martes, 6 de marzo de 2012

¿Hiperactivo o el más pequeño de la clase?

Esta noticia ha salido hoy en El Mundo, la podeis leer entera aquí.


Pongo un fragmento para que os hagais una idea, después continua con algunos ERRE que ERRE con el infradiagnóstico y lo maravillosos que somos en este país donde casi no nos equivocamos porque somos la leche, no como los americanos...¡Menuda muestra ridícula! Un MILLÓN de niños (n = 1000000) Mola hasta escribirlo acostumbrado a escribir cosas tipo n=12. Hay una frase genial cuando dice un Dr. que en España "la maduración del niño es algo que todo clínico valora y tiene en cuenta", yo diría que DEBERÍA VALORAR Y TENER EN CUENTA,  porque a lo mejor él lo hace pero yo ya conozco unos cuantos directa e indirectamente a los que este tema se la trae al pairo.

Sospecha que se puede confundir su inmadurez con déficit de atención



Comparten curso y pupitre, pero entre un niño nacido en enero y otro de diciembre existe casi un año entero de diferencia. Y, según un amplísimo estudio canadiense, esta brecha en el calendario puede tener importantes consecuencias entre los seis y los 12 años: los pequeños de la clase son a menudo sobrediagnosticados como hiperactivos.
La relación entre la época del año en la que se nace y distintas patologías de la mente (desde la esquizofrenia al autismo) ha sido ampliamente abordada por la ciencia; aunque en el caso del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) no existen evidencias claras.
Ahora, investigadores de la universidad canadiense de British Columbia han utilizado una muestra de casi un millón de niños de seis a 12 años para ver cómo afecta la cuestión. Sus conclusiones son una importante llamada de atención a padres, profesores y especialistas.
Entre 1997 y 2008, los niños nacidos en diciembre tenían un 39% más de posibilidades de ser diagnosticados con TDAH que sus compañeros de enero. Un sobrediagnóstico que se tradujo en un 48% más de uso de fármacos para tratar esta hiperactividad.
"Es un estudio muy importante, con conclusiones totalmente lógicas que alguna vez hemos comentado entre compañeros", señala la doctora Lola Mojarro, presidenta del comité científico de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNYA). Aunque añade que este fenómeno es difícil que ocurra en España, "porque aquí se diagnostica menos y mejor, no únicamente en base a cuestionarios". Una idea en la que coincide José Antonio Ramos Quiroga, director del programa de TDAH del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, "la maduración del niño es algo que todo clínico valora y tiene en cuenta".

Evidente a los cinco o seis años

Como explica Mojarro, 12 meses suponen una diferencia enorme a los cinco o seis años; "aunque como bien apunta el trabajo, dicha brecha se va equilibrando cuando el menor se acerca a los 11 o 12 años". A su juicio, sería lógico separar a los niños en los primeros cursos; "por un lado los nacidos de enero a junio y, por otro, los de julio a diciembre".
En el estudio, el sobrediagnóstico de diciembre fue incluso más llamativo cuando se desglosaron por separado los datos de niños y niñas. Para ellas, nacer a final de año supuso un 70% más de probabilidades de ser diagnosticadas con este trastorno que las nacidas en enero. Probablemente porque las niñas con TDAH son menos disruptivas, añade la doctora Anna Sans, jefe de la Unidad de Trastornos del Aprendizaje del Servicio de Neurología del Hospital San Joan de Deu de Barcelona, "y como tienen menos problemas de conducta en clase, el trastorno suele pasar más desapercibido".

Medicación innecesaria

El equipo canadiense, dirigido por Richard Morrow, considera que no existen razones genéticas para explicar este fenómeno y concluye que a menudo la inmadurez de los más pequeños de la clase se confunde erróneamente con hiperactividad (un síndrome que combina impulsividad, falta de concentración, dificultades para estar quietos, impaciencia, desorganización en el estudio...). "Es importante no exponer a los niños a los daños innecesarios que puede suponer un diagnóstico erróneo", alertan.
Y entre esos 'daños colaterales', el uso de fármacos es sólo uno de ellos porque los investigadores advierten también del peligro de 'etiquetar' a un pequeño, tratándole de manera diferente que a sus compañeros y alterando la percepción que puede tener de sí mismo.


Y ya que estamos os invito a leer este trabajo publicado en Cuadernos de Pedagogía que me ha hecho llegar Ricard (gracias).

2 comentarios:

  1. Debe ser verdad que está llegando una ola de sentido común !!
    un abrazo,

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    Respuestas
    1. Tarde para algunos chiquillos que hartitos de anfetas (metilfenidato) están que se suben por las paredes y ahora sí que tienen un problema.

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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia