpg

En el siglo XIX muchos psiquiatras pensaban que la histeria era una enfermedad real y llevaron a algunas personas a creer que la padecían y estas personas aprendieron a comportarse como creían que debía hacerlo un histérico. La psicología puede crear su propia realidad y confundirla con la verdad universal ( es esa verdad que yo no quiero ver ni en pintura ) por lo que se puede convertir en un hecho científico algo que no es sino un invento. Durante años siguieron asegurando que esa serie de síntomas que constituían la histeria tenían una única causa. ¿Y que se dice hoy de la histeria?

Según el Concilio de Investigación Médica (Medical Research Council, 1941) se definió la histeria como una condición en la que el paciente muestra síntomas físicos y mentales, que no tienen un origen orgánico por el cual puedan ser explicados, y se originan y se mantienen por motivos no totalmente conscientes, dirigidos a una ganancia real o simbólica que deriva de tales síntomas.

Pero ¿cómo? ¡Si hasta el mismísimo Freud estuvo convencido de que tenía un origen orgánico! Ya dicen que rectificar es de sabios y en esta ocasión se rectificó. ¿pasará lo mismo con otros de los  trastornos de origen desconocido que actualmente se conocen?  Yo, que mientras escribía esta entrada no he parado de imaginarme a un bloguero  en pleno siglo XXIII escribiendo una entrada parecida a esta pero titulada "Historia del TDAH", guardo una leve pero que muy leve esperanza.

Por cierto, la historia se me da fatal y toda la información la he obtenido en el libro "Historia de la psicología" de Leahey del que me examino en un par de semanas, mis disculpas si he cometido algún error histórico.
Jordi Badia

martes, 22 de mayo de 2012

Los tóxicos de hoy pueden afectar a la conducta de futuras generaciones

El contacto con elementos medioambientales tóxicos puede influir en la respuesta de futuras generaciones al estrés y causar desórdenes de conducta, según un estudio realizado en EEUU con ratones.

Los investigadores, de las universidades del estado de Washington y de Texas en Austin, comprobaron que una sola exposición de ratones hembra gestantes a un fungicida utilizado en frutas y verduras, la vinclozolina, tenía consecuencias sobre la conducta de la tercera generación de sus descendientes, pese a haber sido engendrados y criados libres de este tóxico.

Según los resultados de su estudio, publicado hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), estos roedores se mostraron más sensibles a las situaciones de estrés y experimentaron una ansiedad mayor que los descendientes de ratonas que no estuvieron en contacto con el fungicida. "En la actualidad estamos en la tercera generación humana desde el comienzo de la revolución química, desde que los humanos han estado expuestos a este tipo de toxinas", señaló uno de los autores principales, David Crews, quien afirmó que el estudio es "el modelo animal" de esta situación.

Hasta ahora se desconocía que la respuesta al estrés pudiera depender de los factores medioambientales de los antepasados. Pero los mismos investigadores ya habían demostrado anteriormente que la vinclozolina puede afectar a los genes.

Según el estudio, la socialización del individuo y los niveles de ansiedad con los que reacciona ante el estrés están condicionados no sólo por los acontecimientos de su vida sino también por la herencia ancestral epigenética (la acción del estilo de vida sobre los genes).

"No hay duda de que asistimos a un aumento real de problemas mentales como el autismo y el trastorno bipolar", declaró Crews, quien opinó que esto se debe no sólo a que vivimos en un mundo más frenético, sino también a que reaccionamos de un modo diferente por el efecto de los factores medioambientales. En su estudio, los investigadores también observaron que los ratones cuyos antepasados estuvieron expuestos a la vinclozolina tendían a ser más gruesos y a tener niveles más altos de testosterona que sus congéneres.

viernes, 18 de mayo de 2012

Hacia el Forum de Sevilla : UN TRABAJO SIN DERROTA

Mercedes Cano Valero, enfermera de la Unidad Infanto-Juvenil de Cádiz, lleva  26 años atendiendo a niños en dispositivos públicos. En 1981 formaba parte del llamado Centro de Diagnóstico y Orientación Terapéutica de Higiene Mental Infantil, para posteriormente incorporarse desde sus inicios a la Unidad Infanto-Juvenil. Refiere que le marcó de manera muy especial  en sus comienzos la posibilidad  que tuvo de  trabajar con un psicoanalista porque le permitió  introducir otra visión. Amante del mar, utiliza el doble sentido de un término marinero “derrota” para describir su trabajo de todos estos años, “inicié mi trabajo sin derrota”, sin una línea trazada en navegación para trasladarse de un lugar a otro. Creo que en esta expresión que nos regala podemos encontrar una muy buena respuesta a la infancia bajo control.   

Carmen Campos, responsable de la  Biblioteca de Orientación Lacaniana de Sevilla, conversa con ella en la siguiente entrevista.

 

En estos años de trabajo ¿has podido observar una evolución en los modelos de intervención? 
Hace 25 años los niños eran atendidos por neuropsiquiatras con formación en adultos. Más tarde, con la reforma psiquiátrica, se intentó introducir un modelo de atención más psicológico–social con un equipo multiprofesional, pero en la actualidad vuelve a imperar el modelo biologicista.
Siento profundamente el escasísimo tiempo y los pocos recursos de los que disponemos. Ya sea por la exigencia y angustia de los padres, de los profesores y maestros, de los “miedos” propagados por los medios de comunicación y los programas de formación sanitarias,  lo cierto es que, cada vez más, los niños y sus padres acuden  a demandar más y más medicamentos para no pensar, pues la inseguridad que todo ello les produce es enorme. Por eso creo que, cada día, se crean, mantienen y controlan de forma alarmante cientos de pacientes y nunca hay tiempo para los más graves y las demandas se cronifican y perpetuán de por vida.
A veces me pregunto por lo que estamos haciendo. Nos estamos quedando  sin  tiempo para escuchar al  niño. Se habla “por” el niño y no “con” el niño. Nos perdemos en coordinaciones entre Salud, Servicios Sociales y Educación, repetimos actuaciones, rellenamos papeles, informes, escalas y hojas de evaluaciones… Y todo ello sin un sentido preciso para los padres y para muchos profesionales. Se realiza un abordaje defensivo, con escaso tiempo y mucha burocracia.
Pero lo cierto es que el niño necesita un espacio propio para poder permitirse dejar suelto ese hilo invisible y silencioso del cual suave  y respetuosamente podamos tirar, ya sea mediante el juego, los dibujos,  la entrevista  con sus padres, etc.
En último Congreso Nacional de Enfermería de Salud Mental, celebrado hace escasamente un mes con la participación de más de 600 profesionales, se vio claro que este colectivo persiste y continúa apostando por un modelo social y de escucha del paciente. Lo que más se repitió en el Congreso fue: “dedicarnos más al paciente y menos al psiquiatra”.

¿Crees que han variado las demandas de atención en relación a diferentes diagnósticos a lo largo de estos años?
Los diagnósticos  cambian pero los problemas permanecen. La industria farmacéutica crea riqueza y esto ha sido aceptado con gran peso por el Sistema Sanitario en general y la Psiquiatría Infantil no se libra de todo esto.
Sabemos que los diagnósticos son un convencionalismo para dar nombres a los problemas, pero cuando se convierten en un fin en sí mismo todavía se crean más problemas.
Sus consecuencias por tanto son un mayor control y el ser precipitadamente diagnosticados y medicados por TDAH  o por problemas de conducta.
Hace años se diagnosticaban mucho las famosas “Disfunciones Cerebrales”, un cajón de sastre para todo aquello que se desconocía. Ahora son los “Trastornos de Conducta” los que van en aumento estadísticamente cada año. Los menores se han convertido en un grave problema social, cuya consecuencias trascienden a las propias familias, para recaer en el vecindario, la escuela, el sistema sanitario o  los Tribunales de Justicia. En palabras del Defensor del Pueblo y del Menor de Andalucía, que es bueno que esté en el Forum, “los poderes públicos se han mostrado incapaces durante años, no solo de reconocer la importancia del problema, sino,  de ofrecer respuestas eficaces al mismo” (Informe sobre menores con trastornos de conducta en Andalucía 2007).

Entonces, ¿te parece que se abusa de determinados diagnósticos o piensas que se dan determinados problemas de forma casi epidémica en la infancia?
En el caso de los niños hiperactivos esto se pone más claramente de manifiesto. Hay mucha facilidad para este diagnóstico, vienen  con él  puesto desde la escuela, o acuden ¡porque creen que lo pueden llegar a tener con dos años de edad! Los  propios padres y sus pediatras piden control y seguimiento, o saben que pueden rellenar las escalas y conseguir el ansiado estimulante para estudiar y no molestar en clase.
En mi Unidad somos conscientes de esto. La medicina ayuda, no cura, pero este diagnóstico podría estar convirtiéndose en casi epidemia, como con los Trastornos de Conducta, la palabra está en la calle y esto le da  forma y demanda.
Como diría el psiquiatra J.L. Pedreira, “el TDAH se constituye, como ante otros cuadros, en un paradigma de globo hinchable, que puede tornarse inmanejable si no se hace con rigor científico, mente y sensatez crítica y prudencia profesional.” Coincido en su concepción de la generación Concerta, o generación Strattera, no sabemos el impacto que causará y es muy preocupante.
La hipermedicalización y la práctica generalizada de la medicina defensiva deben ser analizadas desde la ética. Supongo que de estos temas se hablará en el Forum de Sevilla.
Los niños que atiendo llegan, en su mayoría, tras un proceso diagnóstico y un juicio clínico y,  a veces, tras algunos años de tratamiento. También llegan muchos con indicaciones precisas de lo que tengo que hacer… Cuestiones que, por supuesto, “no discuto”. Pero lo que sí hago es  mi propia valoración, en la que priorizo siempre la relación que puedo llegar a tener con el niño y la familia desde la confianza y el respeto. Si esto no lo consigo, los cambios siempre son más difíciles.
Creo que esta oportunidad que me brindas también es el lugar para comunicar que nunca, en ningún momento, he mirado y me he relacionado con el niño como si estuviera enfermo sino como un sujeto que sufre de forma particular. Estoy segura de que esto lo aprendí, casi sin darme cuenta, del psicoanálisis y me ha ayudado mucho más de lo que soy consciente. Inicié mi trabajo sin derrota alguna, en el sentido marinero y también en no dejar de luchar, sin guías, sin maestro buscando un espacio para mí y para el niño.

Tu formación ha sido muy variada y práctica ¿qué te parecen las aportaciones del psicoanálisis lacaniano?
Cierto, mi formación ha sido muy variada. Mi aprendizaje ha sido muy práctico y sobre todo personal. He leído, estudiado y recibido gran variedad de conocimientos, pero entre ellos nunca he dejado de leer psicoanálisis. Creo que el psicoanálisis abrió el espacio de la escucha, nos sitúa frente a sujetos, no ante trastornos y síntomas tratables, también a la posibilidad lógica de que todo no puede resolverse.
No es casualidad que, desde hace muchísimos años, la cita con la que he iniciado los cursos de formación que he dado sobre Salud Mental Infantil, sea una frase de Maud Mannoni: “Un síntoma no necesita ser suprimido, es preferible comprender su causa inicial, lo que el niño intenta decir con ello de forma ruidosa en un lenguaje sin palabras”.
Considero que  la parte más enriquecedora de este enfoque, es que en lugar de buscar una normativización conductual o en lugar de tratar de obtener niños "en serie", todos estudiosos, obedientes, deportistas, con habilidades sociales, propone que la propia persona sea fiel a su deseo y pueda interiorizar las normas, los valores culturales como una herramienta más de su desarrollo y no como un ideal al que debe llegar por fuerza. Defiende una ética que respeta al niño y al adolescente, con su estructura familiar y personal pero asumiendo siempre que hay algo irreductible, que le hacen único, distinto al resto.

Sé que te has interesado por participar en el Forum que se realizará próximamente en Sevilla, ¿podrías darnos algún argumento por el que crees  interesante para los trabajadores de la Salud Mental acudir a este evento?
En mi opinión el argumento principal tiene que ver con lo mencionado anteriormente del componente ético. El Forum tiene como bandera precisamente denunciar el control al que la población infanto-juvenil se ve sometida desde diversos sectores sociales: el educativo, el familiar y, por supuesto sirviendo a los anteriores, el terapéutico.
Los profesionales funcionamos en numerosas ocasiones como agentes de control social, lo queramos o no, nos demos cuenta o no. Tendemos a justificar ese rol aludiendo a nuestras buenas intenciones, a nuestro afán de ayudar antes que de hacer daño. Lacan combatió durante toda su enseñanza contra esa ética de las buenas intenciones y valoró la ética de las consecuencias, de las responsabilidades, justamente porque respondiendo de nuestros actos podemos asumirlos como propios, en algunos casos, enmendarlos y mejorarlos. El control que en la actualidad se ejerce sobre la infancia roza lo paranoico y su base, su justificación, precisamente está en ampararse en las buenas intenciones.
Es muy cómodo ser curador y cuidador, porque nuestra  sociedad produce cantidades increíbles de enfermedades, el problema está en que reproducimos los intereses de nuestro grupo profesional o del sector sanitario en general y poco hacemos para cambiar las relaciones de poder que generan las enfermedades.
El poder se asocia a la capacidad de ejercer una acción represiva, pero yo propongo hablar de poder en términos de ejercicio de relaciones, con una influencia positiva, como profesionales en contacto directo con los niños y sus familias. Para bien o para mal lo ejercemos.
Poniendo énfasis en estas circunstancias, haciéndolas aún más visibles, se facilitará que los profesionales tomemos responsabilidad respecto a esto, lo cual conllevaría una toma de decisiones basada más en el deseo de preservar el deseo del niño.
Me gustaría añadir un último argumento por el que este evento interesa a los profesionales de Salud Mental: el Forum nos va a permitir, a los que estamos acostumbrados a escuchar las mismas reflexiones y consecuencias lógicas una y otra vez, pensar de otra forma, ver nuestra realidad desde una óptica diferente.
La verdad no puede ser jamás universal, imponer algo así es establecer un dogma inflexible propio de fanáticos, la verdad por tanto es siempre singular e individual. El afán cientificista, que busca una única verdad universal en números e imponerla a todo el mundo, genera eso que se ha llamado "pensamiento único". Y dentro de ese pensamiento único estamos inmersos e intentando sobrevivir los profesionales.
Es por ello que este Forum puede darnos un aire refrescante y ayudarnos a hacer ciencia de la buena, la que nos ayuda a comprender mejor el mundo respetando y utilizando los pensamientos minoritarios que son, al fin y al cabo, los que siempre han posibilitado el progreso.

miércoles, 16 de mayo de 2012

¡ ORGULLOSO DE MI PEQUE Y DE SU MAMI !





Hola a todos, esta será corta pero no por ello poco importante. Esta semana el peque se ha traído a casa un 8 en Inglés y un 8.5 en matemáticas y queremos darle la enhorabuena porque se ha esforzado mucho para conseguirlo. Como todo esfuerzo tiene su recompensa además de poder estar orgulloso de haber conseguido una buena calificación se ha ganado un bonito día de feria para celebrarlo junto con su mami que también se lo merece por la paciencia que ha tenido mientras le ayudaba a estudiar para los controles. Pues eso, enhorabuena a los dos.


Y para todos los demás un vídeo de regalo, el público se ríe (que le vamos a hacer el tío es cómico) pero lo que cuenta no es para reírse, es más bien triste.





Los test que le envian de la escuela me han recordado a una entrada que escribí hace un año, podéis leerla aquí.

martes, 15 de mayo de 2012

Los fármacos psiquiátricos pueden afectar la estructura del cerebro


Desde hace ya bastante tiempo hemos venido hablando sobre los efectos de la administración de fármacos psiquiátricos a niños, generalmente la respuesta que recibíamos era que no existía una constatación real de si este tipo de fármacos afectaba al cerebro de forma negativa, o positiva. Es decir, no se conoce a ciencia cierta qué tipo de efectos producen este tipo de fármacos en el desarrollo del cerebro de un niño. A su vez, este tipo de fármacos suelen prescribirse de forma crónica, a pesar de no saberse si este tipo de fármacos pueden producir efectos adversos en el desarrollo cerebral del niño.
Recientemente se ha publicado el artículo “Contrasting Effects of Haloperidol and Lithium on Rodent Brain Structure: A Magnetic Resonance Imaging Study with Postmortem Confirmation” en la revistaBiological Psychiatry, que aborda precisamente este aspecto, y que arroja datos bastante preocupantes. Un equipo de investigadores del King’s College de Londres ha llevado a cabo un experimento, basado en ratones de laboratorio, con el propósito de descubrir si realmente este tipo de medicamentos producen cambios físicos en al estructura del cerebro. En concreto se han basado en solo dos medicamentos antipsicóticos usados ampliamente, el Haloperidol y el Litio.
El equipo de investigación realizó un escáner del cerebro de los ratones ates y después del estudio. Administraron durante ocho semanas seguidas dosis de estos medicamentos a los ratones, en una dosis que corresponde a la que se le daría a un ser humano. Estas ocho semanas corresponden a un tratamiento de 5 años en un humano adulto. El resultado fue que en el caso de los ratones que recibieron haloperidol sufrieron una reducción del 6% de la materia gris y en los ratones que recibieron litio la misma materia gris aumentó un 3%. Una constatación de que realmente este tipo de fármacos (al menos bajo los parámetros del estudio) produce cambios físicos y contrastables en el cerebro.
No se sabe aun si estos cambios representan una mejora o un empeoramiento, o de qué forma pueden afectar en el desarrollo del cerebro humano, y menos aún en el cerebro de un niño. Pero evidentemente los cambios sufridos en la morfología del cerebro de los ratones es lo suficientemente significativa como para potenciar e impulsar nuevos estudios encaminados a poder responder a las preguntas que siguen sin repuesta.
Bibliografía:
Contrasting Effects of Haloperidol and Lithium on Rodent Brain Structure: A Magnetic Resonance Imaging Study with Postmortem Confirmation” by Anthony C. Vernon, Sridhar Natesan, William R. Crum, Jonathan D. Cooper, Michel Modo, Steven C.R. Williams, and Shitij Kapur (doi: 10.1016/j.biopsych.2011.12.004)

lunes, 14 de mayo de 2012

Ritalín: la polémica verdad detrás del psicoestimulante más recetado para los “niños problema”

¡Ey! que solo es una noticia que he encontrado por ahí...

Fuente: http://www.biobiochile.cl/2012/05/12/ritalin-la-polemica-verdad-detras-del-psicoestimulante-mas-recetado-para-los-ninos-problema.shtml

El famoso Ritalín o metilfenidato es un psicoestimulante que se volvió popular a partir de la década de los 90′ por ser el tratamiento más recetado para combatir el trastorno de Déficit Atencional e Hiperactividad (TDAH), especialmente en los niños.

Más allá del debate que existe por el sobrediagnóstico del TDAH y el -a juicio de algunos- exceso de prescripción de este medicamento a prácticamente cualquier menor que sea más inquieto que sus pares, también existen aprensiones contra éste por los posibles efectos secundarios en los pacientes que lo consumen a largo plazo.
Por ejemplo, en enero de este año Reuters reveló un informe de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advirtió que el consumo de un derivado del Ritalín (Focalín) podría aumentar el riesgo de tener pensamientos suicidas. De hecho, en esa oportunidad, el organismo norteamericano recopiló 8 casos de niños y adolescentes que sufrieron esto tras consumir la droga por cerca de 6 años.
Algo similar ocurrió en Reino Unido [...]
En este sentido, la Asociación de Psicólogos Educativos (AEP) de Inglaterra aseguraron a Daily Mail que los beneficios del medicamento no son sostenibles a largo plazo y por ello se requieren dosis cada vez más fuertes. De hecho se habla que después de 3 años, la efectividad del fármaco es prácticamente nula.
Por otro lado, los pensamientos suicidas no son los únicos posibles efectos secundarios, también están el estrés, la ansiedad, la aparición de moretones, problemas cardiovasculares, disminución del apetito, malestares estomacales, mareos y entre otros.
Con respecto al tema, el psicólogo educacional citado por Daily Mail, David Traxson, señaló que muchas veces se confunde el estrés o la ansiedad con el TDAH y se receta Ritalín erróneamente.
“Los niños que son ansiosos pueden comportarse mal y estar nerviosos, pero estos síntomas no deben confundirse con el TDAH. La última cosa que se debería hacer si el pequeño se siente ansioso es darle una droga estimulante”, sentenció.
Peter Kinderman, presidente de la Sociedad de Psicología Británica (BPS), complementó lo expuesto por Traxon, añadiendo que es habitual que a “Los niños se les receten medicamentos como una solución rápida, en lugar de recibir una evaluación completa y terapias psicológicas, que pueden tomar más tiempo y costar más, pero en última instancia, son mejores en el largo plazo.”
Es más, en 2010 un estudio de la Universidad de Colorado demostró que los síntomas de TDAH desaparecieron en 150 adolescentes tras ser sometidos a sesiones de terapia cognitivo-conductual y una pastilla de azúcar inactiva, haciéndoles creer que estaban tomando Ritalin. Mientras otro grupo de 150, recibió el mismo tratamiento, pero con el fármaco activo, y se obtuvieron los mismos resultados.
“Que un niño piense que ha recibido la medicación puede inducir expectativas positivas en los padres y maestros”, indicó Daniel Waschbusch, director del estudio.

miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Un médico en la sala?


     

Esta tarde ha pasado una de esas cosas que nosotros personas simples nunca llegaremos a entender. Hemos llevado al peque al médico porque lleva un par de días con una tos un tanto sospechosa, pero nada más, ningún otro síntoma relevante. Eran sobre las cinco de la tarde cuando  una médica nos ha dicho que tenía bronquitis y le ha recetado un inhalador de esos que ponen a los críos (por lo menos al nuestro y a algunos que conocemos) como una moto. Ante nuestra reticencia a administrarle el susodicho medicamento por lo antes mencionado y porque a nosotros en nuestra ignorancia tampoco nos ha convencido el ¿tratamiento? Nos ha dicho que teníamos que dárselo o podía cogernos una neumonía. Pues eso, que lo hemos llevado a otro médico y a las seis y media ya no tenía bronquitis sino algo de mucosidad "pero no, bronquitis no", un jarabe y para casa. He estado tentado tentado de llevarlo a un tercer médico y , en un ejercicio de democracia, administrarle al crio el tratamiento que dictaminara la mayoría. Me ha echado atrás pensar que podría tener un tercer diagnóstico y hacerme ya un lío definitivamente. Viendo esto me estoy imaginando lo difícil que debe ser ponerse de acuerdo cuando se trata de un trastorno mental por ejemplo... Es una profesión jodida esta de médico…pero la de padre ya ni te cuento.
¿Algún médico en la sala que me lo explique?


Por cierto, la entrada de antes la borré, me ponía de mala uva cada vez que entraba en el blog, lo siento.

viernes, 4 de mayo de 2012

Dislexia: ¿personas con problemas o genios incomprendidos?


Así como respecto del autismo existe una tendencia a generarse una polémica respecto de si se trata de un problema o de seres con capacidades extraordinarias, también se está generando algo similar respecto de la dislexia. Por un lado, se la señala como una discapacidad que aporta dificultades en los diversos planos de relación (escuela, hogar, amigos, etc.); por el otro, se cree que son seres fuera de lo corriente. En todo caso, habrá que prestarles atención a las personas con esta problemática.



IntroducciónParece existir una tendencia en los últimos tiempos tributaria de aquel viejo refrán de “No hay mal que por bien no venga”, sobre todo referida a las personas con autismo.Es cierto que la mejor manera de considerar a alguien que porta una discapacidad es desde sus capacidades, es decir, centrarse en aquello de lo que es capaz, estimularlas y potenciarlas, sin descuidar, por ello, los aspectos que requieren atención del tipo que sea. La conjunción de estos dos aspectos redunda en una mejora de la calidad de vida, no solo para la persona con discapacidad, sino también para los que lo rodean. Ser positivo sin extremismos siempre resulta mucho mejor que entrar en un negativismo destructivo.Respecto de la Dislexia, también se está perfilando una cierta polémica acerca de si se trata de un impedimento o un don.Si bien la pretensión de estas líneas no es aportar una dilucidación (y mucho menos definitiva) de la cuestión, quizá la explicitación de las teorías “tradicionales” y las “modernas”, por ponerles un nombre, nos permita reflexionar y posicionarnos. En todo caso, aunque tengamos una posición tomada respecto del tema, siempre es bueno escuchar los argumentos de las distintas posturas y llegar a nuestras propias conclusiones.


Qué es la dislexia, según la óptica más tradicional
La palabra que la denomina proviene del griego, y etimológicamente significa la incapacidad de emitir el habla. Pero en la actualidad se utiliza el término para los problemas que experimentan algunas personas respecto de la adquisición de la lecto-lectura. También se señala que, en realidad, las dificultades tienen que ver con la incorporación del lenguaje, en general.
Lo primero a señalar es que no existe una asociación entre ella y el coeficiente intelectual del individuo, el cual no presenta disminución alguna, es decir que no obedece a un problema de deficiencia mental.
Tampoco pueden encuadrarse dentro de este grupo los casos en que la dificultad proviene de alguna patología, ni aquellos otros que tienen que ver con factores culturales o emocionales, ni por lesiones cerebrales, así como tampoco los que son consecuencia de defectos de visión o de audición.
De acuerdo con distintas apreciaciones, entre el 5 y el 10% de los niños en edad escolar se hallan afectados, siendo mucho más frecuente en niños que en niñas.
La gravedad fluctúa entre algunos impedimentos menores hasta la imposibilidad de leer y/o escribir. En los casos más leves, se puede corregir en gran parte y hasta es posible que desaparezca, mientras que los más graves, aunque perfectibles, se acarrean durante toda la vida.
Hay una forma, la llamada madurativa, que es bastante usual y, como su nombre lo indica, desaparece por sí misma o con ayuda mínima cuando el niño madure.
Como nuestra cultura, aun en los tiempos de la computadora, y sobre todo la enseñanza, se basa fundamentalmente en estas habilidades, su padecimiento implica un problema serio, dado que el rendimiento escolar se verá afectado proporcionalmente respecto del grado de afectación. Además, influye también en la conducta en el aula, puesto que suele producir alumnos inhibidos o todo lo contrario, es decir, disruptivos. También, al menos hasta que se accede al diagnóstico, se suele tildar a estos niños como poco colaborativos y desatentos, como si mejorar fuera una cuestión de voluntad y no un problema que los afecta porque deben realizar un enorme esfuerzo por intentar paliar las dificultades específicas.
También pueden aparecer problemas asociados, tales como disgrafía (problemas en la concreción de la escritura: trazado, tamaño, etc.), disortografía (dificultades con el manejo de las reglas ortográficas), poca memoria de corto plazo, distorsión de la percepción del orden y la secuenciación, entre otros.
A su vez, en los ámbitos hogareños y de relación suelen acarrearse inconvenientes similares, puesto que es frecuente que se lo crea retrasado, poco interesado y problemático.
Respecto de sus causas, existen diversos factores de atribución, sin que exista consenso. Así, se citan desde factores hereditarios, causas genéticas, desórdenes neurológicos y problemas de orden cognitivo, entre muchos otros. Algunos postulan la unicidad y otros, por el contrario, abogan por la multicausalidad.
En lo que existe un cierto acuerdo es en que el cerebro humano, que está dividido en dos hemisferios (el derecho y el izquierdo), las capacidades relacionadas con la lecto-escritura se hallan sobre todo alojadas en la porción izquierda. Ello se corrobora con casos en que personas adultas, sin dificultad alguna de este tipo, al recibir algún daño en ese hemisferio, desarrollan formas de Dislexia.
Pero esta comprobación, lejos de cerrar la discusión, abre nuevas hipótesis: la ausencia de dominancia de dicho hemisferio conduciría a la instalación de los síntomas; o un retraso en la etapa de especialización durante la maduración; o el déficit o disfunción de dicha porción del cerebro; o las interferencias en la comunicación entre ambos hemisferios; y así se suceden diversas teorías.
En este somero repaso por la problemática de la Dislexia desde el punto de vista más habitual, más allá de los desacuerdos sobre los orígenes, queda claro que se trata de un problema discapacitante, que trae inconvenientes no solo durante la niñez y la adolescencia en cuanto a los aspectos educativos, sino que en muchos casos afectan toda la vida de una persona.
Desde esta perspectiva, todos los tratamientos se centran en lograr que el sujeto supere, en la medida de lo posible, sus limitaciones y que pueda incorporar el conocimiento de la manera estandarizada, además de una mayor inclusión social.

La dislexia como excepción
Situados en una posición diferente, existen aquellos que, como Ronald D. Davis, si bien no niegan que la Dislexia sea un problema, creen que las personas que la portan son seres excepcionales.
Basado en su propia experiencia, escribió un libro que se llama The Gift of Dislexia (que puede traducirse como El don de la Dislexia).
En él, narra una experiencia, una entrevista en televisión, que define cuál es su posición: “Me preguntaron sobre el lado positivo de la Dislexia. Como parte de mi respuesta, cité una lista de aproximadamente una docena de disléxicos famosos. La anfitriona del programa entonces comentó: ‘¿No es sorprendente que esas personas pudieran ser genios pese a padecer Dislexia?’. Ella no comprendió. No fueron genios pese a su Dislexia, sino porque la tenían”.
Más adelante sigue diciendo que no es que cada sujeto con este problema sea un genio, sino que es importante que ellos sepan que su mente funciona igual que la de las personas brillantes.
Según él, las características sobresalientes son:
1. Estas personas pueden utilizar las habilidades de su cerebro para crear y modificar percepciones.
2. Se hallan altamente conscientes de su entorno.
3. Son más curiosas que el promedio.
4. Piensan más con imágenes que con palabras.
5. Son altamente intuitivas e introspectivas.
6. Piensan y perciben multidimensionalmente, utilizando todos sus sentidos.
7. Son capaces de experimentar los pensamientos como realidades.
8. Tienen una imaginación muy vívida.
Junto con el libro, el autor tiene a disposición de quienes lo requieran, a través de la Davis Dyslexia Association International, una serie de programas y métodos que, basados en los dones, prometen no solo eliminar de raíz la problemática, sino potenciar las habilidades consecuentes que están en los individuos gracias a la Dislexia.
Para Davis, la Dislexia es el resultado de un talento perceptual. Comienza a edad muy temprana y resulta tan natural como respirar.
Por su parte, otros que sostienen un punto de vista similar explican que el sistema de enseñanza es el que falla, al no poder comprender la forma diferente en que los niños con Dislexia aprenden.
Así, se postula que, como todo el sistema educativo está basado en el entrenamiento del hemisferio izquierdo, con una estructura de incorporación de experiencias de tipo verbal, lineal y secuencial, aquellos en quienes no esté bien determinada la predominancia izquierda, como los disléxicos, necesariamente experimentan problemas de aprendizaje.
Por otro lado, se cuestiona, en algunos casos, que se trate de una verdadera disfunción. Así, basándose en algunas teorías sobre la inteligencia, como la de Howard Gardner (teoría de las inteligencias múltiples, según la cual no hay una sola forma, sino muchas), se sostiene que la Dislexia no es un fallo en el cerebro, sino que se trata de una manera diferente de percibir la vida.
Lo mismo que Davis, explican que, si bien hay problemas, la Dislexia, lejos de ser un impedimento, produce algunos seres con capacidades notables. En apoyo de esta aseveración, citan a algunos disléxicos prominentes, como, por ejemplo, Tomas Edison, Albert Einstein, Leonardo da Vinci, Shakespeare, Picasso, Walt Disney, Winston Churchill, Henry Ford, Agatha Christie, Tom Cruise, Robin Williams y Cher, entre otros muchos.
E incluso van más allá. En efecto, proclaman que el mundo del mañana se dirige hacia un aprendizaje a través de imágenes y, como las personas con Dislexia principalmente aprenden de esta manera, ellas estarían mucho más adaptadas para el futuro, en el que ocuparían un lugar de excelencia.
En lo que concuerdan estas posturas es en renegar de la condición de discapacidad de alguien que la porta y en destacar que la Dislexia, más que un impedimento, se trata de un don.

Conclusiones
Resulta de una obviedad absoluta sostener que todos tenemos capacidades distintas. También, como ya lo expresáramos, que un buen tratamiento de cualquier afección que implique discapacidad producirá mejores resultados si, en lugar de centrarse en las carencias de la persona, las tiene en cuenta, pero se dirige también hacia la potenciación de las habilidades.
La cita de personajes impresiona, aunque en muchos casos no se puede corroborar que la Dislexia formara parte de sus vidas, como en el caso de Shakespeare, por ejemplo, de quien existen pocos datos biográficos realmente documentados, por lo que realizar un diagnóstico de él es, cuando menos, aventurado.
Creamos o no que se trata de personas superdotadas, la comprensión de la problemática siempre ayuda a una mejor inclusión, a mitigar el sufrimiento que la condición de distinto (sobre todo, cuando lo diferente se toma como problemático, sea por actitudes del propio sujeto o por prejuicios) acarrea.
En todo caso, más que en personas superdotadas o discapacitadas, nos resulta mucho más atractiva la idea de pensar en simplemente personas, tan particulares y tan distintas como cualquiera, que requieren de afecto, comprensión y tratamiento, de ser necesario.

Fuentes:
- http://www.elcisne.org/ampliada.php?id=1635 
- http://www.aepap.org/familia/dislexia.htm
- http://lat.dyslexia.com/
- http://www.dyslexia-parent.com/mag24s.html
Licencia de Creative Commons
YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia