domingo, 27 de febrero de 2011

Padres de disléxicos exigen a Educación una prueba de diagnóstico como la que hará a los sobredotados

Fuente: http://www.20minutos.es/

La Asociación Andaluza 'Dislexia en Positivo' ha exigido a la Consejería de Educación que, al igual que realizará el próximo mes de septiembre una prueba a unos 200.000 niños de 6 y 12 años para detectar posibles casos de sobredotación, ponga en marcha una prueba de diagnóstico para los menores disléxicos, que son en torno al 10 por ciento de la población escolar.




En declaraciones a Europa Press, el presidente de la asociación, Jesús Gonzalo, ha explicado que el principal problema de estos niños es que la dislexia, aunque no suele pasar desapercibida para los profesores, no se diagnostica adecuadamente, por lo que se confunde a estos alumnos con "vagos, flojos, distraídos o cualquier otra etiqueta que no responde a su verdadera realidad".

Por ello, Gonzalo ha pedido a la Administración educativa que, "aunque sea de forma experimental" en un principio, apueste por realizar algún tipo de prueba que ayude a detectar los casos de dislexia que existan en el ámbito escolar. El problema, según ha reconocido, es que, a diferencia del test de 'Screaning' —la prueba estandarizada por la Organización Mundial de la Salud para detectar altas capacidades intelectuales—, para la dislexia no existe una única prueba homogeneizada.

Sin embargo, Gonzalo ha abogado porque en Andalucía se lleve a cabo la prueba creada por la investigadora de la Universidad de Murcia Marisol Carrillo en colaboración con el profesor de la Universidad Libre de Bruselas Jesús Alegría. Se trata de "la batería DIS-ESP", orientada al diagnóstico diferencial y que cuenta ya con una sólida base científica y varias ventajas sobre los sistemas tradicionales de diagnóstico porque no solo evalúa las causas específicas de las dificultades de la lectoescritura sino que también analiza la fluidez y la memoria verbal.

"Nuestra aspiración es que la Junta se haga cargo de estas pruebas y las aplique en la escuela", defiende el presidente de 'Dislexia en positivo'. Es por esto, y con la intención de que se ponga en marcha un plan similar al de Altas Capacidades presentado la semana pasada, por lo que la asociación está en conversaciones con la Consejería de Educación desde hace algunos meses.

En 2009, 'Dislexia en positivo' ya consiguió que en el dictamen final del documento sobre la Convergencia Educativa se incluyeran cinco medidas (entre 131) específicas sobre la dislexia. Desde entonces y gracias a la interlocución de la secretaria de Educación del PSOE-A, Araceli Carrillo, según ha reconocido Gonzalo, han ido manteniendo conversaciones con los responsables de la Consejería de Educación para que este plan sea pronto una realidad.

Por el momento, le han arrancado el compromiso de actualizar tres aspectos que son "absolutamente básicos" para la dislexia: la elaboración de un nuevo decreto sobre Atención a la Diversidad y que incluya de forma específica medidas para la detección y tratamiento de la dislexia, la revisión del programa Séneca para que también ahí queden registrados los casos de menores disléxicos y, por último, la elaboración de una guía sobre dislexia para todo el conjunto de la comunidad educativa, aunque en especial, para el profesorado

sábado, 26 de febrero de 2011

AMPLIANDO MERCADO: 20 MILLONES DE ADULTOS, ¿CUANTOS MILLONES DE EUROS?

Ahora ya es una enfermedad, ya no hay nada que hacer…

Fuente: http://www.que.es/
 

BARCELONA, 24 (EUROPA PRESS)


Investigadores del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) de Barcelona han demostrado la utilidad del fármaco para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños para el tratamiento también de los adultos, si se administra en más dosis continuadas.

El estudio de revisión ha probado la eficacia del metilfenidato, hasta ahora sólo autorizado en la Unión Europea (UE) para niños, teniendo en cuenta que hay 20 millones de adultos que padecen la misma enfermedad y están huérfanos de tratamiento.

Los estudios hechos con anterioridad concluían con resultados heterogéneos respecto a la eficacia del metilfenidato en el colectivo.

Ahora el grupo de expertos del Hospital Vall d'Hebron demuestran la citada eficacia para adultos, y da un paso más allá en la identificación de los factores que provocaban tal discrepancia de resultados.

En esta línea, el trabajo concreta la forma más adecuada de administración de esta medicación en adultos.

Desde hace décadas se usa el metilfenidato en niños con total seguridad, aunque se ha demonizado este tratamiento estimulante y, a menudo, se han referido a él como si se tratara de anfetaminas.

Según los investigadores, se ha demostrado que su uso es seguro y eficaz y que su efecto inhibidor sobre la recaptación de noradrenalina y de dopamina a nivel cerebral consigue los efectos deseados sobre el control de los síntomas de estos niños.

Ya sea por la presencia de detractores del uso de este fármaco, ya sea por el desconocimiento de que este transtorno también puede afectar a los adultos, los 17 estudios anteriores --revisados por el equipo de Barcelona-- se han demostrado insuficientes.

El trabajo, liderado por el médico Josep Antoni Ramos-Quiroga y su equipo, constató que "la eficacia del tratamiento aumenta con la cantidad de dosis suministrada, y que la eficacia del metilfenidato es menor cuando la liberación del fármaco en la sangre es de forma continua, prolongada y constante", ha señalado el médico.

"Lo ideal para el tratamiento es cuando el fármaco se libera en picos; y que la eficacia del tratamiento disminuye en pacientes que consumen sustancias tóxicas", ha añadido el especialista.

Aunque son necesarios más estudios para que la UE apruebe el uso del metilfenidato en adultos con TDAH, el análisis que han realizado los expertos del Hospital Vall d'Hebron se ha sometido a la Escala Jadad que ha permitido corroborar la calidad del estudio y a su vez determinar la imposibilidad de extraer conclusiones de los estudios anteriores.

viernes, 25 de febrero de 2011

NO SEAMOS MAL PENSADOS...

Puede que después de esta entrada algunos me consideréis conspiranoico y de verdad que no quiero serlo, pero a veces se dan casualidades que superan mi buena fe.


No voy a decir que por casualidad, porque no es verdad, hoy he visto confirmada una sospecha que tenía desde hace un tiempo. No me había puesto muy en serio porque era tan evidente que dí por sentado que se trataba de una coincidencia, pero por dentro sentía un rum-rum que no me dejaba tranquilo.

El caso es que, como ya sabeís, no confío mucho en las “asociaciones TDAH”, pero aún así las sigo porque me gusta estar informado. Eso sí, lo hago en silencio. Hay una de ellas, de las más conocidas, la Fundación Adana ( http://www.fundacionadana.org/  ) cuya presidenta me tenía intrigado. ¿Por qué? Pues por su nombre: Isabel Rubió Badia. El destino ha querido que su segundo apellido sea el mio, pero este detalle os puedo asegurar que es coincidencia. Lo que me intrigaba era el primer apellido. Se podría haber quedado en otra coincidencia pero investigando un poco he descubierto que no es así. ¿Os suena o no el apellido? RUBIÓ. ¿Sabéis que laboratorios comercializan el Rubifen? Os lo digo: Laboratorios Rubió. Ahora leer lo que pone en la imagen que es un extracto de un libro que se llama: “Secretos de familia: Del negocio familiar a la multinacional, de Agustí Sala”.
 


Vamos a ver ¿La presidenta de ADANA,  tiene vínculos familiares directos con el laboratorio que comercializa el Rubifen? No seamos mal pensados, lo más probable es que se trate de una abnegada madre con medios ayudando a sus hijos y a los de los demás pero ¡Menuda coincidencia!









jueves, 24 de febrero de 2011

PAUTAS DE COMPORTAMIENTO CON HIJO CON TDAH

Estas pautas que a continuación se describen es importantes llevarlas a cabo con su hijo, tanto si tiene solamente un trastorno por déficit de atención (TDA), como si tiene un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDA-H), e incluso, simplemente con niños que presenten un alto grado de impulsividad.



Los comportamientos que vais a llevar a cabo todos los días con vuestro hijo, van ha facilitar que haya una mejor comunicación y entendimiento con él, al igual que él lo tendrá con vosotros, y que desaparezcan o disminuyan ciertas conductas (las consideradas como negativas) que hasta ahora no habéis podido modificar en vuestro hijo, lo que os ayudará a eliminar ciertos estados de ansiedad, de angustia, de desesperación de nerviosismo, en definitiva, conseguiréis tener en casa un clima favorable para todos, a la vez que facilitará que el cambio de conducta de vuestro hijo provoque que sus aprendizajes sean más significativos de lo que lo son hasta ahora.

# Hacerle saber y hacerle consciente de cuando ha hecho o realizado algo bien. Darle refuerzo positivo, es decir, alabarle, decirle lo bien que lo ha hecho, conseguid que sea un hecho gratificante para él porque la próxima vez querrá hacer lo correcto esperando a que le vuelvan a felicitar, es decir, esperando la recompensa de esa acción que le ha costado un esfuerzo.

# Poner unos límites o normas, claras, racionales y estables. Se deben llevar a cabo siempre para que el niño sepa dónde tienen el límite establecido de su conducta o comportamiento. Siempre serán normas importantes que se asemejen al objetivo que hemos priorizado por ser el más importante que queremos conseguir, en un principio.

# Priorizar los objetivos en grupos de dos o tres. Debemos determinar qué es lo primero y más importante que consideramos que nuestro hijo debe cambiar en su conducta o acciones porque ésta/s están repercutiendo en su rendimiento escolar, o en la relación y comunicación con su familia. Sabemos que nos gustaría que cambiara muchas cosas a la vez, pero hay que priorizar y dando pasos pequeños, conseguiremos poco a poca grandes cambios. Por ello, sólo determinaremos dos o tres conductas que consideremos más importantes de modificar.

# Conseguir un ambiente estructurado y rutinario. Para conseguir este ambiente que nos va a venir bien a todos, tendremos que determinar unos hábitos o rutinas durante los días, sobre todo los escolares. Por ejemplo, si decidimos desayunar antes de vestirnos, siempre desayunaremos antes de vestirnos; si antes de jugar hay que trabajar las tareas del colegio, siempre haremos las tareas del colegio durante el tiempo que estipulemos para todos los días, y después jugará (recompensa tras haber realizado las tareas). Con este tipo de ambiente conseguiremos automatizar las conductas adecuadas y el niño ya sabrá y anticipará en cada momento lo que debe hacer sin que tenga que estar discutiendo o enfrentándose a sus padres y evitando así una situación de tira-afloja con ellos. No hay tratos, los límites se han marcado desde el principio y se deben cumplir.

# Hacerle saber siempre por qué razón o razones debe hacer algo de una determinada manera. Siempre debe conocer cual es el objetivo o finalidad de su acción, qué va a conseguir, qué le va a proporcionar, por qué es importante, primero para él y después para los demás.

# Pedirle ayuda más a menudo. Es bueno que nos ayude a realizar ciertas tareas o encargos que sepamos de antemano que sabe hacer o realiza con facilidad, como por ejemplo, poner la mesa. De esta forma, como realizará correctamente el encargo se sentirá útil y orgulloso de haber ayudado y, además, le gustará nuestra felicitación o agradecimiento, que no se nos puede olvidar porque él la está esperando desde el principio.

Puede que se de el caso que en ciertas tareas no se sienta con ganas de realizarlas, entonces, no le obligaremos, si le hemos pedido la ayuda como un juego. En el caso de pedirle la ayuda más en serio, como por ejemplo, que debe ordenar sus juguetes, entonces se lo pediremos por favor, sin exigencias, ni mandatos y sin gritarle, explicándole de forma racional las razones por las cuáles debe hacerlo (como hemos leído en puntos anteriores).

# Utilizar técnicas como la extinción y la eliminación de refuerzo positivo, puntos o premios, antes que utilizar el castigo. La extinción significa no hacer caso a su conducta o petición, es decir, hacer oídos sordos o no darle importancia a lo que está pidiendo, cuando es algo incoherente o cuando esta realizando una conducta que sabe que no debería estar realizando de esa forma. Quitándole hierro al asunto (aunque nos cueste el no sulfurarnos, lo intentaremos como sea), para qué es conducta rebelde pierda importancia también para él. El niño realiza esa conducta porque sabe que pone nerviosos a los padres y los altera hasta el punto de enfrentarles con él. Lo que haremos con la extinción es modificar la idea que tiene el niño de cómo los padres van a actuar ante su rabieta o conducta errónea. De esta forma, el niño se enfrentará a una situación nueva, donde verá que por las malas ya no va a conseguir lo que quiere.

Entonces, empezará a coger la idea de que no va a conseguir nada de sus padres a través de rebeldía y rabietas porque eso ya no funciona, sino que lo conseguirá a través de hablar de forma razonada con ellos. La eliminación de refuerzo positivo, puntos o premios, la usaremos para hacerle saber que su conducta no ha sido la esperada, entonces no va a conseguir la felicitación que él tanto desea por parte de los demás (padres o profesores), o los puntos o premios con anterioridad que podía conseguir si su conducta era la correcta durante el tiempo estipulado. Esta es una forma de marcarle al niño los límites de los que antes hablábamos. Por ejemplo, si el niño tiene como premio ver la tele 30 minutos después de hacer las tareas, siempre que haya realizado éstas de forma limpia y con buena letra, y revisamos su tarea y no ha cumplido la conducta adecuada, entonces se le eliminará el refuerzo positivo o premio, que para él era ver la tele durante 30 minutos después de las tareas.

Esto debe cumplirse, porque si no lo cumplimos no servirá de nada las técnicas que estamos usando porque el niño no pensará que hablamos en serio cada vez que le decimos que se quedará sin premio, ya que finalmente acabamos dándoselo o permitiéndoselo. Por ello, debemos mantenernos siempre firmes en los límites y decisiones acordadas desde un principio con el niño. Con el castigo o por las malas, lo único que conseguiremos es que el niño presente una conducta aún más rebelde porque se le están imponiendo las cosas, por esta razón, sólo usaremos el castigo cuando realmente sea necesario, es decir, cuando haya realizado conductas exageradamente erróneas, como por ejemplo morder a otro niño. En conclusión, debemos retirar la atención ante conductas inadecuadas y reforzar las adecuadas o positivas.

# Hacerle ser consciente de sus cambios de conducta. Le haremos conocer continuamente lo positivo que están suponiendo estos cambios en cada momento, y la evolución positiva en los distintos contextos, como casa, colegio, etc. que se ha producido desde que está intentando cambiar su comportamiento.

# Evitar la sobreprotección. Cambiaremos la conductas sobreprotectoras por las animadoras para potenciar el desarrollo de su independencia. Le daremos la orden de que realice algo o de que se calme, sólo dos veces y de buena manera. Si no lo cumple, se quedará sin premio o refuerzo. Entonces, intentará que le perdonemos y tal vez lo intente llorando. Haremos extinción y no le consolaremos porque él ya conocía de antemano cómo debía ser su conducta o lo que debía hacer en ese momento y no lo ha realizado, por lo que también conoce las consecuencias de no haberlo llevado a cabo, por ello no le permitiremos lamentaciones, ni le consolaremos, como hemos dicho anteriormente. Esta es la única forma de que automatice en algún momento su conducta independiente, porque al igual que sabe recibir premios, debe ser consciente y asumir cuando no se los ha merecido.

# No mostrarle lo peor de nosotros. Debemos evitar no mostrarle nuestra ansiedad, inseguridad o nerviosismo. Estos estados de conducta provocados normalmente por tensiones en el trabajo por otros aspectos, solemos pagarlos con la gente que hay en casa (marido/mujer, niños, abuelos...). Intentaremos no mostrar estos aspectos negativos de nuestra conducta porque los niños los captan en el ambiente, y finalmente se creen que es debido a ellos y se sienten muy culpables de que su familia esté así por su comportamiento. También evitaremos tener una actitud de excesiva y continua exigencia con el niño. Sólo le podremos exigir aquellas dos o tres conductas que hemos priorizado porque son las más importantes, y de momento, las únicas que queremos conseguir modificar.

# Dar el modelo correcto. Cuando no entienda alguna consigna o petición que le hagamos, se la explicaremos detenidamente, dándole nosotros el modelo correcto, es decir, los pasos que hay que realizar, para que las próximas veces ya lo sepa realizar él sin nuestra ayuda. Intentaremos en aquellas tareas más complicadas, decir los pasos en alto mientras los vamos realizando para que vaya siendo más consciente de ellos. Esta es otra forma de potenciar y desarrollar su independencia y aumentar su autoestima al verse capaz de conseguir las cosas él sólo sin la ayuda que antes necesitaba.

# Favorecer su autonomía personal. Empezaremos por no realizarle aquellas tareas que sabemos que él es capaz de realizar de forma independiente. Por ejemplo, si no sabe donde se guarda o cómo se guarda algo, le daremos el modelo correcto, y las sucesivas veces ya deberá realizarlo él sólo. Debemos hacerle valorar sus cosas, sus pertenencias y las de los demás, por lo que no debemos cuidar nosotros de ellas, ni tenerlas ordenadas, sino que deberá ser él quien lo haga. De esta manera, valorará mucho más las cosas y las usará de forma adecuada y las tendrá más o menos cuidadas y ordenadas.

# Aumentar su autoestima. Para conseguir este aspecto importantísimo en la vida de cualquier persona, valoraremos todo lo positivo que haga, hasta lo más insignificante, incluso cuando algo lo haya hecho sólo bien a la mitad. Le diremos lo bien que ha hecho la primera parte y que ya conseguiremos mejorar o hacer bien lo demás en otro momento. También le valoraremos cualquier avance que tenga en los aprendizajes escolares, o de comportamiento, por muy pequeño que sea el progreso, porque así le animaremos a que no decaiga o deje algo por imposible cuando no le sale bien del todo las primeras veces. Si le animamos, no perderá el interés y seguirá intentándolo en sucesivas ocasiones. Además, hay que hacerles conscientes en todo momento de sus avances porque los niños tienden a ser muy exigentes consigo mismos y no reconocen un pequeño avance porque no lo valoran como realmente deberían valorarlo. Con esta estrategia conseguiremos que no se frustren cuando algo no les sale porque les recordaremos todas las cosas en las que han conseguido aprender hasta ahora.

# Reflexionar sobre sus propias conductas. Cuando realizan una conducta adecuada y consiguen por consiguiente algo positivo, debemos conseguir que se pregunten qué les ha llevado a conseguir eso tan bueno. Al igual haremos cuando su conducta no sea la adecuada, deberemos hacerles reflexionar sobré qué paso/s no han realizado del todo bien y por consiguiente no han conseguido la meta positiva que esperaban conseguir. De esta forma, conociendo donde hemos fallado, nos servirá para en sucesivas ocasiones modificar ese paso o parte de la conducta que no hemos realizado como acordamos en un principio para que fuera positiva.

# Ofrecer y enseñarle distintas estrategias o alternativas. Le enseñaremos las diferentes alternativas que podemos tener o estrategias a elegir a la hora de enfrentarnos a un problema para resolverlo de la manera más sencilla y adecuada, para que sus decisiones sean las mejores y no tenga consecuencias negativas la resolución de dicho problema.

# Nunca hacer comparaciones con los demás. El compararle con los demás sólo conseguirá que no se tenga aprecio así mismo y que siempre vea que él es incapaz de realizar las mismas tareas que los demás.

# Siempre compararle consigo mismo. Es decir, le compararemos con lo que antes no sabía o no hacía y ahora sí. Siempre le haremos ver su avance y desarrollo propios que él ha ido consiguiendo con todo su esfuerzo y con su lentitud o velocidad de aprendizaje. Da igual. Cada uno somos una persona distinta y aprendemos de formas distintas, y esto no es ni mejor, ni peor.

# Ayudarle a controlar emociones. Es decir, ni lo malo es tan malo como parece, ni lo bueno es tan bueno como parece. Debemos evitar sobre todo las emociones negativas, como pueden ser el sentirse culpable cuando ha hecho algo que sabía o no que no debía hacer. Le haremos saber que cuando ya hemos hecho la acción, ya no tiene solución y no podemos estar diciéndonos continuamente lo mal que lo hemos hecho y lo mal que nos sentimos, sino que lo que debemos hacer es pensar qué hemos hecho mal o por qué lo hemos hecho mal, para que no vuelva a ocurrir cuando en otro momento se produzca la misma situación o problema.

http://www.centro-ide.com/

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sábado, 19 de febrero de 2011

TDAH no es una enfermedad, no lo digo yo, lo dice Jon Herring y el Dr Thomas Szasz y el Dr, Fred Baughman y....

Por Jon Herring

Fuente: http://teresis.blogspot.com/

“Oye, Phillip… te molesta si me siento aquí a comer contigo?” pregunté.
“Seguro que no, lo que…”
¿“Cómo va el colegio? ¿Te va bien?"
“En verdad, no. Quisiera que fuera verano”.
“Sí, recuerdo cómo era eso” le dije.
Phillip tiene once años. Es hijo de unos amigos de mi familia y estábamos en una fiestita cuando lo vi sentado solo. Hacía años que no le veía, y quería recordarle de quien soy y conocerle un poquito más.
Poco a poco se tranquilizó y se sintió más confiado. Me contó sus planes para el verano. Me habló sobe sus amigos y la niña que le gusta en el colegio. Y tamvién me dijo que el colegio no le gustaba tanto.
“Es difícil,” dijo. “Además, tengo TDAH, así que no pongo atención muy bien”.
¿“En serio? ¿Cómo sabes que tienes TDAH?” le pregunté.
“Eso es lo que dice el médico”. Me dijo que lo he tenido desde que nací. Por eso es que tengo que tomar medicina”.
“Bueno, yo creo que estás bien. ¿Cómo te hace sentir esa medicina?”
“Antes me hacía un poco nervioso,” dijo. “Y no podía dormir cuando la tomaba. Ahora, solo me quita las ganas de comer.”
Después de felicitar a Phillip por sus modales e inteligencia. cambié el tema de nuevo a sus planes para el verano. Pero lo que me dijo me preocupó. Veía a un joven inteligente que estaba aburrido y frustrado en el colegio… que probablemente tenía problemas de comportamiento… y que ahora estaba marcado como “enfermo” y sometido a tomar drogas.
Y, desafortunadamente, Phillip es solo uno de millones…




Su historia me incomodó porque podía imaginarme lo que éso haría a la psique y al desarrollo de un niño, ser sentenciado de por vida de esa manera por un médico. Uno está dañado, defectivo. El cerebro no le funciona bien. Uno no es aceptable en su estado normal, pero tomar estas drogas diariamente puede ayudarle.
Sería algo si la TDAH fuese realmente una “enfermedad”… pero no lo es.

En 1987, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) fue puesto en existencia por la Asociación Americana de Psiquiatría y añadida al Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM). Sí, es cierto. Se “votó” para crear la “enfermedad”.

¿Puede usted imaginarse si tuviéramos que “votar” para determinar si el cáncer es una enfermedad… o la diabetes… o la enfermedad cardíaca? Eso sería claramente absurdo. Pero cada año, hay votos para añadir más y más trastornos al tal manual.

En el caso del TDAH, los psiquiatras hicieron una lista de los comportamientos mas comunes de los niños, a los que padres y profesores se oponen a -- y entonces los llamaron enfermedad. En el término de un año, “diagnosticaron” a más de medio millón de niños.

Desde entonces, el número de comportamientos que constituyen el trastorno ha continuado creciendo. Ahora hay 18 de esos. Lo cual abre la puerta para que aún más niños sean marcados y después sometidos a drogas.

Hoy día, casi todos los exámenes del TDAH consisten en padres, maestros y administradores de escuela o asistentes sociales anotando estos comportamientos a medida que los notan en casa y en el aula. Un médico revisa la lista, y si un niño exhibe seis o más de tales comportamientos el niño es “diagnosticado” con TDAH. En casi todos los casos, el tratamiento es farmacéutico.

Actualmente, la “epidemia” de TDAH ha crecido come a siete millones de jóvenes en los EEUU. La mayoría de estos niños están tomando medicinas. Y si uno agrega los que están tomando antidepresivos y otras drogas psicotrópicas, el número es más de 10 millones. ¡Eso es más que la población total de la ciudad de Nueva York!

Uno se pregunta, ¿donde estaban todos estos chavales cuando yo estaba creciendo?

El Dr. Russell Barkley, profesor de psiquiatría en la Universidad de Massachusetts, tiene las respuestas a eso. Estaban ahí, dice. “Eran los payasos de la clase. [...] En ese entonces, no teníamos un rótulo profesional para ellos.

“Eran los chavales perezosos, los chavales malos, los que dejaban el colegio, los delincuentes, los inútiles que no querían hacer nada de la vida. Ahora sí sabemos – sabemos que es una discapacidad real, ina condición válida…”

¿Eran los que no seguían estudiando, eh? ¿Los que no encajaban? ¿Los niños que encontraban la enseñanza tradicional hostil, aburridora e inaceptable? Me pregunto si Barkley se refería a los “abandonadores” como:

•Bill Gates y Paul Allen (desistieron de la universidad, co-fundadores de Microsoft);

•Sir Richard Branson (desistieró de la escuela secundaria, fundador del Virgin Group);

•Michael Dell, Larry Ellison, y Steve Jobs (desistieron de la universidad, fundadores de enormes empresas de computadoras);

•Kirk Kerkorian (desistió desde el grado 8, multimillonario);

•William Faulkner (se salió del bachillerato y de universidad, novelista ganador del Premio Nobel);

•Ray Kroc (desistió del bachillerato, fundador de McDonald’s);

•Dave Thomas (desistió del bachillerato, fundador de Wendy’s).

Casi con absoluta certeza, si muchos de estos hombres estuvieran en la escuela hoy día, los “rotularían” con un trastorno mental.

Las compañías farmacéuticas y la psiquiatría moderna presentanal TDAH como una anormalidad biológica del cerebro. Junto con muchas otras “enfermedades mentales,” se dice a menudo ser causado por esa frase que abarca todo -- “un desequilibrio químico.”

El problema es que la psiquiatría nunca ha validado el TDAH como entidad biológica. Nunca han mostrado, ni siquiera la prueba más leve de un “desequilibrio químico” o que esto es una verdadera enfermedad del cerebro. Sin embargo, a millones de niños y padres se les dice que éste es el caso.

El Dr. Fred Baughman es un neurólogo pediátrico respetado que ha estado practicando 35 años. Él sabe lo que es una enfermedad verdadera, Así que de 1993 a 1997, obstinadamente mantuvo correspondencia con la FDA, la DEA, Ciba-Geigy (los fabricantes originales de Ritalin) y con los más reconocidos investigadores del TDAH en el Instituto Nacional de Salud Mental. Les solicitó que le mostraran CUALQUIER literatura científica examinada por colegas, que probara alguna aberración física o química que calificara el TDAH como enfermedad o síndrome médico.

Después de años de persistir, el Dr. Baughman finalmente logró hace a estos grupos reconocer que NO existe ninguna validación objetiva para el TDAH. Hoy día, el Instituto Nacional de la Salud declara, “No tenemos prueba independiente y válida del TDAH, y no existen datos que indiquen que el TDAH es debido a disfunción del cerebro”.

Sin embargo, cientos de miles de médicos todavía “etiquetan” a los niños como enfermos y recetan drogas fuertes y peligrosas para una cosa que reconocen que no pueden probar. Eso no es medicina. Es fraude.





Y muchos doctores y asistentes sociales empujan estas drogas poderosa y manipulativamente. Oí de un médico que preguntó a una madre, “Si su niño tuviera diabetes, usted le daría insulina ¿no?”

Desafortunadamente, esa madre seguramente no sabía lo suficiente para decir al médico que la diabetes se puede medir – sea por abnormalidad del nivel de azúcar en sangre o por malfunción del páncreas – pero el TDAH no.

Cuando uno va donde el médico, le sacan sangre, hacen radiografías. No le preguntan cómo se comporta. Sin embargo así es como la “enfermedad” de TDAH (igual que la depresión y muchas otras “enfermedades mentales”) es diagnosticada.

Thomas Szasz, profesor emérito de psiquiatría en la Universidad Estatal de Nueva York, dice, “ningún comportamiento o mala conducta puede ser una enfermedad. Eso no es lo que son las enfermedades”.

Las enfermedades son disfunciones del cuerpo humano. Por ejemplo la fiebre tifoidea es una enfermedad. ¿La fiebre primaveral? No tanto. La fiebre primaveral es una metáfora. Es una figura retórica… igual que la mayoría de las enfermedades mentales. Y sin embargo, el tratamiento para esta figura retórica ahora vale miles de millones de dólares al año.

Aunque ahora hay muchas drogas usadas para tratar el TDAH, el Ritalin (metilfenidato) es una de las más comunes. En 1970, se calculaba que había 150.000 niños en los EEUU tomado Ritalin. Hoy día, ese número se calcula ser más de cinco millones. Según la DEA, la producción de metilfenidato aumentó un 700% entre 1990 y 1997!

Y la tendencia es “diagnosticar” a los niños a edades más y más jóvenes. Según un estudio publicado en el jornal de la AMA (American Medical Association), las recetas para niños de dos a cuatro años aumentaron casi un 300% entre 1991 y 1995. No he buscado estadísticas más recientes, pero es seguro que la tendencia ha continuado.

Y a pesar de lo que dicen los promotores… estas drogas NO son seguras e inofensivas.

El Ritalin, por ejemplo, es clasificado por la FDA y la DEA como sustancia controlada en la Lista II [Schedule II]. Está incluido en la misma categoría de las metanfetaminas, la cocaína, la morfina y el Dilaudid (entre otras drogas fuertes ilegales y drogas recetadas). Estas drogas son poderosas. Pueden causar daños. Y presentan gran riesgo de ser abusadas.

La mayoría de las drogas de TDAH son una clase de anfetamina. En la calle, estos estimulantes se conocen comúnmente como “velocidad” [“speed”]. Y a pesar de que la “velocidad” puede aumentar vigilancia y productividad, la trayectoria es un choque terminando en explosión.

¿Pero cuáles son los riesgos de uso a largo plazo de estas drogas, especialmente por los niños que se están desarrollando?

Se ha sabido que estas drogas causan depresión y estados sicopáticos. Y pueden ser la causa de trastornos neurológicos verdaderos como epilepsia y ataques. Pueden también llevar a la dependencia física y se ha demostrado que precipitan el abuso de drogas ilegales.

Los estudios también han demostrado que las drogas para el TDAH afectan el crecimiento físico de los niños y hacen el cerebro atrofiarse y encogerse.

Pero por supuesto, el riesgo más grande es la muerte. De hecho, una investigación financiada por el Instituto Nacional de la Salud Mental demostró que los niños y los adolescentes tomando drogas como el Ritalin tienen riesgo de muerte repentina de 500% más alto que lo típico para niños de estado de edad y salud comparable.

Naturalmente, el uso a largo plazo puede aumentar el riesgo de ataque del corazón.

Y también el cáncer es un riesgo comprobado. En un estudio, los investigadores identificaron a doce niños que satisfacían los criterios para TDAH en el DSM-IV y debían comenzar a tomar metilfenidato en dosis diarias entre 20 y 54 mg. Como el grupo de prueba era pequeño, utilizaron a cada niño como su propio control.

Las anormalidades cromosómicas en glóbulos fueron medidas antes de comenzar el tratamiento. Luego estas mismas pruebas fueron realizadas después de tres meses de tomar la medicina. Tres anormalidades cromosómicas diferentes fueron evaluadas. En todos los niños, aumentos significativos en aberraciones aumentaron un 323% después del tratamiento. Los investigadores creen que las mayores frecuencias de estas aberraciones son equivalentes a un mayor riesgo de cáncer.

Y para compensar estos riesgos significativos… no hay absolutamente NINGÚN estudio a largo plazo, que demuestre efectos positivos de estas drogas en el aprendizaje, estándares académicos, o comportamiento social.

Ciertamente hay niños que se comportan mal en la escuela y en casa. Hay niños que nunca pueden aprender a controlarse. Hay otros que son excepcionalmente hiperactivos.

Pero en la gran mayoría de los casos, estos niños no necesitan medicamentos. Ciertamente, no necesitan ser expuestos a los peligros de estas drogas. ¿Pero sus médicos alguna vez preguntan a qué clase de alimentos, preservativos y aditivos son expuestos estos niños?¿Investigan la nutrición o dan consejo sobre las muchas maneras como los alimentos que consumen, las toxinas a las que están expuestos o la nutrición que les falta pueden afectarles el humor y el comportamiento? Por supuesto, la mayoría de los médicos no lo hacen. Eso requeriría demasiado esfuerzo y seguimiento. Es mucho más fácil (y más rentable) escribir una receta y hacer pasar a un nuevo paciente.

Hoy, constantemente se nos dice que protejamos a nuestros niños del abuso de las drogas. Y sin embargo hay algunas excepciones inquietantes a esa regla. Thomas Szasz lo planteó bien cuando dijo, “etiquetar a un niño como enfermo mental es estigmatización, no diagnosis. Dar a un niño una droga psiquiátrica está envenenarle, no tratarle.”
A su salud,

Jon Herring

jueves, 17 de febrero de 2011

LOS REPTILES VISITAN EL COLE

Esta semana en el Ramón Llull, el cole del peque, han tenido invitados verdes. A Alexander le ha encantado. Lo podeis ver  aqui. direccion. La mano que se ve en la foto es la suya.

"El que em va agradar més va ser quan van treure el

“dragon barbut” i es va menjar el cuc."



Alexander 3r A

miércoles, 16 de febrero de 2011

LA INTEGRACIÓN SENSORIAL Y LA HIPERACTIVIDAD-TDA

Os dejo este recomendable artículo de Bàrbara Viader sobre Integración Sensorial.



El sistema sensorial vestibular (movimiento) y propioceptivo (conciencia corporal,
músculos y articulaciones) nos enseñan a mantener constantemente el equilibrio, a
regular nuestra postura corporal y a controlar nuestra fuerza y nuestros actos motores
finos y gruesos. Cuando el niño logra procesar correctamente la información
relacionada con el movimiento y con su propio cuerpo, desarrolla una buena madurez
neurológica, que conlleva que todo lo que escucha, toca, observa y siente el niño, sea
procesado de una forma correcta y tenga significado para el aprendizaje del niño.
Los estímulos vestibulares y propioceptivos pueden resultar tranquilizantes o
alarmantes. Un movimiento suave, un balanceo o un mecimiento, pueden facilitar el
sueño. Un estímulo más fuerte como el de una montaña rusa puede tener un efecto de
excitación. Los niños con problemas para integrar la información vestibular
(movimiento) pueden tener respuestas de hiper o hiposensibilidad. Esto puede hacer que
se muestren de dos formas distintas:

- exageradamente miedosos o afectados por el movimiento, les dan miedo las alturas,
girar sobre sí mismos les marea en exceso, tienen pánico a la velocidad… Son los niños
hipersensibles al movimiento.

- constantemente en movimiento, no paran quietos, saltan sin parar, corren y escalan o
se revuelcan y giran por el suelo a todas horas. No tienen conciencia del peligro… la
estimulación vestibular no les llega con la suficiente intensidad, por lo que necesitan
más de lo que sus actividades diarias les ofrecen, y buscan continuamente moverse. Son
los niños hiposensibles al movimiento.

A nivel propioceptivo sucede lo mismo. Cuando el niño logra procesar correctamente
los estímulos corporales, logra tener una buena postura, un control adecuado de su
fuerza, una buena madurez de sus articulaciones, una buena coordinación gruesa, y unas
habilidades de motricidad fina precisas y rigurosas. Cuando no lo logra, aparecen
dificultades en la madurez corporal, en la postura, pueden descontrolar su fuerza o tener
muy poquita fuerza, o incluso en ocasiones pueden estar continuamente tirándose al
suelo, descontrolando su postura, haciendo el pino, empujando a sus compañeros…

Cuando se procesa correctamente el movimiento y su propio cuerpo, los llamados
estímulos vestibulares y propioceptivos, los niños logran estarse quietos y tranquilos,
controlar su cuerpo y su postura, tener un buen equilibrio, una buena capacidad de
atención… y además podrán reducir su impulsividad, y mejorar el control corporal.

Cuando la hiperactividad o el déficit de atención són consecuencia de un mal
procesamiento vestibular o propioceptivo, o los problemas de coordinación motriz son
consecuencia de problemas en la integración del estímulo del movimiento corporal, esto
significa que el niño presenta una disfunción integrativa sensorial, que posiblemente
pueda afectar también a su madurez, a su conducta y a sus reacciones emocionales.

Esto sugiere una vez más que estos niños hiperactivos necesitan aprender a organizar la
estimulación vestibular y propioceptiva para poner su cerebro "en correcto
funcionamiento". Es una actividad sencilla y a la vez divertida que puede merecer la
pena llevar a cabo, que se realiza por una terapeuta ocupacional especializada en
integración sensorial, que aplica la terapia en un espacio desarrollado especialmente
para que los niños integren de manera eficiente los estímulos vestibulares, y el resto de
estímulos sensoriales.

LOS PROBLEMAS DE INTEGRACIÓN SENSORIAL COMO CAUSA DE LAS
DIFICULTADES DE APRENDIZAJE




Los problemas de aprendizaje causados por dificultades de integración sensorial, no se
relacionan con niveles intelectuales bajos ni con lesiones neurológicas. Son niños que
pueden haberse diagnosticado con dispraxia o dislexia, disgrafía, o simplemente retraso
en el aprendizaje o retraso madurativo. Todos estos términos se relacionan con
dificultades específicas en el aprendizaje motriz y/o académico. El niño que tiene
dificultades de integración sensorial puede tener problemas en tan sólo una de estas
áreas (motricidad, lecto-escritura, matemáticas…) o en la mayoría de ellas.

El diagnostico más frecuente entre los niños que presentan problemas de aprendizaje o
de motricidad es la dislexia o incluso el retraso cognitivo. Pero en la mayoría de los
casos esta dislexia (significa tener dificultades con la orientación y la direccionalidad de
las palabras) no aparece aislada. Las dificultades que los niños tienen con las palabras,
nosotras las relacionamos con sus dificultades corporales, de lateralidad, de inmadurez
postural, y con las alteraciones en el registro de los estímulos visuales y propioceptivos.
Suelen ser niños con problemas de organización espacial y de orientación temporal,
alteración en la planificación motriz, dificultades de memorización... Y como causa más
evidente aparecen los problemas con las palabras o dislexia (en la escritura, lectura,
comprensión lectora, lenguaje escrito expresivo…).

Dispraxia i dislexia

¿Qué diferencia existe entre la dispraxia y la dislexia? Cuando el niño tiene dificultades
en el aprendizaje de nuevas acciones motrices quiere decir que tiene dificultades en las
actividades de praxis, y por ello hablamos de dispraxia.
Cuando las dificultades están en la lecto-escritura, hablamos de dislexia (dificultades
con las palabras). Pero a menudo la causa de ambas dificultades es la misma, los
problemas de integración sensorial, y las consecuencias terminan siendo las mismas: un
rendimiento escolar por debajo de las capacidades reales del niño/a.
Algunos de los aspectos primordiales que se evalúan en los niños de 5 a 8 años para
determinar si presentan problemas de integración sensorial es analizar si tienen
dificultades en la praxis (realizar nuevas tareas a nivel motriz). Debemos preguntarnos
si el niño/a tiene dificultades en los siguientes aspectos:

- Vestirse y desvestirse (abotonarse, atar, poner y sacar, acomodar, hacer lazos…)

- Escritura (mala letra, sujeción incorrecta del lápiz, demasiada fuerza,

desorientación espacial de las letras, dibujo precario de la figura humana…)

- Montar en bicicleta o triciclo (primero con cuatro ruedas y después con dos)

- Manejo de los cubiertos (cortar de forma adecuada y coordinada)

- Saltar con cuerdas, jugar con las gomas…

- Manipular las tijeras

Los niños que presentan dificultades en el aprendizaje motriz (en las actividades de
praxis que se han descrito anteriormente), pueden presentar con mayor frecuencia
dificultades en el aprendizaje escolar (lectura, matemáticas, memorización,
razonamiento lógico, ortografía, comprensión, etc.), y la mayoría de ellos son
candidatos a recibir el diagnóstico de dislexia, como principal causa de sus problemas.

El aprendizaje motriz: El aprendizaje motriz es el paso previo al aprendizaje académico,
y el orden de intervención también debería ser el mismo. No se pueden trabajar las
habilidades de lecto-escritura si el niño/a no tiene una buena orientación espacial, si no
tiene unos buenos movimientos oculares y una motricidad fina adecuada. Sus
articulaciones deben estabilizarse de forma correcta, la mano necesita moverse de forma
independiente al hombro, y la lateralidad debe estar bien definida.. Si estas habilidades
primarias no se han desarrollado correctamente, los problemas de aprendizaje escolar
son mayores.

¿Es lo mismo tener dificultades de práxis que dificultades de coordinación motriz? No,
las dificultades de coordinación conllevan comunmente que el niño se cae
frecuentemente al suelo, es fácilmente etiquetado como patoso, torpe, y no le cuesta
aprender a realizar las acciones, sinó que las realiza de forma poco coordinada. Tener
problemas de coordinación motriz no implica tener dificultades de aprendizaje, aunque
sí puede darse el caso. Pero las dificultades de praxis siempre se relacionan con
problemas de aprendizaje. Para poner un ejemplo ilustrativo, nos imaginamos a dos
niños de 10 años, y analizamos la forma como aprendieron a ir en bicicleta y cómo la
manipulan en la actualidad. El niño con problemas de coordinación motriz desde los 3
años sabe pedalear el triciclo, y a los 8 le quitaron las ruedas traseras. En la actualidad
sus padres siguen cerrando los ojos cada vez que monta en bicicleta, porque se tambalea
y parece que va a perder el equilibrio. No es capaz de saltar un pequeño escalón con la
bici como hacen otros niños, se limita a conducir a una velocidad muy prudente,
evitando cualquier peligro.

El niño con problemas de praxis, a los 5 años todavía no sabía pedalear el triciclo, y a
los 8 años cuando ya dominó el pedaleo correctamente, no logró aprender sin las ruedas
traseras. Tras dos años de entrenamiento, a los 10 años de edad ya controla la bicicleta
perfectamente y es capaz de saltar pequeños escalones, ir a gran velocidad y en muy
pocas ocasiones se cae. Los padres comentan que una vez aprende algo bien, a pesar de
que le ha costado muchísimo tiempo, ya lo ha aprendido para siempre. Con este ejemplo
es más fácil comprender por qué los niños con dificultades de praxis, tienen problemas
en el aprendizaje académico, y es muy fácil detectarlos si observamos alguno de los
puntos descritos anteriormente. Una de las principales causas por las cuales los niños
presentan dificultades práxicas, son las dificultades de integración sensorial.
Indicativos:

¿Cómo sabemos si el niño/a tiene dificultades de integración sensorial como causa de
sus problemas de aprendizaje? Hay múltiples indicativos que ayudan a los padres y
maestros a detectar fácilmente el origen del problema.

- No existe ninguna alteración motriz (el niño puede saltar, puede correr), pero no
puede desarrollar acciones motrices complejas o con varios pasos

- Escucha bien pero parece que no comprende, le cuesta prestar atención a pesar
de que puede mirar una película o un cuento durante largo rato

- Tiene reacciones exageradas de miedo ante movimientos habituales en los niños

- Busca el movimiento de forma descontrolada (parece hiperactivo)

- Parece inteligente pero no logra desempeñar actividades que le corresponden a
su edad cronológica

- No tolera manipular objetos o texturas que son sucias (ceras, barro, plastelina,
arena, pintura de dedos, espuma…)

- Le cuesta aprender nuevas acciones motrices

- Es descoordinado, patoso, se cae al suelo frecuentemente, choca contra todo

- Le cuesta aceptar el contacto físico de las demás personas

Todas estas dificultades en la integración sensorial suceden cuando alguno de nuestros
sistemas sensoriales no es interpretado (procesado) de forma correcta. Cuando existe un
desorden en la integración sensorial, una gran variedad de problemas en el aprendizaje,
en el desarrollo motriz, en el lenguaje o en la conducta, pueden observarse:
hiperactividad, dificultades en la lecto-escritura, descoordinación motriz, alteraciones
conductuales, problemas emocionales, dificultades de aprendizaje académico, etc.

Procesar estímulos

Pero en esta ocasión hablaremos exclusivamente de las dificultades en el aprendizaje, a
nivel académico y a nivel motriz. No se trata de que el niño pueda caminar, saltar,
correr, sino que se trata del aprendizaje de nuevas actividades motrices complejas como
puede ser la escritura, ir en bicicleta, atarse los cordones de los zapatos, etc. Estas
dificultades de praxis, son fácilmente observables en edades tempranas (sobre los 4-5
años), pero a menudo no se detectan hasta los 6, 7 u 8 años, y posteriormente cuando los
niños empiezan la educación infantil, se observan ya de forma alarmante los problemas
de aprendizaje en las áreas académicas: lectura, escritura, razonamiento lógico,
comprensión, memorización, matemáticas, etc.

La integración sensorial no es más que la capacidad de procesar correctamente los
estímulos sensoriales de nuestro entorno, y generar las repuestas adaptadas que se nos
exigen (ejem: actualmente el sistema escolar exige que un niño de 5-6 años aprenda a
leer, con lo cual, cuando un niño no ha aprendido a leer a esta edad, se considera que no
está respondiendo de forma adaptada a las demandas de su entorno).

El Sistema Nervioso Central percibe todas las sensaciones, y se encarga de dirigirlas
hacia el lugar adecuado y generar las respuestas correctas. Es algo parecido al trabajo de
un policía de tráfico, que se encuentra localizado en el tronco encefálico, y debe dirigir
el tráfico de sensaciones hacia el lugar adecuado, para poder dar respuesta a las
demandas del entorno.

El policía debe realizar dos funciones importantes:

- Cerrar el paso a todos aquellos estímulos que no son relevantes para la actividad que
estamos realizando. Es la inhibición de los estímulos sensoriales.

- Dirigir los estímulos hacia el lugar adecuado para que sean procesados de forma
correcta e integrados a nivel neurológico. Es la organización de los estímulos
sensoriales.

Lo que más preocupa a los padres… Los padres son los primeros en darse cuenta que
algo no funciona bien:

- Falta de progreso escolar, especialmente en habilidades que están en pleno
desarrollo como la lectura, la escritura o la motricidad

- Discrepancia entre una aparente capacidad del niño (parece inteligente y capaz),
y el desarrollo real a nivel académico

- El miedo a ir al colegio, la falta de atención, la angustia del niño

- Las dificultades para establecer relaciones sociales adecuadas con los otros
niños, agresividad, o aislamiento…

¿Qué hay que evaluar en los niños que presentan estas dificultades de aprendizaje?

- Habilidades de motricidad gruesa, equilibrio y coordinación

- Habilidades de motricidad fina, incluyendo manipulación del lápiz y tijeras

- Habilidades de procesamiento sensorial (si es hiper y hiposensible, o ambos)

- Habilidades de autocuidado: vestirse, desvestirse, asearse, alimentarse…

- Capacidad de organización y planificación motriz

EJERCICIO DE COMPRENSIÓN:

Para entender un poco mejor como funciona esta dificultad para procesar los estímulos
sensoriales, os propongo que, todos juntos, hagamos un ejercicio muy sencillo.
Relajaros e intentad imaginar lo siguiente:

- Encended la radio y no sintonicéis ninguna emisora; mantenedla en un sonido estático
y subir el volumen.
- Pedid a alguien que encienda y apague las luces cuando el quiera.
- Sentaros en una silla rota (que tenga una pata más corta que las otras), y apoyaros en
una mesa que también baile (imaginad una de las que están en los restaurantes y que nos
hacen sentir muy incómodos).
- Ahora poneros un jersey apretado y áspero, en lugar de una camiseta cómoda; poneros
también unos calcetines al revés, y unos zapatos un número más pequeño.
- Llenad un plato con queso rallado, abrir una lata de sardinas y poned la comida del
gato encima de la mesa.

Con todo esto en juego, o sólo con un par de estas situaciones; coged un libro, abridlo e
intentad aprender alguna cosa... Intentad mantener la calma, no os pongáis nerviosos y
prestad atención a alguna persona que os intente explicar alguna cosa... Con este
ejemplo intento ilustrar de una manera exagerada, qué es lo que pueden sentir los niños
que tienen dificultades para procesar estímulos sensoriales. Para ellos, puede haber
ciertos estímulos que les resulten agresivos, y les dificulten el aprendizaje o la
adquisición de habilidades de lenguaje, sociales, motrices, etc.
¿Después de realizar este ejercicio, resulta mucho más sencillo, entender por qué los
problemas de procesamiento sensorial interfieren en el aprendizaje de los niños, o en su
conducta y en sus reacciones? Aunque vuestro hijo no tenga ninguna discapacidad, ni
ninguna enfermedad y aparentemente esté completamente sano, esto no quiere decir que
no pueda tener ciertas dificultades en el procesamiento de la información sensorial.

Esto explicaría las dificultades de aprendizaje, la hiperactividad, los miedos, el ser
demasiado valiente, el retraso en el lenguaje o en la motricidad, la torpeza, los
problemas relacionales, o la baja autoestima que presentan muchos niños en nuestra
sociedad actual. Puede que vuestro hijo sólo tenga una de estas características, o que
tenga más de una. Estos niños necesitan una integración sensorial adecuada, que les
facilite la adquisición de las habilidades motrices esperadas, un mejor autocontrol y un
buen concepto de él mismo.

Bàrbara Viader Vidal (652631832 / 932055164)
info@ceibarcelona.com / http://www.ceibarcelona.com/
Directora del Centre d'Estimulació Infantil, Terapia de Integración Sensorial
Diplomada en Terapia Ocupacional por la Universidad Autónoma de Barcelona
Especializada en Pediatría con la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.
Formación en Integración Sensorial por la Fundación Vértice, en convenio con la
Universidad del Sur de California de los Estados Unidos, por la Universidad Nacional
de Colombia. Formación en Integración Sensorial por la Universidad de Liverpool.

domingo, 13 de febrero de 2011

Pastillas para los más chicos

Fuente: http://www.eldia.com.ar/ (los articulos estan referidos a Argentina, pero creo que se ajustan tambien a la realidad de nuestro pais).

Chicos con depresión, chicos medicados. Esta ecuación hace tiempo que preocupa a varios docentes, pediatras, psiquiatras y psicólogos especializados en infancia y adolescencia, muchos de los cuales firmaron hace poco un documento en el que alertan sobre la gravedad de estigmatizar y unificar a un montón de chicos distintos con un mismo diagnóstico: Trastorno por Déficit de Atención (ADD).




"Asistimos a una multiplicidad de diagnósticos psicopatológicos y de terapéuticas que simplifican las determinaciones de los trastornos infantiles y regresan a una concepción reduccionista de las problemáticas psicopatológicas y de su tratamiento", dice el documento, que fue enviado a los ministerios de Salud y Educación y que asegura que hay 200 mil alumnos medicados, el 2,5 por ciento de los 8 millones que cursan actualmente el nivel primario y medio en el país.
El Déficit de Atención, hay que decir, generalmente es contrarrestado con medicación. Y la medicación que se da en estos casos, la Ritalina, es peligrosa y requiere receta por triplicado. La droga base es el metilfenidato, un estimulante muy de moda entre los universitarios en los años setenta y que hace que mientras dure el efecto el chico esté hiperconcentrado.

Para muchos especialistas, el llamado Déficit de Atención se transformó en una bolsa de gatos, y existe en la actualidad una tendencia a homogeneizar en lugar de identificar. Atrás de estos chicos "que se portan mal", se explica, puede haber situaciones de duelo, violencia doméstica, mudanzas, divorcios. Y en lugar de indagar en el problema, de interpretarlo, de analizarlo, se lo tapa con pastillas.

Desde que el documento elaborado por los especialistas aterrizó en el Ministerio de Salud, hay que informar, se formó una comisión especial para analizar el tema, al tiempo que la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos) acaba de sancionar la Disposición N°2123, mediante la cual estableció que los prospectos de las especialidades medicinales indicadas para el tratamiento del ADD deberán incluir un nuevo texto de indicaciones, precauciones, contraindicaciones y advertencias.

Muchos docentes diagnostican sin saber

El aumento de los casos de niños en edad escolar que son derivados por el Síndrome de Déficit de Atención (ADD) en todo el país para un tratamiento farmacológico preocupa a pediatras, psicólogos, psicopedagogos y psiquiatras quienes piden mayor control por parte del Estado. Y las voces que levantan las banderas de la alerta se oyen cada vez más.


"Alertamos varias veces sobre el incremento de sobrediagnósticos de ADD en niños en edad escolar y preescolar por parte del personal docente y, como consecuencia de ese hecho, de la sobremedicación de metilfenidato (la droga empleada en esos casos) en los niños", se denunció recientemente desde la Sociedad Argentina de Pediatría, cuyas autoridades reconocieron que se está "ante un problema grave y del que son concientes la mayor parte de los profesionales de la psicología y muchos pediatras y neurólogos".

Por su parte, desde la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires se opinó que el fenómeno "responde a la tendencia de encuadrar al chico dentro de lo que exige el sistema mediante la medicalización de la infancia y obedece a una corriente norteamericana que beneficia a los laboratorios y que en la actualidad es resistida por los especialistas europeos".

Según relatan los especialistas, muchos docentes y personal de gabinete de algunos colegios diagnostican sin estar facultados y los padres ven en esta opción de tratamiento la resolución de un aspecto sensible para ellos: "los miedos ante el éxito o fracaso de sus hijos y al riesgo de quedar excluidos del sistema".

Desde el Centro de Terapia con Enfoque Familiar, en tanto, se asegura que "la falta de atención es un síntoma que puede aparecer por distintos motivos o responder a distintos cuadros clínicos, por eso, tratarlo como si respondiera a una sola causa no es más que una aberración. Existen trastornos de desarrollo neurológico que originan hiperactividad, comportamiento impulsivo y problemas de atención y se indica un tratamiento psicotrópico pero no es el caso de la mayoría de los chicos. Los laboratorios mandan cartillas a los colegios para crear la demanda de psicofármacos".


Alarma el crecimiento de chicos mal medicados que van a clase



Jano tiene once años y es el mayor de tres hermanos. El año pasado, sus padres fueron llamados por la directora del colegio para decirles que el chico tenía serios problemas de conducta. "En realidad nos dijo que era muy probable que tuviera el Trastorno por Déficit de Atención -cuenta Ana Laura, su madre-. Ahí decidimos hacer una consulta con un psicólogo para que nos orientara sobre lo que teníamos que hacer". Luego de seis meses de consulta, el profesional concluyó un diagnóstico que lejos estaba de coincidir con el de la docente: lo que el chico tenía, dijo, era un poco de tristeza y nada más. "Y nos aseguró que lo peor que se podía hacer era medicarlo como si tuviese un trastorno -explica Ana Laura-. Si lo hubiésemos hecho, lo único que habríamos logrado hubiese sido tapar la tristeza de Jano. Pero de ninguna manera solucionarla".


Aunque ahora Jano sigue en el mismo colegio -uno de la zona céntrica de la Ciudad-, sus padres toman con pinzas cada llamado que les hacen desde el gabinete de psicopedagogía de la escuela. Y tal vez razón no les falta: cada vez son más los especialistas que alertan sobre los riesgos de diagnosticar sin conocer a fondo los problemas del chico, algo que se viene dando en muchos colegios y que, hace apenas unos meses, obligó a que más de mil pediatras, psicólogos, psicopedagogos, neurólogos y psiquiatras firmaran un documento en el que expresaban su preocupación por la tendencia de estigmatizar y unificar a un montón de chicos distintos con un mismo diagnóstico: Trastorno por Déficit de Atención (ADD).

Según el documento, que fue presentado en los ministerios de Salud y Educación, en la actualidad se asiste "a una multiplicidad de diagnósticos psicopatológicos y de terapéuticas que simplifican las determinaciones de los trastornos infantiles y regresan a una concepción reduccionista de las problemáticas psicopatológicas y de su tratamiento".

Concretamente, este grupo de profesionales asegura que hay 200 mil alumnos medicados, es decir el 2,5% de los 8 millones que cursan actualmente el nivel primario y medio en el país. "A veces los docentes diagnostican con una liviandad que asusta", dispara Mariel Branco, psicóloga especializada en adolescencia y para quien actualmente se está "ante un problema demasiado grave".

La tendencia a diagnosticar proviene según muchos especialistas de las corrientes reduccionistas norteamericanas, a veces productivas para contrarrestar ciertas patologías pero, en ocasiones, demasiado simplistas y encubridoras del problema de fondo. El DSM IV, por caso, es un manual creado en los 90 por psiquiatras de EE.UU. que explica distintas patologías de modo que cualquiera las pueda entender. "El manual puede tener algunos conceptos interesantes -opina Branco-, pero también genera que cualquiera se anime a etiquetar a un individuo con términos tales como panic attack, TOC o bipolar. Muchos docentes hablan así, y Pedrito o María pasan a ser un TOC, una bipolar o un simple ADD".

Algo parecido es lo que opina la psicopedagoga platense María Cecilia Traversa: "La facilidad con que se recomienda medicación atenta contra el derecho de la persona de ser atendida en su verdadera necesidad. La medicación adormece la función cerebral pareciendo que cura el síntoma, pero no contribuye al desarrollo de la persona y puede ser muy perjudicial a futuro si se trata de niños"

Para la especialista, además, la existencia de muchos chicos medicados "debe ser advertida para que no afecte a los que deberían ser atendidos con otros recursos menos invasivos y seguramente mas eficaces. Es decir, que no sean víctima del consumismo farmacológico".

Actualmente hay varios cuestionarios que circulan por los colegios. Se pregunta sobre la conducta de los chicos, se suman los puntos de las respuestas y así surge el diagnóstico. Las preguntas son del tipo "¿El chico está como en la luna? Si la respuesta concluye en un ADD, en la mayoría de los casos el paso siguiente es la medicación. Y la medicación que se da en estos casos es tan peligrosa que requiere receta por triplicado, como la morfina.

La más común es la Ritalina, cuya droga base es el metilfenidato. "Hay una tendencia a homogeneizar en lugar de identificar -asegura Branco-. Detrás de un chico que se porta mal o no presta atención en clase, muchas veces, puede haber situaciones de duelo, violencia doméstica, mudanzas, divorcios. Y en lugar de profundizar en el problema y tratar de entenderlo, lo único que se hace es taparlo con pastillas".

viernes, 11 de febrero de 2011

Libro gratuito, edición en español, ¿CÓMO PRUEBAN LOS TRATAMIENTOS?

Un regalo de cara al fin de semana, el libro ¿CÓMO SE PRUEBAN LOS TRATAMIENTOS?, de divulgación gratuita, por deseo expreso de sus tres autores: EVANS, THORNTON Y CHALMERS, cuya primera edición en inglés costó 36 euros.


Se trata de la 2ª edición en castellano de una inteligente y divertida obra divulgativa que estos tres autores publicaron en la British Library. Aunque ha resultado muy útil para los clínicos y otros profesionales sanitarios, está escrito en un lenguaje que puede entender la gente.




Comienza con un caso del siglo XVII, y se hace una pregunta de oportuna actualidad


¿ES NUEVO PERO NO ES MEJOR… O INCLUSO RESULTA PEOR?

Parecería que cada semana aparece una noticia sobre algún efecto colateral imprevisto de un medicamento, un accidente quirúrgico, una infección descontrolada o un embarazo mal atendido. Algunos críticos van más lejos: presentan a la actual medicina basada en la ciencia como un ente deshumanizando…, como si la carnicería que precedió a la cirugía moderna o los venenos que alguna vez se aceptaron como medicamentos hubieran sido más humanitarios.

LA MUERTE DE REY CARLOS II (de Inglaterra)

Sir Raymond Crawfurd (1865-1938) escribió un relato vívido de la muerte del rey Carlos II en 1685. El rey había sufrido un ataque de apoplejía. Sus médicos de inmediato se pusieron en acción, con una diversidad de tratamientos a cual más despiadados:

“Le extrajeron 16 onzas de sangre de una vena del brazo derecho, con un buen efecto inmediato. Según la práctica aprobada en aquel tiempo, se permitió al rey quedarse en la silla donde lo sorprendieron las convulsiones. Le mantuvieron los dientes abiertos por la fuerza para que no se mordiera la lengua. El régimen consistía, según lo describe sucintamente Roger North, en lograr primero que despertara y después evitar que se durmiera. Se habían despachado mensajes urgentes a los numerosos médicos personal es del rey, que acudieron con prontitud para atenderlo; se les convocó sin reparar en las distinciones de credo y postura política, y ellos acudieron. Ordenaron que se le aplicaran ventosas en los hombros si n demora, y que se realizara una escarificación profunda, con la cual lograron extraer otras ocho onzas de sangre. Se administró un potente emético de antimonio [un medicamento para provocar el vómito], pero como tan solo pudieron hacer que el rey tragara una pequeña porción, decidieron duplicar la seguridad del tratamiento con una dosis completa de Sulfato de Cinc. Le dieron purgantes potentes, complementados con una su cesión de clisteres [enemas]. Le cortaron el pelo al rape y le aplicaron sustancias vesicantes cáusticas en toda la cabeza. Y por si todo ello no fuera suficiente, también se solicitó el cauterio al rojo vivo. El Rey pidió disculpas por tardar un tiempo desmedidamente largo en morir.”

Crawfurd R. Last days of Charl es II. Oxford: The Clarendon Press , 1909.

Publicado por Antonio Villafaina en http://saludyotrascosasdecomer.blogspot.com/

miércoles, 9 de febrero de 2011

LATERALIDAD, FALLAS EN LOS HEMISFERIOS DEL CEREBRO

Regina Reyna

Fuente : http://www.saludymedicinas.com.mx/
Si un proceso de maduración que debe ser resuelto en la infancia no se logra como es debido, derivará en un trastorno neurológico que se arrastrará por el resto de la vida, como sucede con la llamada lateralidad, que afecta el entorno de paciente, incluyendo a su familia, trabajo y autoestima.



Aproximadamente a los tres años de edad un chico suele mostrar una mano preferente con la que realizará sus tareas principales, después de que ha probado ambas en numerosas ocasiones, de ahí que pueda parecer que la mayoría de los niños son ambidiestros. Hacia los cuatro años se establece la preferencia de una mitad del cuerpo sobre la otra, y a los 7 años esta decisión se solidifica y el pequeño optará, además de la mano, por un ojo, oído, pierna y pie prioritarios.

A este fenómeno se denomina lateralidad homogénea, y se le adhiere el apelativo diestra cuando es el lado derecho el elegido y siniestra cuando es el opuesto (izquierdo). Pero no es raro que el predominio de la mano, ojo, oído o pie no se sitúe en el mismo lado del cuerpo, por ejemplo, mano diestra y pie zurdo, lo que han definido los especialistas como lateralidad cruzada, y que al parecer sufre 30% de la población.

Ahora bien, esta indefinición por un lado dominante tiene su origen en el cerebro, y si no se resuelve a edad temprana puede afectar el desarrollo de la intelectualidad del individuo, así como su autoestima, por el resto de sus días; ¿qué hacer entonces?

Derecha e izquierda

La inteligencia y capacidad de aprendizaje y juicio residen en los dos hemisferios cerebrales -izquierdo y derecho- del cerebro, que ocupan casi por completo la bóveda craneana y en cuya superficie (o corteza) se almacena la mayoría de la información. Cada hemisferio cumple diferentes funciones e influye directamente en el desempeño corporal del lado opuesto, es decir, el derecho rige la mitad izquierda del cuerpo, y viceversa. La comunicación de ambos hemisferios se realiza a través de denso haz de fibras nerviosas llamado cuerpo calloso, que es ligeramente más grueso en la mujer, lo que le permite mejor intercambio de información.
Cada hemisferio realiza funciones concretas, de manera que el izquierdo ejecuta preferentemente las funciones lógicas o matemáticas, y rige lenguaje y escritura, mientras que el derecho comanda predominantemente las acciones emocionales y creativas. Es debido a esta especialización funcional hemisférica que los zurdos son considerados más sensibles e imaginativos, ya que cuentan con un cuerpo calloso más consistente, grueso y fibroso, gracias al cual la comunicación entre ambos hemisferios cerebrales se realiza con mayor precisión y celeridad.

Ahora bien, cuando el intercambio de información nerviosa entre los hemisferios es inadecuado, produce lo que los especialistas en anatomía y comportamiento del cerebro (neurólogos) llaman lentificaciones y bloqueos, que queda de manifiesto en el bajo rendimiento escolar en niños y adolescentes, por falta de concentración, lentitud en la compresión, mala letra y deficiencias en lectura y cálculo numérico, e incluso en lenguaje. En muchos casos son tachados de flojos y holgazanes por baja productividad intelectual.

Pero el problema en los chicos no queda ahí, pues es entendible que se afecte su autoestima y que haya ansiedad, estrés, agresividad, nerviosismo, insomnio, tics nerviosos, tartamudez, dislexia (dificultad para comprender la forma escrita del lenguaje) y depresión.

Al paso del tiempo...

Si bien un refrán asegura que "el tiempo lo cura todo", éste no es el caso. Es de destacar que el deficiente intercambio de información entre hemisferios afecta al intelecto como lo hemos señalado, pero igualmente interfiere en las actividades motrices, es decir, desplazamientos y movimientos musculares. Así, no es raro que niños y adolescentes sean torpes, con mala coordinación y sin capacidad para mantener el ritmo, a diferencia de quienes no presentan esta anomalía cerebral y que son más fuertes, rápidos y ágiles, con la facilidad de aprender nuevas destrezas y de probar y disfrutar su organismo.

Bien, pues estos trastornos psicomotrices se incrementan con el paso de la edad, de manera que en un adulto son más notorios los errores en el desplazamiento y en la coordinación para efectuar ejercicios, lo que en algunos casos se hace patente al caminar, pues el cuerpo se inclina ligeramente hacia alguno de los costados. Igualmente son característicos los problemas de lenguaje, dificultades para hacerse entender y la falta de atención y memoria.

Ahora bien, cabe destacar que este tipo de conflictos dañan considerablemente la autoestima del paciente y que por ello tendrá obstáculos para desarrollarse normalmente en la sociedad, pero eso no quiere decir que esté afectado de sus facultades mentales, y que quien por ignorancia ha hecho avanzar el problema hasta estas alturas es tanto o más inteligente como cualquier otro, pero su ejecución es un poco más lenta.

Es común que la atención a este problema se oriente a las manifestaciones secundarias, las de índole psicológica (depresión, agresividad, entre otras), dejando de lado el aspecto motriz, que es igual o más importante. Los especialistas recomiendan terapias físicas en las que se pueda desarrollar esa destreza oculta para que el cerebro (en concreto sus hemisferios), lo reconozcan, a través de ejercicios físicos de coordinación, como natación, jogging de bajo impacto, bicicleta o baile, entre otros.

La terapia, no importa a la edad en que se lleve a cabo, es muchas veces complementada con la indicación de resolver problemas de razonamiento, tanto de comprensión de lectura como numéricos, rompecabezas, mecanos y más.

Por otra parte, la lateralidad suele confundirse frecuentemente con dislexia, sobre todo en el adulto, por lo que algunos terapeutas recomiendan que el afectado vuelva a aprender a leer y escribir, es decir, se trata de un reaprendizaje, pero adecuando el ritmo a la edad del paciente.

Finalmente, el adulto mayor tendrá que reaprender más cosas que redundarán en superar los problemas de lateralidad, principalmente los vicios acarreados por falta de atención, entre los que se pueden mencionar:

Sueño. Dormir las horas suficientes para que el cerebro tenga el descanso que necesita.
Respiración. Si el oxígeno llega a la sangre con facilidad, las funciones cerebrales serán más eficientes.
Alimentación. Si ésta es equilibrada y completa, el rendimiento intelectual será óptimo.

Si por no saber de qué se trata hemos vivido con problemas de lateralidad por muchos años, estamos a tiempo de corregirlos y aprender nuevas cosas, las que la vida nos ha guardado y que ahora podemos disfrutar.

domingo, 6 de febrero de 2011

¡PAPA QUE LO ESTOY CONSIGUIENDO!

En vista del maravilloso fin de semana con el que hemos sido obsequiados por la madre naturaleza, el sábado que recibiamos a unos amigos, optamos por comer en el patio de casa, al aire libre. Mientras charlabamos sentados haciendo un aperitivo se escuchó la voz del peque desde la parte de atrás de la casa gritando: ¡Papa que lo estoy consiguiendo! A los pocos segundos apareció montado en bici  y ¡pedaleando! Tiene esa bici hace tres años y no la ha tocado nunca, ahí estaba esperando a ser usada y ayer por fin espontaneamente ocurrió.



 De alguna manera Alexander supo que iba a ser capaz, igual que lo supo la semana pasada cuando se compró un libro y se lo leyó, así que se montó y empezó a pedalear. Pedalear es una acción complicada que tiene que ver con la motricidad fina y que a él le ha resultado siempre imposible, no podía coordinar manos, piernas y ojos todo a la vez. Ahora ya sí. Parece que es como unas piezas de dominó, pasas mucho tiempo casi sin avances, pero un día se da uno y otro y otro, como si al tirar la primera pieza las otras cayeran solas.
Hoy hemos dado un paseo larguiiiiisimo en bici y se lo ha pasado genial. Después, por si fuera poco, ha querido jugar a futbol (cosa que no es precisamente su actividad favorita) y por primera vez he sido yo el que ha tenido que parar el juego, antes se aburria enseguida, pero es que hoy lo ha hecho bien, sobretodo de portero. En fin, yo no se que será de todo lo que hacemos, supongo que el conjunto de todas las cosas, pero por más que todavía haya gente que diga que nos equivocamos (ya no tanta) yo estoy convencido que no, porque yo a esto le llamo resultados. Por cierto hoy a empezado otro libro.

¡SIGUE ASÍ PEQUE QUE YA CASI LO TIENES!

Jordi Badia

El sol, y su luz, es un manantial de salud

Daniel Lumera, investigador de los efectos terapéuticos de la luz solar.
35 años. Nací y vivo en l'Alguer (Cerdeña). Vivo en pareja. Doctor en Ciencias Naturales. Imparto seminarios sobre el sol; colaboro con varias universidades. La política debería adoptar el modelo solar. Abogo por la experiencia directa, una creencia es una proyección mental.
Fuente: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20110205/54109931679/el-sol-y-su-luz-esun-manantial-de-salud.html

Como las plantas
Aprendió de las abuelas, últimas representantes del matriarcado sardo, a entender el sol como modelo y medicina y decidió investigar. En El código de la luz (Obelisco) analiza el poder terapéutico de la luz solar y recoge casos documentados de autotrofia, personas que han vivido sin comer, nutriéndose de la luz. ¿Uno es el doctor Werner, director de una clínica oncológica, que desde el 2001 sólo ingiere líquidos. No tengo explicación ¿dice¿, quizá la energía de la luz y la materia sean intercambiables¿. Científicos del hospital Sterlin de Ahmedabad tuvieron en observación a Prahad Jani, indio de 78 años que dejó de comer y beber a los 8. Hay declarados más de 3.000 casos, pero pocos estudios.
El sol, y su luz, es un manantial de salud que no utilizamos.


¡Pero si el sol provoca cáncer de piel!

El problema no es el sol, sino nuestra relación con él. Vivimos diez meses encerrados con luz artificial y después nos ponemos un mes bajo un sol de justicia un montón de horas diarias.

No le falta razón.

El sol sintetiza la vitamina D, que sirve para fijar el calcio en los huesos, previene los resfriados, las enfermedades autoinmunes y el asma. Protege el corazón, regula el buen funcionamiento del hígado y los intestinos, ayuda a no engordar...

¿Ah, sí?

Sí, regula los impulsos de hambre, sed y sueño. La vitamina D está relacionada con el correcto desarrollo muscular en la adolescencia y la formación regular de colesterol; refuerza el sistema nervioso, el inmunitario, la resistencia física, la capacidad de atención y aprendizaje...

Sorprendente.

Aumenta la producción de testosterona en el hombre y de progesterona en la mujer.

¿Entonces aumenta la libido?

Sí, y las capacidades reproductivas; mejora la circulación epidérmica (acción reafirmante); tiene efectos terapéuticos en artritis, reumatismos y artrosis, mejora la visión...

Los expertos recomiendan no salir a la calle sin crema protectora.

Hay que prevenir el cáncer de piel, pero... ¿se tiene en cuenta la reducción de la vitamina D y todas las enfermedades que derivan de su carencia a causa de la falta de contacto de la luz sobre la piel...?

¿...?

La Fundación Internacional de Osteoporosis ha publicado un artículo cuyos datos demuestran que la vida moderna –siempre delante de un ordenador o del televisor– hace que un gran número de personas muestre una grave carencia de vitamina D.

Vaya.

El exceso de luz artificial tiene el mismo efecto que una mala alimentación: palidez, apatía, tendencia a la depresión y reducción de la energía vital, y de la eficacia del sistema inmunitario, además de una tendencia a engordar, como ya le he dicho.

¿Entonces?

Hay que tomar el sol todos los días del año 15 minutos, o la luz cuando no hay sol directo. Por supuesto, evitar el exceso en verano y seguir pautas como no exponerse en las horas de mayor incidencia.

De acuerdo.

La puesta y la salida del sol son dos excelentes momentos, porque la radiación solar es inferior a la de un televisor, y la acción terapéutica es igual de profunda y eficaz. Se ha publicado un estudio en Italia interesante.

Cuénteme.

Durante 10 años registraron los efectos de sol en el norte y en el sur de Italia. El resultado es que en el sur de Italia, donde la gente está más expuesta al sol y hay cuatro puntos de radiación solar anual superior que en el norte, la gente ha enfermado de cáncer de piel un 50% menos que en el norte.

Sus propias investigaciones le llevan más lejos...

Yo afirmo que las diferentes frecuencias de la luz solar albergan información para nuestra salud, bienestar y evolución.

...

El bioquímico Fritz-Albert Popp demostró con su teoría de los biofotones que somos luz y estamos hechos de luz, lo que ya la Cábala dijo hace 4.000 años. Según Popp. la luz es portadora de información y mensajes que son capaces de modificar la actividad de la materia.

Explíquemelo.

Nuestras células comunican entre ellas y con los otros organismos mediante impulsos de luz. No son sólo puntos de reflexión, sino que también son centros de emisión de luz, como lo es en la escala macro el sol.

¿Nuestras células emiten fotones?

Biofotones, que regulan todos los procesos enzimáticos celulares y mantienen el cuerpo saludable. Nuestras células comunican a través de la luz gracias al ADN, que funciona como una antena de transmisión de estas ondas electromagnéticas. El ADN recibe y retransmite, permitiendo a las informaciones y a las frecuencias luminosas circular interna y externamente de un organismo. Hay un experimento increíble.

¿Muy increíble?

Pusieron dos vasos de sangre aislados por un cristal que no alteraba la frecuencia de la luz solar. En uno pusieron un agente patógeno, y la sangre produjo anticuerpos. Al cabo de una hora, el segundo recipiente también los produjo. Luego interpusieron un vidrio que alteraba la frecuencia de la luz solar.

Y el segundo vaso no produjo anticuerpos...

Exacto, y esto significa que la luz es capaz de transmitir una información, sobre todo a través de los rayosUVAy UVB(los ultravioleta). Ya ve, antes de dialogar con química, pensamientos y emociones, dialogamos a través de nuestra luz. Hay un idioma contenido en la luz capaz de influenciar nuestro metabolismo celular, nuestras ideas, nuestras emociones y los acontecimientos que nos ocurren.

Eso es mucho decir.

Lo que nos ocurre es un producto de la información que emanamos y que está contenida en nuestra luminosidad: eso es lo que yo llamo el código de la luz.

jueves, 3 de febrero de 2011

Una película sobre un niño con dislexia gana el festival ImagineIndia

La película con titulo: "TAARE ZAMEEN PAR ... every child is special", (Estrellas en la Tierra ...cada chico es especial es la traducción al español); gano este festival que fue celebrado en Madrid.


El film trata la dislexia de un niño,y una familia que esta viviendo el aprendizaje de su hijo con dislexia se desarrolla, en la India, en el año 2007, y con las connotaciones culturales y tradicionales propias.

Refleja claramente, la situación de muchas familias, que no conocen lo que les esta pasando a sus hijos como se detecta etc.


Una película muy recomendada para familias que viven esta situación, gracias a ella podrán aprender con cuanta dulzura y cariño se puede tratar a los hijos con estos problemas y como se puede evitar.
 

Fuente: http://pedubu11.blogspot.com/
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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia