miércoles, 23 de mayo de 2012

HISTORIA DE LA HISTERIA

En tiempos de Freud la neurosis se concebía como un trastorno principalmente nervioso (actualmente se llama neurosis a un trastorno completamente mental, las cosas cambian). La neurosis más común era la histeria cuyos síntomas físicos se consideraba que provenían de un trastorno desconocido del sistema nervioso. Estábamos en pleno siglo XIX, la medicina empezaba a asentar sus bases científicas y aún había muchos síntomas y signos de enfermedades que no podian relacionarse con una causa orgánica. En este contexto la histeria se convirtió en un cajón de sastre diagnóstico para toda una serie de síntomas , incluida la tos. Los médicos de la época empezaron a considerarla como una enfermedad física de origen desconocido(las cosas no cambian tanto). A finales del XIX Freud presentó un trabajo sobre la histeria asignándole a esta una etiología psicológica. Desgraciadamente los de la Sociedad de Psiquiatía y neurología no lo vieron así ya que consideraban su concepción estrictamente médica de la histeria un gran avance, un gran avance que tenía como consecuencia la aplicación de tratamientos también físicos tan agradables como:
-La electroterapia
-Impedir la respiración de la "paciente"
-Golpearla con toallas mojadas
-Ridiculizarla
-Someterla a duchas de agua fría
-Insertarle tubos por el recto
-Aplicarle hierros calientes en la columna vertebral
-Ovariotomias
- Cauterizaciones del clítoris.
Lo digo en femenino porque en general la padecían mujeres, aunque también hubo hombres (en este caso eliminar la penúltima y sustituir clítoris por genitales).
No olvidemos que la medicina solo estaba empezando a ser científica, ahora que ya lo es ya no hacemos estas cosas: tenemos drogas. Ei! Mucho más civilizado donde vas a parar, si a mi me hubieran dado a elegir creo que me hubiese inclinado más por la terapia de diván y poner al descubierto mi mundo interior que sufrir algun electroshock que otro. De hecho hoy tambien elegiría el diván antes que las pastillas.
Seguimos.
 Y entonces llegó Charcot y le echó un cable a Sigmund (¿le importa si le tuteo señor Freud?) y también le atribuyó una importante causa psicológica a la histeria aunque sin descartar del todo un origen orgánico. Muchos historiadores no creen que fuera una enfermedad preexistente sino un rol social elaborado por la medicina y adoptado por los pacientes. Los síntomas de la histeria eran lo que los médicos aseguraban que eran en sus manuales de diagnóstico y lo que los pacientes esperaban que fueran una vez aceptaban el diagnóstico.

File:Pr Charcot DSC09405.jpg

En el siglo XIX muchos psiquiatras pensaban que la histeria era una enfermedad real y llevaron a algunas personas a creer que la padecían y estas personas aprendieron a comportarse como creían que debía hacerlo un histérico. La psicología puede crear su propia realidad y confundirla con la verdad universal ( es esa verdad que yo no quiero ver ni en pintura ) por lo que se puede convertir en un hecho científico algo que no es sino un invento. Durante años siguieron asegurando que esa serie de síntomas que constituían la histeria tenían una única causa. ¿Y que se dice hoy de la histeria?

Según el Concilio de Investigación Médica (Medical Research Council, 1941) se definió la histeria como una condición en la que el paciente muestra síntomas físicos y mentales, que no tienen un origen orgánico por el cual puedan ser explicados, y se originan y se mantienen por motivos no totalmente conscientes, dirigidos a una ganancia real o simbólica que deriva de tales síntomas.

Pero ¿cómo? ¡Si hasta el mismísimo Freud estuvo convencido de que tenía un origen orgánico! Ya dicen que rectificar es de sabios y en esta ocasión se rectificó. ¿pasará lo mismo con otros de los  trastornos de origen desconocido que actualmente se conocen?  Yo, que mientras escribía esta entrada no he parado de imaginarme a un bloguero  en pleno siglo XXIII escribiendo una entrada parecida a esta pero titulada "Historia del TDAH", guardo una leve pero que muy leve esperanza.

Por cierto, la historia se me da fatal y toda la información la he obtenido en el libro "Historia de la psicología" de Leahey del que me examino en un par de semanas, mis disculpas si he cometido algún error histórico.
Jordi Badia

2 comentarios:

  1. Por nuestra parte : ¡aprovadoooooooooo....!....
    y es que a veces no hay peor loco que el que te quiere curar.
    Mª Carmen

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  2. hola Jordi, a propósito de la cientificidad de los diagnósticos, un comentario compartido por varios expertos en salud mental (expertos porqué conocen por dentro diversos psiquiátricos): "cuando descubres que la manera de salir es decirle al psiquiatra lo que quiere oír, aprendes a 'tener conciencia de enfermedad' y a decirle a cada uno aquello que espera de tí".

    Desde otra perspectiva, Antonio Colodrón declara "La esquizofrenia está en el paciente, pero también en el medio que lo define y ofrece estímulos incoherentes. Pero está también, y esto poco se advierte desde los criterios operacionales, en el bagaje de quien observa y en la situación concreta en que se hace. La esquizofrenia es un trébol y sus hojas el sujeto que la sufre, el medio que la alimenta y el explorador que la reconoce."

    Ha llovido mucho desde Charcot y Freud pero el mundo ha cambiado menos de lo que nos gusta pensar. Esperemos que los blogueros del siglo XXIII puedan hablar del pasado como de algo realmente superado...

    un abrazo,

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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia