viernes, 7 de diciembre de 2012

¡TOCATE LOS HUEVOS!: Los berrinches infantiles son ahora trastornos mentales


 Así figura en la nueva edición del manual de psiquiatría más usado en el mundo. Algunos creen que el cambio generará mejores tratamientos. Pero otros cuestionan la medicalización de la infancia.  Para la Asociación Americana de Psiquiatría, un berrinche se transforma en un trastorno mental que requiere atención cuando se producen "irritabilidad persistente y frecuentes episodios de estallidos de comportamiento tres o más veces a la semana durante más de un año".
 
Mira por donde, con lo tranquilo que estaba yo viendo como nuestro peque está mejor cada día y se me ocurre empezar a leer correos (prometo contestarlos todos, lo siento) y me encuentro con otra lindeza de nuestros amigos del DSM. Como es obvio no tengo el manual en mi poder así que no puedo corroborar que el titular sea cierto, aunque viendo que ya hay quien hasta le ve lo positivo al asunto(sic!) me da que va a ser verdad. Eso explicaría muchas cosas porque mi hijo tuvo ese trastorno, aunque afortunadamente ha remitido del todo. Y sí, probablemente tenía berrinches 3 o más veces por semana y seguramente le duró más de un año. Con esta prueba médica tan contundente del padecimiento de un trastorno por parte de mi hijo ahora se supone que debería sentirme desdichado porque cuando lo pasó nadie lo considerara una enfermedad y por lo tanto no se le pudiera tratar con alguna que otra seguro que inofensiva pastillita. Es una lástima porque mira que me hubiera ahorrado charlas y charlas con él cuando se le pasaba para comprender porqué se había enfadado tanto, me hubiera ahorrado tantos abrazos que tuve que darle para que comprendiera que a pesar del berrinche nosotros le queríamos pero que así no conseguiría nada más allá de lo que conseguiría pidiéndolo por favor y me hubiera ahorrado pensar qué podíamos hacer mejor. Pero, como digo, de una forma mágica el trastorno desapareció y ahora ya no tiene berrinches, claro que ahora ya tiene 10 años. Ahora que lo pienso su hiperactividad también desapareció de forma mágica,claro que ahora ya tiene 10 años.
Jordi Badia

En fin, ahí va la noticia...

Nenes y nenas experimentan berrinches. Porque quieren un juguete y no se lo compran. Porque no quieren comer cuando los obligan. O simplemente se empacan, se enojan y no caminan. Si esas pataletas infantiles se repiten más de tres veces por semana a lo largo de un año, ahora se consideran parte del "trastorno de desregulación disruptiva del humor", según la nueva edición del emblemático manual de la Asociación Americana de Psiquiatría de los Estados Unidos. Esto es, los berrinches repetidos son catalogados como "desórdenes" mentales. Un cambio conceptual que es apoyado por algunos psiquiatras y ferozmente cuestionado por otros.
La quinta edición del manual (se lo conoce como DSM-5), que es como la "Biblia" de la psiquiatría en el mundo occidental y se utiliza para cubrir o no tratamientos de las obras sociales, las prepagas y hasta en casos judiciales, fue aprobado el lunes, después de muchas discusiones sobre la delgada línea que separa lo normal y lo patológico. La primera edición se publicó en 1952, y la última estará impresa en mayo próximo.
"Nuestro trabajo apuntó a definir de manera más exacta las enfermedades mentales que tienen un verdadero impacto en la vida de los enfermos, pero no a ampliar el campo de la psiquiatría", opinó David Kupfer, que presidió el grupo de trabajo para la revisión.
Uno de los cambios con respecto a la edición anterior fue el de incluir al trastorno de los berrinches repetidos, que incluye a los chicos que exhiben irritabilidad persistente y tienen "episodios frecuentes de ataque de llanto tres días o más veces por semana durante más de un año". "El diagnóstico intenta tratar preocupaciones sobre la posibilidad de sobrediagnóstico y sobretratamiento de desorden bipolar en chicos", aclaró la asociación a través de un comunicado.
¿Qué sentido tendrá que los berrinches sean etiquetados dentro de un desorden mental? Beatriz Moyano, vicepresidenta de la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad y directora del Centro Interdisciplinario de TOC, Tourette y Trastornos asociados, dijo a Clarín que "permitirá tratar mejor los casos de chicos que tienen pataletas explosivas y frecuentes que eran diagnosticados erróneamente como bipolares. Es un trastorno que genera dificultades en la relación de los chicos con sus pares y sus familiares, y al figurar en el manual puede ser cubierto por las obras sociales y prepagas. No son simples caprichos. En algunos casos, se resuelven con psicoterapias conductuales y técnicas de relajación, y en otros casos, más serios, se necesita medicación". Pero no todos los psiquiatras están de acuerdo. Ni siquiera con etiquetar a los berrinches como "trastorno".
Para José Sahovaler, psiquiatra y psicoanalista especializado en niños y adolescentes de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), "el manual empezó como una convención de trastornos de adultos y fue avanzando hacia la infancia, basándose más en criterios farmacológicos. La última versión es una ataque a los derechos de los chicos, que empezaron recién a ser reconocidos durante el siglo pasado. Si los nenes y nenas tienen berrinches y son rotulados con un trastorno, se pierde la pregunta sobre qué les está pasando verdaderamente".
En tanto, el médico psicoanalista Gustavo Duspuy, que forma parte de un equipo de lucha contra la patologización y medicalización de la infancia (www.forumadd.com.ar), afirmó: "Los berrinches son descargas de los chicos. No deberían ser considerados trastornos porque se pasa a considerar a los chicos como máquinas que necesitan repuestos, y eso lleva a medicarlos". Y agregó: "El nuevo manual es funcional a los intereses lucrativos de los laboratorios farmacéuticos".
Fuente: www.clarin.com

6 comentarios:

  1. Yo lo leí ayer y me quedé de piedra... que pretenden?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así en frio te diría ..¿vender pastillas? pero estoy seguro que hay algo más y más oscuro detrás de tanta barbaridad.
      Saludos

      Eliminar
  2. Jajajajajaja, así me gustan a mi los titulares, castizos, castizos.....
    Lamentablemente en el caso de mi Alejandro encontré un remedio que aplicado con moderación y en el momento preciso, surtió gran efecto acompañado de gran alivio tanto en él como en nosotros: el nargactil forte. Nos ayudamos de esta medicación, cuando otras estrategias no eran efectivas, o cuando estábamos desbordados por las circunstancias y sus otras tres hermanas. Mano (nunca mejor dicho) de Santo.
    Esto raya lo criminal, y me lleva una vez mas a afirmar que a la medicina hay que quitarla de enmedio (salvo en cuestiones donde si hay que ponerla).
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sabía que el titular te gustaría. No se quien ni como pero alguien tendría que empezar a ponerles límite.
      Abrazos

      Eliminar
    2. Quiero decir ponerles límite a los que se inventan trastornos no a mis titulares que por eso son mios y pongo lo que quiero.
      jeje

      Eliminar
  3. jajajjajaj, lo había entendido, lo había entendido, jajajaj, joer, a quien me estás recordando....jajajajja. Te juntas con una gente que.....

    ResponderEliminar

Todos los comentarios son bienvenidos independientemente de la conformidad del autor de este blog con las opiniones que se expresen en ellos. Serán moderados solo para evitar repeticiones o spam, nunca para censurar opiniones. Gracias por participar en el blog.

Licencia de Creative Commons
YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia