jueves, 26 de mayo de 2011

Retraso en el desarrollo como consecuencia del abandono físico y emocional

Gracias a Eduardo, un psicólogo que ya creo que se puede llamar colaborador por la cantidad de información y comentarios que aporta al blog, he conocido la página de José Luis Gonzalo: Buenos tratos. Os recomiendo a todos que la visitéis porque sus entradas rebosan experiencia e inteligencia. Encontrareis que la información sobre el apego y las consecuencias del abandono físico y emocional explican muchas cosas que probablemente muchos ya intuíais, sobretodo los que como yo tenéis un hijo adoptivo. Muy amablemente José Luis me ha dado permiso para copiar alguna de sus entradas y aquí os dejo una estupenda, pero insisto, visitad su blog está lleno de contenidos que vale la pena leer.


Retraso en el desarrollo como consecuencia del abandono físico y emocional


Una de las nefastas consecuencias del abandono físico y emocional que han padecido algunos niños en sus primeros años de vida es el retraso o inmadurez en el desarrollo. Aunque el abandono y sus consecuencias juegan un papel determinante, también actúan mecanismos epigenéticos; es decir, que herencia-ambiente colaboran estrechamente en la aparición del retraso, alterando funcionalmente el sistema nervioso del niño en desarrollo.





Pero, efectivamente, en el caso de los niños víctimas de abandono, es muy frecuente observar retraso en el desarrollo. He conocido, en mi trabajo como psicólogo, muchos casos y todos tenían como denominador común la dura experiencia del abandono físico y emocional. Cuando existe un retraso, el nivel de desarrollo en una, varias o todas las áreas presenta un nivel inferior al que debería mostrar a su edad. Normalmente, los instrumentos que pueden medir este retraso son las baterías de desarrollo. Dependiendo de las desviaciones de la media que el niño obtenga en las puntuaciones de los ítems correspondientes a cada área, el nivel de desarrollo será menor o mayor. Una desviación muy acusada de las puntuaciones puede suponer un trastorno y no un retraso.

Los niños con retraso o con inmadurez en el desarrollo suelen presentar un nivel inferior en todas o algunas de las siguientes áreas de desarrollo: motor, lenguaje, cognitiva, social y adaptativa. Es posible que también puedan presentar problemas de comportamiento asociados con esta inmadurez o debido a otros factores. Si los retrasos son muy acusados, puede que estemos en la antesala del trastorno (discapacidad intelectual, autismo, etc.)

Los efectos de la sinergia entre la maduración del sistema nervioso del niño y la estimulación consiguen avances, pudiendo llegar a una recuperabilidad total o parcial. En los casos de trastorno, el niño presenta las limitaciones propias del mismo, pero no por ello debe resultar un impedimento para no conseguir los niveles más altos posibles de competencia social, emocional y cognitiva, así como de autonomía.

En los casos de retraso en el desarrollo asociados a abandono físico y emocional, desde que hemos conocido a Rygaard (su libro “El niño abandonado”) y otros autores, sabemos que los cuidados sensibles y empáticos fortalecen las conexiones entre las neuronas. En el momento del nacimiento, el bebé presenta miles y miles de redes neuronales dispuestas a fortalecer sus conexiones. La repetición de un patrón conductual por parte del cuidador (como nos explica Siegel en su libro “La mente en desarrollo”) trae consigo que se excite un grupo de neuronas y se interconecten entre sí generando patrones de activación que transportan información. Si ese patrón conductual se repite y se repite, las conexiones tienden a afianzarse y se incorporan como rasgos o características en el individuo. Las conexiones que no se utilizan, se descartan (el cerebro sigue un principio explicado por el autor Linden: “Úsalo o tíralo”) Así, como el trabajo de un buen jardinero con sus setos, se produce lo que se llama poda cerebral. Esto significa, siguiendo con la metáfora, que las ramas de los setos que no sirven se cortan y se tiran. Y las que sí sirven -porque se usan- quedan bien fortalecidas y bien interconectadas mediante mecanismos bioquímicos. Como un seto bien cortadito y arregladito por el jardinero.

Esta estimulación sucede y actúa sobre todas las áreas del cerebro: la motriz (existen unas etapas para el desarrollo de la motricidad); la del lenguaje (existe un periodo para la adquisición del lenguaje donde el niño es como una esponja y su cerebro está plástico para poder comprender y expresar. Sobre todo repetir, mediante el juego, las canciones, los balbuceos, las caricias, las risas…; la emocional (existe un periodo, coincidiendo con el apego centrado, en el que el niño aprende la función reflexiva, esto es a conocer su mundo interior y desarrollar las herramientas cognitivo-emocionales que le permitirán etiquetar lo que siente y lo que sienten los demás; los padres favorecen esto mediante la experiencia del apego seguro); la social (cuando el niño desarrolla un apego seguro, se activa su sistema de exploración, se abre al mundo y a los otros, empieza a relacionarse con los demás porque están sus cuidadores, su base segura, para poder retornar en caso de peligro. Cuando se va relacionando con los otros, va produciéndose el fenómeno de aprender la regulación emocional relacional) Y la dificultad regulatoria está en la base de los déficits de atención que presentan estos niños, pues la presencia continuada del cuidador es la primera experiencia de atención que no han tenido pues éste no ha dispuesto un buen sistema de cuidados para el bebé.

Bueno, ya vemos como este ambiente protector y estimulante es vital para el adecuado desarrollo del sistema nervioso (y colabora estrechamente con los genes mediante los mecanismos epigenéticos, como vimos la pasada semana)


Si el niño sufre escasa estimulación o lo único que ve todo el día que permanece tumbado en una cuna del orfanato es el techo blanco, o ha vivido largos periodos de angustia o depresión por la ausencia prolongada de contacto y afecto maternos, las redes neuronales que se interconectan son menores y de menor fijación (las redes neuronales que transportan la información pueden compararse a un camino en la nieve: si los caminantes pasan muchas veces, se abrirá un sendero bien definido y marcado; si los caminantes pasan pocas veces, el camino será más débil) Si el estrés que han vivido es prolongado e intenso -por la angustia de separación o abandono del cuidador o por los malos tratos-, se genera un exceso de cortisol, hormona del estrés que, -como nos ha explicado Rafael Benito psiquiatra de la Clínica Quirón de San Sebastián-, puede dañar las neuronas. Es por ello por lo que, al llegar a los hogares donde les espera el contexto protector, nutritivo y de buen trato, empieza un largo camino: el lenguaje puede ser escaso y desorganizado, el habla mal pronunciada, el nivel motriz por debajo de la media, etc. Como vimos en el estudio de los orfanatos de Rumanía, del psiquiatra Zeanah, los niños van recuperando, poco o mucho, este retraso. Lo que no se recupera de igual modo son los mecanismos autorregulatorios emocionales y comportamentales que están en la base de los apegos desorganizados y de los problemas de hiperactividad: la ausencia del cuidador les deja mucho más vulnerables a la descompensación y el estrés.


¿Cómo se puede ayudar a los niños que presentan un retraso en el desarrollo y que recuperan lenta y tardíamente o presentan un trastorno? Hay que disponer y proporcionarles todos los recursos posibles en forma de estimulación temprana, apoyo psicopedagógico y psicoterapia. Ocurre que la presión social porque lleguen a equiparase a los demás, por la “normalidad” es enorme. La mayoría de los padres refieren que a ellos lo único que les importa es que su hijo sea feliz; pero no nos engañemos: todo padre y madre se preocupa (a mí me preocuparía, desde luego) cuando ve que su hijo no alcanza el nivel escolar, no rinde al nivel esperado, se distrae, se bloquea ante los deberes, no comprende, sufre comparaciones entre los propios niños, se siente con baja autoestima, no sabe o no tiene recursos para relacionarse con los compañeros adecuadamente…

Los niños, desde luego, sufren por impotencia y terminan siendo las víctimas. Algunos, ni siquiera entienden por qué deben estudiar, qué sentido tiene en sus vidas. ¿Qué van a hacer ellos si nadie les dio los nutrientes físicos y afectivos que necesitaban para un adecuado desarrollo? Recuerdo el caso de un joven adoptado a la edad de nueve años, cuya vida se había caracterizado por recorrer diariamente muchos kilómetros para poder encontrar comida en un pueblo cercano, con su hermano a hombros. Además, a las noches, debía de estar vigilante para tratar de proteger a su madre y hermano de las palizas que el padre les daba cuando llegaba bebido. Al llegar a la familia e incorporarse al colegio -nunca había asistido a clase-, no entendía el sentido del estudio. Él quería trabajar y esto propiciaba muchos choques con los padres y profesores. No olvidemos que muchos chicos y chicas puede que carezcan de los cimientos emocionales y cognitivos que están en la base del aprendizaje escolar, pero pueden ser muy buenos profesionales.

¿Cómo convertir la experiencia escolar en una vivencia que no ahonde en el sufrimiento de estos niños y sí en una vivencia resiliente?

Aludir a la institución escolar es hacerlo a un ente abstracto. Hablar de qué debe hacer la escuela es hablar de ¿quién? En mi opinión, al final, sea el sistema que sea, debemos de aludir a la buena disposición, profesionalidad y dedicación de los maestros y maestras que quieran formarse en este campo, y que quieran tener (lo más importante) un compromiso personal con estos niños porque piensan que sacarlos adelante es tarea de todos. Por ello, en suma, todo depende del tutor o tutora que le toque al niño: que sepa ganárselo, sea firme y cariñoso, interprete adecuadamente por qué no puede aprender como los demás y le transmita un mensaje desculpabilizador , baje la exigencia (exigencia no es esfuerzo), le refuerce positivamente, colabore con los padres (no que les presione), le dedique todo el tiempo que pueda… En fin, se constituya en un tutor de resiliencia que acompaña al niño sabiendo que lo más importante que puede hacer por él es tener otra mirada en la que aquél sienta que su profesor/a quiere que aprenda y se eduque para la vida. Yo he trabajado en coordinación con muchos de estos profesionales y probablemente no saben en verdad, cuán de importantes fueron en sus vidas.

6 comentarios:

  1. gracias por la recomendación Jordi, ya lo sigo yo también.

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  2. Es reconfortante ver la cantidad de información que va en la dirección de no ser tan tolerantes con el diagnótico del TDAH y mucho menos con el de su "invasivo y perjudicial" tratamiento.

    El problema es qeu toda esa información está desperdigada y cualquiera -padre, profesional, educacores, maestros- que intentan buscar unas orientaciones o expliaciones para entender el trastorno e intentar corregirlo y minimizar sus consecuencias se encuentra siempre con lo mismo, es un trastorno crónico y para toda la vida y que la medicación es lo primero y lo más efectivo, lo demás son casi tratamientos paliativos, poco más.

    Por eso Jordi, agradezco tu labor y tu amplia, concienzuda e intensa labor de investigación y de recabar información, y sobre todo y lo que considero más importante, tratar de crear puentes entre toda esa gente que piensa en una linea y enriquecernos unos a otros-aunque a contracorriente de la opinión médica que más resonancia tiene, en consonancia con la industria farmacéutica (está de más que recuerde que la industria farmacéutica, como la industris textil, de automoción, alimentaria, etc... no tienen como objetivo que la gente se vista y no pase frio, llegue más rápido a los sitios en coche o se alimente más y no pase hambre sino que su principal objetivo es VENDER MÁS, como toda empresa... El pensamiento de la BIg Pharma no es "que bien que estoy ayudando a toda esta gente con mis drogas" (no seamos ingenuos, que sino serían ONGs y no Sociedades Mercantiles o Anónimas) sino "cuanto más venda, mejor me irá"

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  3. ...y como hay un cierto pantano con lo que a legislación se refiere en este caso y escasa exigencia en la rigurosidad requerida para aprobar ciertas decisiones que afectan al cerebro y sano desarrollo de los niños a nivel investigación -lease blog de Jano sobre la Guía Clínica del TDAH- pues algunos se aprovechan para hacer el agosto y confundir y engañar a tanto médico con buenas intenciones que tiene información distorsionada por unos intereses concretos. No olvidemos que el médico, el político y el cura-aunque este último ya está más en su sitio- siguen teniendo el poder y la credibilidad de antaño - el político, de credibilidad también anda escaso debido a su mala praxis- pero sus decisiones son elevadas casi a categoría de dogma -y eso estaría bien, si por un lado hubiera consenso -véase un neuropediatra que se cuestiona la existencia del TDAH tal y como está defino ahora, unas entradas más atrás a ésta- y por otra, información libre de sesgos e intereses que llegaran (no demonizada ni tergiversada como suele verse asociando las dudas ante la medicación o la búsqueda de otras respuestas terapéuticas a que "esos son los de la cienciologia, o conspiranoicos"-por ej. en las primeras páginas de la citada Guía Clínica para el TDAH del , nada más y nada menos, Ministerio de Salud Español, o en el III Curso de Dificultades de Aprendizaje y TDAH organizado por el Colegio de Medicos de Galicia y Jansenn Cilag -la ONG que vende el Concerta-).

    Por ello, Jordi, te seguiré agradeciendo ese enorme esfuerzo por compilar, unificar y tender puentes entre teorías e ideas que se salen del camino marcado, ya que la información es poder, y la unión hace la fuerza...

    A colación, siempre me gustó la cita atribuída a Juan Ramón Gimenez de "si os dan papel pautado, escribe por el otro lado"...

    O la Einstein, "Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas"

    Un fuerte abrazo,

    Eduardo

    PD: por cierto, no pertenezco a nada relacionado con la Cienciología, solo comparto la visión que tienen de que la infancia no se debe psiquiatralizar... Algo que no comarte el señor Biederman


    Antonio Olives señala que(blog El rincón de Jano)"28 referencias en la Guía a trabajos de J. Biederman especialmente relacionados con la seguridad del metilfenidato, la con morbilidad, la etiología neurológica, etc… que yo me pregunto ¿pero este pájaro no está todavía en la cárcel?. Sí que es cierto que ninguna de las referencias es posterior al 2009, fecha en la que se acordó judicialmente que apartara sus manos de según que ensayos clínicos y relaciones dudosas con las farmacéuticas".

    Es también el máximo impulsor mundial, a parte del TDAH, del “Trastorno Bipolar Infantil” (antiguo trastorno maniaco-depresivo), algo que no existía ya que se entendía que el niño está en proceso de crecimiento y desarrollo, por tanto, ESTÁ APRENDIENDO Y CONSTRUYÉNDOSE COMO SER... Esperemos que no llegue y se haga realidad en el DSM V (cruzo los dedos...)

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  4. Mientras buscaba me enconntré con la publicidad estupenda (y embaucadora) del Concerta (y que conste que no tengo nada contra Janssen Cilag, ni conozco a nadie qeu trabaje alli, lo digo por si hay suspicacias) que os dejo el enlace. En el link donde pinche, ponía "Detrás de estos síntomas puede haber un TDAH" (solo le falta la música de Hitchkock)... No tiene desperdicio...

    http://www.janssen-cilag.es/content/backgrounders/janssen-cilag.es_spa/local_content/Newsletters/Concerta/Lite201104/Litaratura_C_20110330.html

    Un dia con calma intentare destripar cada afirmacion para ver que como la sutileza del marketing atrapa...

    Una de sus afirmaciones es alucinante:

    Dice, nada más y nada menos que "Concerta demuestra su eficacia en el 86,3% de los casos"

    Ya mi no se porque me recuerda a aquellos que en el siglo XIX y principios del XX vendían sus productos milagrosos como crecepelosydemás...

    Debe ser cosa de la Cienciologia, que me mete estas ideas y abduce mi raciocinio y me controla y me hace decir cosas qeu no quiero, y pensar cosas que no pienso...

    Debe ser eso...

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  5. Me dejaba la noticia en el Wall Street Journal sober BIederman...

    http://blogs.wsj.com/health/2009/03/20/court-papers-biederman-told-jj-study-results-would-be-positive/

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  6. Hola Eduardo, lo que hago en el blog lo hago siempre pensando en lo que me hubiera gustado encontrar a mí cuando me vi envuelto en este tema, pero no sería posible sin la gran ayuda que me prestáis personas como tú, sería imposible encontrar toda la información yo solo y más teniendo en cuenta que, como bien dices, las búsquedas te suelen llevar siempre en la misma dirección, que en mi opinión no es la más correcta. Me gusta lo de tender puentes y creo que siguiendo en esta línea pronto conseguiremos que sea más fácil acceder a una información independiente y práctica que lleve a ayudar a nuestros pequeños a ser ellos mismos y no “adultitos”, respetando sus tiempos y sus gustos.
    Ayer leí en La Vanguardia una frase que decía algo así como que repetir una mentira muchas veces no hace que sea verdad. La frase es totalmente cierta, no hace que sea verdad, pero hace que lo parezca así que todos juntos debemos conseguir que la verdad (si es que hay una) esté al alcance de todo el mundo. Mientras seguiremos “escribiendo por el otro lado” ;-)
    De nuevo gracias por tus aportaciones

    Miguel, ya veras como lo encuentras interesante.

    Jordi

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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia