sábado, 19 de febrero de 2011

TDAH no es una enfermedad, no lo digo yo, lo dice Jon Herring y el Dr Thomas Szasz y el Dr, Fred Baughman y....

Por Jon Herring

Fuente: http://teresis.blogspot.com/

“Oye, Phillip… te molesta si me siento aquí a comer contigo?” pregunté.
“Seguro que no, lo que…”
¿“Cómo va el colegio? ¿Te va bien?"
“En verdad, no. Quisiera que fuera verano”.
“Sí, recuerdo cómo era eso” le dije.
Phillip tiene once años. Es hijo de unos amigos de mi familia y estábamos en una fiestita cuando lo vi sentado solo. Hacía años que no le veía, y quería recordarle de quien soy y conocerle un poquito más.
Poco a poco se tranquilizó y se sintió más confiado. Me contó sus planes para el verano. Me habló sobe sus amigos y la niña que le gusta en el colegio. Y tamvién me dijo que el colegio no le gustaba tanto.
“Es difícil,” dijo. “Además, tengo TDAH, así que no pongo atención muy bien”.
¿“En serio? ¿Cómo sabes que tienes TDAH?” le pregunté.
“Eso es lo que dice el médico”. Me dijo que lo he tenido desde que nací. Por eso es que tengo que tomar medicina”.
“Bueno, yo creo que estás bien. ¿Cómo te hace sentir esa medicina?”
“Antes me hacía un poco nervioso,” dijo. “Y no podía dormir cuando la tomaba. Ahora, solo me quita las ganas de comer.”
Después de felicitar a Phillip por sus modales e inteligencia. cambié el tema de nuevo a sus planes para el verano. Pero lo que me dijo me preocupó. Veía a un joven inteligente que estaba aburrido y frustrado en el colegio… que probablemente tenía problemas de comportamiento… y que ahora estaba marcado como “enfermo” y sometido a tomar drogas.
Y, desafortunadamente, Phillip es solo uno de millones…




Su historia me incomodó porque podía imaginarme lo que éso haría a la psique y al desarrollo de un niño, ser sentenciado de por vida de esa manera por un médico. Uno está dañado, defectivo. El cerebro no le funciona bien. Uno no es aceptable en su estado normal, pero tomar estas drogas diariamente puede ayudarle.
Sería algo si la TDAH fuese realmente una “enfermedad”… pero no lo es.

En 1987, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) fue puesto en existencia por la Asociación Americana de Psiquiatría y añadida al Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM). Sí, es cierto. Se “votó” para crear la “enfermedad”.

¿Puede usted imaginarse si tuviéramos que “votar” para determinar si el cáncer es una enfermedad… o la diabetes… o la enfermedad cardíaca? Eso sería claramente absurdo. Pero cada año, hay votos para añadir más y más trastornos al tal manual.

En el caso del TDAH, los psiquiatras hicieron una lista de los comportamientos mas comunes de los niños, a los que padres y profesores se oponen a -- y entonces los llamaron enfermedad. En el término de un año, “diagnosticaron” a más de medio millón de niños.

Desde entonces, el número de comportamientos que constituyen el trastorno ha continuado creciendo. Ahora hay 18 de esos. Lo cual abre la puerta para que aún más niños sean marcados y después sometidos a drogas.

Hoy día, casi todos los exámenes del TDAH consisten en padres, maestros y administradores de escuela o asistentes sociales anotando estos comportamientos a medida que los notan en casa y en el aula. Un médico revisa la lista, y si un niño exhibe seis o más de tales comportamientos el niño es “diagnosticado” con TDAH. En casi todos los casos, el tratamiento es farmacéutico.

Actualmente, la “epidemia” de TDAH ha crecido come a siete millones de jóvenes en los EEUU. La mayoría de estos niños están tomando medicinas. Y si uno agrega los que están tomando antidepresivos y otras drogas psicotrópicas, el número es más de 10 millones. ¡Eso es más que la población total de la ciudad de Nueva York!

Uno se pregunta, ¿donde estaban todos estos chavales cuando yo estaba creciendo?

El Dr. Russell Barkley, profesor de psiquiatría en la Universidad de Massachusetts, tiene las respuestas a eso. Estaban ahí, dice. “Eran los payasos de la clase. [...] En ese entonces, no teníamos un rótulo profesional para ellos.

“Eran los chavales perezosos, los chavales malos, los que dejaban el colegio, los delincuentes, los inútiles que no querían hacer nada de la vida. Ahora sí sabemos – sabemos que es una discapacidad real, ina condición válida…”

¿Eran los que no seguían estudiando, eh? ¿Los que no encajaban? ¿Los niños que encontraban la enseñanza tradicional hostil, aburridora e inaceptable? Me pregunto si Barkley se refería a los “abandonadores” como:

•Bill Gates y Paul Allen (desistieron de la universidad, co-fundadores de Microsoft);

•Sir Richard Branson (desistieró de la escuela secundaria, fundador del Virgin Group);

•Michael Dell, Larry Ellison, y Steve Jobs (desistieron de la universidad, fundadores de enormes empresas de computadoras);

•Kirk Kerkorian (desistió desde el grado 8, multimillonario);

•William Faulkner (se salió del bachillerato y de universidad, novelista ganador del Premio Nobel);

•Ray Kroc (desistió del bachillerato, fundador de McDonald’s);

•Dave Thomas (desistió del bachillerato, fundador de Wendy’s).

Casi con absoluta certeza, si muchos de estos hombres estuvieran en la escuela hoy día, los “rotularían” con un trastorno mental.

Las compañías farmacéuticas y la psiquiatría moderna presentanal TDAH como una anormalidad biológica del cerebro. Junto con muchas otras “enfermedades mentales,” se dice a menudo ser causado por esa frase que abarca todo -- “un desequilibrio químico.”

El problema es que la psiquiatría nunca ha validado el TDAH como entidad biológica. Nunca han mostrado, ni siquiera la prueba más leve de un “desequilibrio químico” o que esto es una verdadera enfermedad del cerebro. Sin embargo, a millones de niños y padres se les dice que éste es el caso.

El Dr. Fred Baughman es un neurólogo pediátrico respetado que ha estado practicando 35 años. Él sabe lo que es una enfermedad verdadera, Así que de 1993 a 1997, obstinadamente mantuvo correspondencia con la FDA, la DEA, Ciba-Geigy (los fabricantes originales de Ritalin) y con los más reconocidos investigadores del TDAH en el Instituto Nacional de Salud Mental. Les solicitó que le mostraran CUALQUIER literatura científica examinada por colegas, que probara alguna aberración física o química que calificara el TDAH como enfermedad o síndrome médico.

Después de años de persistir, el Dr. Baughman finalmente logró hace a estos grupos reconocer que NO existe ninguna validación objetiva para el TDAH. Hoy día, el Instituto Nacional de la Salud declara, “No tenemos prueba independiente y válida del TDAH, y no existen datos que indiquen que el TDAH es debido a disfunción del cerebro”.

Sin embargo, cientos de miles de médicos todavía “etiquetan” a los niños como enfermos y recetan drogas fuertes y peligrosas para una cosa que reconocen que no pueden probar. Eso no es medicina. Es fraude.





Y muchos doctores y asistentes sociales empujan estas drogas poderosa y manipulativamente. Oí de un médico que preguntó a una madre, “Si su niño tuviera diabetes, usted le daría insulina ¿no?”

Desafortunadamente, esa madre seguramente no sabía lo suficiente para decir al médico que la diabetes se puede medir – sea por abnormalidad del nivel de azúcar en sangre o por malfunción del páncreas – pero el TDAH no.

Cuando uno va donde el médico, le sacan sangre, hacen radiografías. No le preguntan cómo se comporta. Sin embargo así es como la “enfermedad” de TDAH (igual que la depresión y muchas otras “enfermedades mentales”) es diagnosticada.

Thomas Szasz, profesor emérito de psiquiatría en la Universidad Estatal de Nueva York, dice, “ningún comportamiento o mala conducta puede ser una enfermedad. Eso no es lo que son las enfermedades”.

Las enfermedades son disfunciones del cuerpo humano. Por ejemplo la fiebre tifoidea es una enfermedad. ¿La fiebre primaveral? No tanto. La fiebre primaveral es una metáfora. Es una figura retórica… igual que la mayoría de las enfermedades mentales. Y sin embargo, el tratamiento para esta figura retórica ahora vale miles de millones de dólares al año.

Aunque ahora hay muchas drogas usadas para tratar el TDAH, el Ritalin (metilfenidato) es una de las más comunes. En 1970, se calculaba que había 150.000 niños en los EEUU tomado Ritalin. Hoy día, ese número se calcula ser más de cinco millones. Según la DEA, la producción de metilfenidato aumentó un 700% entre 1990 y 1997!

Y la tendencia es “diagnosticar” a los niños a edades más y más jóvenes. Según un estudio publicado en el jornal de la AMA (American Medical Association), las recetas para niños de dos a cuatro años aumentaron casi un 300% entre 1991 y 1995. No he buscado estadísticas más recientes, pero es seguro que la tendencia ha continuado.

Y a pesar de lo que dicen los promotores… estas drogas NO son seguras e inofensivas.

El Ritalin, por ejemplo, es clasificado por la FDA y la DEA como sustancia controlada en la Lista II [Schedule II]. Está incluido en la misma categoría de las metanfetaminas, la cocaína, la morfina y el Dilaudid (entre otras drogas fuertes ilegales y drogas recetadas). Estas drogas son poderosas. Pueden causar daños. Y presentan gran riesgo de ser abusadas.

La mayoría de las drogas de TDAH son una clase de anfetamina. En la calle, estos estimulantes se conocen comúnmente como “velocidad” [“speed”]. Y a pesar de que la “velocidad” puede aumentar vigilancia y productividad, la trayectoria es un choque terminando en explosión.

¿Pero cuáles son los riesgos de uso a largo plazo de estas drogas, especialmente por los niños que se están desarrollando?

Se ha sabido que estas drogas causan depresión y estados sicopáticos. Y pueden ser la causa de trastornos neurológicos verdaderos como epilepsia y ataques. Pueden también llevar a la dependencia física y se ha demostrado que precipitan el abuso de drogas ilegales.

Los estudios también han demostrado que las drogas para el TDAH afectan el crecimiento físico de los niños y hacen el cerebro atrofiarse y encogerse.

Pero por supuesto, el riesgo más grande es la muerte. De hecho, una investigación financiada por el Instituto Nacional de la Salud Mental demostró que los niños y los adolescentes tomando drogas como el Ritalin tienen riesgo de muerte repentina de 500% más alto que lo típico para niños de estado de edad y salud comparable.

Naturalmente, el uso a largo plazo puede aumentar el riesgo de ataque del corazón.

Y también el cáncer es un riesgo comprobado. En un estudio, los investigadores identificaron a doce niños que satisfacían los criterios para TDAH en el DSM-IV y debían comenzar a tomar metilfenidato en dosis diarias entre 20 y 54 mg. Como el grupo de prueba era pequeño, utilizaron a cada niño como su propio control.

Las anormalidades cromosómicas en glóbulos fueron medidas antes de comenzar el tratamiento. Luego estas mismas pruebas fueron realizadas después de tres meses de tomar la medicina. Tres anormalidades cromosómicas diferentes fueron evaluadas. En todos los niños, aumentos significativos en aberraciones aumentaron un 323% después del tratamiento. Los investigadores creen que las mayores frecuencias de estas aberraciones son equivalentes a un mayor riesgo de cáncer.

Y para compensar estos riesgos significativos… no hay absolutamente NINGÚN estudio a largo plazo, que demuestre efectos positivos de estas drogas en el aprendizaje, estándares académicos, o comportamiento social.

Ciertamente hay niños que se comportan mal en la escuela y en casa. Hay niños que nunca pueden aprender a controlarse. Hay otros que son excepcionalmente hiperactivos.

Pero en la gran mayoría de los casos, estos niños no necesitan medicamentos. Ciertamente, no necesitan ser expuestos a los peligros de estas drogas. ¿Pero sus médicos alguna vez preguntan a qué clase de alimentos, preservativos y aditivos son expuestos estos niños?¿Investigan la nutrición o dan consejo sobre las muchas maneras como los alimentos que consumen, las toxinas a las que están expuestos o la nutrición que les falta pueden afectarles el humor y el comportamiento? Por supuesto, la mayoría de los médicos no lo hacen. Eso requeriría demasiado esfuerzo y seguimiento. Es mucho más fácil (y más rentable) escribir una receta y hacer pasar a un nuevo paciente.

Hoy, constantemente se nos dice que protejamos a nuestros niños del abuso de las drogas. Y sin embargo hay algunas excepciones inquietantes a esa regla. Thomas Szasz lo planteó bien cuando dijo, “etiquetar a un niño como enfermo mental es estigmatización, no diagnosis. Dar a un niño una droga psiquiátrica está envenenarle, no tratarle.”
A su salud,

Jon Herring

7 comentarios:

  1. Molt interessant l'entrada i l'enllaç.

    Per cert, la cita que tens a dalt de tot m'encanta, és el llibre preferit a casa i l'hem llegit en V.O i en català un munt de vegades, i de fet a l'Arnau ja li agrada una mica. L'Antoine, per a mí, tot un savi...un geni.


    Bona nit familia!

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  2. ya y la solución?

    vete a la mierda

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  3. La solución es que hagas que tu médico haga bien su trabajo, llegue a un diagnóstico correcto y no permitas que te metan en un saco donde cabe todo sin antes haber hecho un buen diagnostico diferencial. A partir de ahí las medidas que tomes serán las más convenientes para el problema que tengas.
    Si un día vuelves a hacer un comentario quiero que sepas que respeto cualquier opinión a favor o en contra de lo que publico, pero que si lo haces educadamente con toda seguridad recibirás respuestas más útiles y amables que si utilizas groserías como has hecho.

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  4. Que montón de información generalizada.Es como querer meter en el mismo saco la principal razón de divorcio.Sras.y Sr. soy TDHA tengo 43 años y me medico con metalfenidato desde hace un año y en mi vida hay un antes y un después.Es como si tuviera acceso directo a los archivos de mi cerebro donde se graban las expeciencias personales a todos los niveles.Antes de la medicación me era dificil encontrarlas y necesitaba en doble de esfuerzo para sacarles un buen provecho.Ahora llego a reflexiones
    y conclusiones de aspectos de mi vida que antes me era imposible conseguir.Es como si el cerebro se hubiera desbloqueado.Estoy convencida que no tratar este transtorno te dificulta tus objetivos en la vida aumentando las probabilidades de consumo de drogas.Por favor dejen que las personas con este transtorno pueden decidir si necesitan medicarse sin tanta presión social.Cierto que el TDHA no puede medirse en %,pero que mejor que uno mismo con un buen profesional para valorar medicación y dosis apropiadas.Nunca vi a nadie cuestionar la necesidad de llevar gafas o inyectarse insulina.Tengo dos hijos con TDHA diagnosticado.El mayor sufrió encopresis y enuresis hasta los 10
    años.Diambulamos por psicologos y pedagogos 5 años y solo veian un problema de actitud y motivación.Nadie me recomendó visitar a un psiquiatra.Cuando lo hice(ya lo habia probado todo)me solucionó el problema en 15 dias con un ansiolitico y medicación para TDHA.Pero Srs. que facil es llevar las "malas situaciones"cuando no es el hijo de uno el que se hace caca 3 veces al dia aislándolo del mundo.Ahora acaban de diagtonicar un posible problema de atención a mi hijo de 4 años y evidentemente que probaré medicarlo si lo considera conveniente el psiquiatra.Por que no olvidemos que tratamos con personas independientes y libres y aunque se trate de nuestros hijos este transtorno va a afectar en gran manera en su futuro y en vistas del proceso vivido con mi hijo mayor y yo que ha sido muy exitoso
    quiero que este niño pueda desarrollar todas sus capacidades y hacer lo que quiere en esta vida,no lo que pueda.

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    1. Gracias por tu opinión. Si estas bien diagnosticado, tienes toda la información y realmente necesitas la medicación: adelante. Yo creo que es una burrada, pero adelante. Ahora, que porque un crio de 4 años no atienda se la receten sin contemplar otras opciones , para mí es injustificado. Y se hace, a mi hijo se lo han hecho. De la comparación con la diabetes ya me cansa, no producir insulina no tiene nada que ver con "se mueve mucho y no atiende en clase", creo que es algo más concreto. Yo no le daría insulina a mi hijo porque me dijeran "se supone que tiene el azúcar alto porque no produce insulina", pediría pruebas, me las darían ya que para la diabetes si que las hay, y entonces tomaría la insulina. En esto de TDAH hay muchos "se supone" y "parece ser". Dicho esto, me alegro que usted esté mejor.

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  5. De eso nada. El TDAH es una enfermedad y necesita tratamiento y, en ocasiones, medicina. El error de este caso es muy básico: tiene que diagnosticarlo un psiquiatra.
    Si el niño tiene problemas de conducta, se le lleva a un psicólogo. Si el psicólogo lo ve óptimo, inicia un tratamiento, para conocer mejor al niño. Si cree que puede tener un problema, lo deriva a un psiquiatra. El psiquiatra recibe la información de los padres y del psicólogo mediante entrevistas(esto incluye antecedentes médicos graves, situación social de la familia, pérdidas recientes, relación con los compañeros, etc.). El psiquiatra se entrevista con el niño una o dos veces. Si el psiquiatra se percata de signos evidentes de esta enfermedad, la diagnostica. El psiquiatra vigila el rendimiento escolar del niño y sus relaciones sociales en general durante un curso. Si ve serias dificultades, receta una medicina. Al principio siempre hay efectos secundarios serios, en mi caso llegué a tener pensamientos de suicidio. Pero sólo hay que comprenderlo, es cuestión de que el cuerpo se adapte. Luego todo irá bien, el psiquiatra sabe lo que hace. Si el medicamento sigue afectando al apetito, al sueño, o cualquier otro problema pasado cierto tiempo (unos 2 o 3 meses), el psiquiatra debe ser informado, para que busque una alternativa, a algunos les hace mal algún medicamento pero al cambiar a otro les va mejor. Eso sí, de los efectos secundarios del principio no se libra.

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    1. Nadie tiene la más remota idea de lo que es el TDAH si es que es algo. Acepto la hiperactividad como síntoma, acepto problemas de atención como síntoma y , a lo sumo, poder hablar de síndrome. No es una enfermedad por más que no paren de repetirlo. Hay una lista enoooorme de causas para presentar esos síntomas (consulta al Dr. Cornellà)y cuando esos síntomas no se explican por ninguna de ellas es cuando se "podría" hablar de tdah, es decir, por descarte. Las cosas no pasan como tu explicas, no se espera un año para medicar ni a que las cosas no vayan tan bien: se medica ipso facto sin molestarse en encontrar que le puede estar pasando al pequeño. De los efectos secundarios del principio te libras no dejando que entre en el organismo de tu hijo esa droga, aunque los del principio no son los peores. Lo peor es darte cuenta a los 3 años que no estas mejor que al principio pero que ahora necesitas 36mg para llevar el dia a dia. ¿que el cuerpo se adapte? Me dejas de piedra amigo. Ya tenía razón mi amigo Eduardo cuando decía que hay gente que cuando tiene un martillo todo lo que ve son puntas...en fin gracias por tu opinión y por participar en nuestro humilde blog.

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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia