martes, 24 de agosto de 2010

OSTEOPATIA EN NIÑOS

Fuente : http://www.centrokineos.com/



La Osteopatía está especialmente indicada en niños, ya que la etapa desde el nacimiento hasta la pubertad es la que más acusa las influencias internas y externas. Al ser en estos años donde la evolución y crecimiento es aún un hecho, donde numerosas estructuras están en formación y consolidación, es el tiempo donde la Osteopatía puede aportar ventajas definitivas. El niño tiene unos potenciales altísimos de adaptación y corrección. Estos son aprovechados por el osteópata, para incidir de forma sutil, suave, nada agresiva y con un profundo respeto hacia la naturaleza innata del niño.

La Osteopatía es como la Homeopatía dos disciplinas que pueden ayudar al niño en numerosas patologías y que no presentan ningún efecto secundario ni nocivo.

La Osteopatía Cráneo-Sacral en niños

Signos tan habituales, y a veces poco tenidos en cuenta como los siguientes, pueden tener origen en desarreglos en la capacidad de movilidad de los huesos craneales o en tensiones fasciales periféricas, sin que ello sea considerado como “patológico” por la Medicina convencional.

Nombramos algunos de ellos:

- Lloro excesivo antes de las comidas, tal vez no es un rechazo caprichoso a la comida, es posible que el niño esté intentando informarnos de que su diafragma está en espasmo y que comer supone un esfuerzo por una falta de apertura del conducto esofágico del diafragma.

Muchas veces la causa puede estar lejos de la zona visceral digestiva y hallarse relacionada, por ejemplo, con el nervio responsable de las funciones neurovegetativas digestivas, el nervio vago, en su salida craneal, en el agujero rasgado posterior entre los huesos occipital y temporal. Compresiones en esta zona pueden alterar la función digestiva, ser causa de náuseas y otras alteraciones.

El osteópata puede corregir estas tensiones y mejorar la relación entre niño-alimento.

- Dificultades en conciliar el sueño, pueden ser debidas a compresiones craneales sutiles que alteran los procesos circadianos del hipotálamo.

El osteópata libera estas compresiones y facilita la inducción del sueño.

- Esa tendencia que no agrada en muchas ocasiones a los padres de ver que el niño se chupa el dedo en una edad ya avanzada, es un mecanismo inconsciente para intentar bombear el paladar y corregir alguna disfunción de la bóveda craneal que puede estar repercutiendo en tensiones en otras partes del cuerpo. El reflejo de succión , es una técnica inconsciente del bebé para facilitar el bombeo craneal, después de la compresión sufrida por el parto. El mantenimiento de esta acción en los años siguientes por parte del niño, puede ser una manifestación de que existe alguna necesidad de mantener los bombeos.

- Un déficit de atención o dificultades en el aprendizaje o problemas de comunicación pueden ser debidos a pequeñas alteraciones craneales.

- Ciertas posturas que adopta el niño, por ejemplo al estudiar, y que a veces observan los padres, es muchas veces el sistema de compensación natural que encuentra el niño a desviaciones de la columna que se están produciendo.

El osteópata puede detectarlas y determinar si el origen es craneal, por ejemplo, por una ligera torsión del occipital, que provoca la rotación de la primera cervical con el cual se articula. Esa rotación de la vértebra provocará la adaptación de las siguientes, pudiendo ser causa de escoliosis.

Por tanto, el trabajo osteopático no sólo está enfocado a niños con trastornos claros, donde los síntomas se hacen evidentes, sino también para aquellos que lloran más, les cuesta comer o dormir, que son más proclives a contraer enfermedades, etc. En ocasiones se acepta que ese niño es de una determinada manera, sin buscar la causa y, por tanto, sin buscar el remedio.

A veces sólo se trabaja de manera preventiva, para evitar que pequeños trastornos se conviertan en enfermedades serias en un futuro.

La información de las posturas intrauterinas es de gran ayuda para el osteópata en el tratamiento posparto.

En caso de daño prenatal, es indispensable tratar al bebé tan pronto como sea posible, dentro de las veinticuatro horas siguientes al parto.

Esta primera intervención es tan importante como las visitas periódicas durante los primeros años de crecimiento, a la vez que se hace un seguimiento con el pediatra.

Las fontanelas craneales se cierran hacia el final del segundo año, y el cerebro triplica su tamaño en este tiempo. El córtex cerebral no está formado aún hasta los dos primeros meses de vida, es decir la parte cognitiva del bebé está por desarrollarse, y por tanto podemos ayudar a que el desarrollo neurológico en este tiempo sea óptimo.

El trabajo de un osteópata consiste en equilibrar las membranas, suturas y líquidos, con el fin de evitar una afectación en el crecimiento del cerebro subyacente.

Con la osteopatía craneal se actúa sobre el sistema nervioso (también sobre los nervios craneales); sobre la linfa, por tanto sobre el sistema inmunitario; sobre cada una de las estructuras del cuerpo y sobre el sistema vascular.

Las lesiones craneales afectan al cinturón escapular y pélvico, ya que el cuerpo posee fascias que interrelacionan estructuras a distintos niveles, por ello nunca hay lesiones aisladas.

Es importante la observación por parte de los padres: si el niño mueve los dos brazos y piernas por igual, si es inquieto o tranquilo, si aprende a hablar pronto, su forma de caminar, etc. Todos estos datos ayudan al osteópata en su trabajo.

Algunas de las indicaciones para el bebé, sería en los siguientes casos:

◙ Alteraciones traumáticas óseas, tales como subluxación congénita de cadera, problemas del paladar asociados al labio leporino ( en el trabajo sobre el maxilar postquirúrgico), deformación craneal, etc.

◙ Otras alteraciones “no traumáticas” como:

◙ Mala oclusión dental

◙ Problemas de succión de leche materna

◙ Estrabismo

◙ Sinusitis

◙ Dolor de cabeza

◙ Problemas de vías respiratorias

◙ Estreñimiento / Diarrea

◙ Problemas de comportamiento y aprendizaje

◙ Trastornos del sueño

◙ Hiperactividad

◙ Escoliosis, etc.

◙ … Y todo lo expuesto en el artículo

Es habitual encontrar a padres inquietos ante la idea de llevar a un terapeuta a su hijo recién nacido. Esto ocurre hasta que se conoce la manera tan sutil de actuar en una sesión de este tipo, en la que las manos del profesional “escuchan” las distintas partes del cuerpo del niño, haciendo las correcciones oportunas con idéntica suavidad. Se suele pedir la colaboración de los padres, apoyando con su presencia.

viernes, 20 de agosto de 2010

Dolor de espalda y tratamiento Osteopático: La solución efectiva

Esta entrada no sigue la temática principal del blog, pero como la osteopatía me interesa mucho y tengo algunos casos cercanos con problemas en la espalda la he querido publicar.

Jordi Badia

Esta es la traducción de un artículo de Luciano Nocetti, osteópata argentino, publicado en la web Ezine article Directory.

Fuente: http://tenerifeosteopata.blogspot.com/

Casi todo el mundo, en algún momento de su vida, se verán afectados por dolor de espalda. A veces viene y va. Pero el dolor de otros, puede durar meses, incluso años y su calidad de vida puede estar gravemente afectada. Como usted probablemente ya sabe, la espalda es una queja muy común. Aproximadamente tres de cada cuatro adultos experimentarán dolor de espalda durante su vida y el número puede aumentar, dado el envejecimiento de la población y la tendencia reciente de la obesidad.


El dolor lumbar (dolor en la columna lumbar) es el más común. La mayoría del dolor de espalda proviene de esguinces y distensiones causados por los movimientos de esfuerzo: levantar algo utilizando técnicas inadecuadas o un movimiento de torsión repentino son sólo dos ejemplos de cómo se puede lesionar su espalda.

Si su dolor de espalda es causado por un esguince o torcedura muscular, que se suele curar por sí solo, el tiempo es todo lo que necesita. Su recuperación también puede ser ayudada por la atención médica, como los medicamentos de venta libre o sin prescripción médica. También puede utilizar calor o bolsas de hielo, o hasta recibir un masaje.



A veces, sin embargo, el dolor de espalda es causado por una patología más grave de la columna, como una hernia de disco o espondilosis. Dependiendo de la severidad de su dolor y su causa, puede requerir ayuda médica, como la fisioterapia o incluso cirugía.
Debido a que tanta gente experimenta dolor de espalda, la comunidad médica lleva a cabo una gran cantidad de investigación para aprender más acerca de las mejores formas de tratarla. Tomarse el tiempo para aprender más sobre su condición es importante. Pero entendemos que con un problema tan amplio como el dolor de espalda, cubrir todas sus bases puede ser una tarea abrumadora.
Si usted tiene dolor de espalda, un osteópata, puede ser una opción de tratamiento muy bueno. Osteopatía es utilizado por muchos pacientes con dolor lumbar o "Dolor de Espalda". De hecho, un gran porcentaje de pacientes con dolor lumbar buscar los servicios de un osteópata para ayudar a aliviar sus dolores. La osteopatía ofrece un enfoque suave y eficaz, y que permite ahorrar tiempo para tratar su dolor de espalda. La osteopatía es un sistema sin medicamentos, fuera de la asistencia sanitaria quirúrgica. Un principio importante de la osteopatía es devolver a la columna vertebral su movimiento. Los movimientos restringidos de la columna vertebral, cuando la columna no se mueve tan bien como debería, puede causar dolor de espalda.
Osteópatas ponen énfasis en la manipulación espinal (o el ajuste de la columna vertebral) como medio de corrección de la columna vertebral y de sus restricciones articulares, aliviando el dolor, el tratamiento de las lesiones del disco, la mejora de la alineación y postura, y promover la salud y el bienestar.

jueves, 19 de agosto de 2010

LATERALIDAD CRUZADA, DIFICULTAD PARA APRENDER

La Lateralidad cruzada empieza a ser tenida en cuenta, cada vez más, para tratar problemas de aprendizaje, de comportamiento y de baja autoestima.


De todos es sabido que nuestro cerebro posee dos hemisferios que se distribuyen las principales funciones, por eso desde muy pequeños utilizamos preferentemente una mano, un ojo, una pierna o un oído, para realizar las diferentes acciones diarias.
Pero algo tan sencillo como esto requiere un estadio superior de organización de nuestro Sistema Nervioso.

¿Qué es la lateralidad cruzada?

La lateralidad, explicada de un modo sencillo, es la preferencia que muestran la mayoría de los seres humanos por un lado de su propio cuerpo.
Los niños deben construir bien la lateralidad para tener un punto referencial espacio-temporal. Esta referencia es vital para automatizar los aprendizajes básicos, para organizarme interiormente y para organizar todo lo que me rodea.
Si somos capaces de hacer que los sistemas audio-viso-motrices de nuestros hijos se desarrollen correctamente no tendremos ningún problema, ni siendo diestro, ni siendo zurdos, pero si la maduración no es correcta, me atrevería a diagnosticar muy pronto, que será un niño con fracaso escolar.
Estos niños presentan problemas de atención y se fatigan fácilmente. Una buena organización lateral ojo-mano-pie-oído favorece la resolución de problemas escolares y personales.

Cuando no hay una dominancia de un mismo lado

Lo ideal es que ofrezcan una dominancia en el mismo lado, ya sea el lado derecho o el lado zurdo, es decir tener una lateralidad homogénea. Si esto no ocurre así decimos que tiene lateralidad cruzada.
Los niños con lateralidad cruzada, ojo-mano sobre todo, diestro de mano y zurdo de ojo o al contrario nos van a dar problemas de lectoescritura, por el bajo dominio viso-espacial que poseen.

Principales consecuencias de la lateralidad cruzada

- Dificultad en la automatización de la lectura, escritura y cálculo.

- Inversiones en la lectura y en la escritura de números y letras.

- Errores al leer.

- Sustituciones de unas letras por otras.

- Dificultades con los conceptos básicos matemáticos.

- Desorientación espacial y temporal.

- Torpeza psicomotriz y faltos de ritmo.

Como consecuencia de todo esto el tema escolar se ve muy afectado, sin olvidar el tema emocional. Se convierten en niños desmotivados, con poco interés en las actividades escolares, e incluso en otras, debido a sus problemas de atención y concentración. Su autoestima suele ser muy baja.

¿A partir de que edad se puede tratar la lateralidad cruzada?

El mejor tratamiento es la detección precoz, por eso a partir de los 4-5 años podemos y debemos evaluar la lateralidad, con el claro objetivo de prevenir cruzamientos.
En caso de ya existir se debe resolver en alguno de los sentidos.

¿Cómo podemos tratar la lateralidad cruzada?

El tratamiento debe ser adaptado a cada paciente teniendo en cuenta el origen y las dificultades que está ocasionando.
La terapia base es la reorganización neurofuncional, que desbloqueará el desarrollo del individuo, organizando su sistema nervioso y aprovechando las posibilidades de regeneración del Sistema Nervioso (Neuroplasticidad).
Con la maduración del Sistema Nervioso resolveremos todos los síntomas de la lateralidad cruzada antes descritos, las dificultades de atención, de organización espacio temporal, y sus problemas emocionales y de autoestima y, como consecuencias, sus barreras escolares.

Ejercicios adaptados a cada caso

Los ejercicios propuestos, en caso de lateralidad cruzada, recapitulan la aparición de los primeros movimientos durante las distintas etapas, adquiriendo habilidades no conseguidas antes. Es como una segunda oportunidad; con la estimulación conseguimos nuevas vías y un sistema nervioso organizado según era nuestro objetivo.
Para afianzar este protocolo nos apoyamos en protocolos biológicos, homeopatía, nutrición, terapias alternativas y, especialmente para el lado emocional, la orientación psicopedagógica a las familias y profesores.

¿Podemos tratar la lateralidad cruzada en un adulto o ya es tarde?

El campo de trabajo es a cualquier edad, desde la niñez a la edad adulta. Las terapias de actuación no tienen edad y los resultados merecen la pena.

Irene Cubero Butragueño


Directora del Centro Integral del Desarrollo de Castro Urdiales (Cantabria)


Pedagoga-Logopeda experta en Terapias Estimulativas y Reorganización Neurofuncional.

martes, 17 de agosto de 2010

Varios estudios demuestran que el consumo de Omega 3 mejora los síntomas del TDAH

Fuente: noticias medicas.es

- Una de las enfermedades que afecta cada vez a más niños y niñas de la sociedad actual es el TDAH, aunque todavía queda mucho camino para conseguir un buen diagnostico a tiempo.

- Este es uno de los temas que se trató en la I Jornada sobre terapias alternativas y logopedia de la Asociación de Logopedas de España (ALE).




Barcelona, agosto de 2010.- Los servicios médicos indican que se calcula que el número de afectados por TDAH supera ya el 5% de la población infantil y juvenil, y que algunos de sus síntomas se empiezan a manifestar antes de los 7 años. Sin embargo lo preocupante es que el diagnóstico de este trastorno todavía es demasiado tardío, lo que provoca que los que lo padecen no consigan llevar una vida normal hasta pasados unos años.
Conscientes de este retraso que todavía existe en el diagnóstico de el TDAH en niños y jóvenes la Asociación de Logopedas de España (ALE) ha querido dedicar parte de su I Jornada sobre terapias alternativas a comentar este trastorno con profesionales logopedas, pedagogos, psicólogos y biólogos que conviven con el TDAH a diario.
Una de las conclusiones a las que se llegó en esta jornada, tras la participación de Nuria Serra, bióloga de la empresa Vitae de complementos alimenticios, es que hay que prestar una mayor atención a la hora de detectar una posible TDAH en los niños de temprana edad a la vez que los padres deben informarse muy bien de las múltiples formas de tratamiento que existen hoy en día.
En este sentido la charla de Nuria Serra, apoyada por la opinión de la pediatra especialista en medicina natural Mª Jesús Clavera, estuvo centrada en ofrecer a los asistentes ayudas naturales para el tratamiento de TDAH. En concreto se presentaron dos estudios realizados en Australia y Reino Unido – Estudio Adelaide y Estudio Durham- que demostraban que el consumo de Eye Q, un producto natural basado en los ácidos grasos del Omega 3, que aporta a las células del cerebro las cantidades de EPA y DHA necesarias para ayudar a restablecer los niveles de estos ácidos grasos.
Como comentó Nuria Serra “los estudios realizados con Eye Q, basado en el Omega · extraído de aceites de pescado, mostraron una mejora en el deletreo, lectura y capacidad de aprendizaje en niños con TDAH.”
En este sentido recordó que el 30% de nuestro cerebro está compuesto por Omega 3, es decir ácidos grasos, y a la vez el cerebro está formado por cien millones de células que necesitan éstos ácidos grasos para funcionar. En este sentido el Omega 3 es esencial para reparar las membranas celulares ya que cada día generamos unos 2 millones de células pero cada vez se consume menos cantidad de Omega 3.


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viernes, 13 de agosto de 2010

YA HEMOS VUELTO DE LAS VACACIONES


Bueno pues ya se acabó lo que se daba. Este año hemos pasado unos dias en Tenerife y el peque se lo ha pasado de miedo. Cada noche "minidisco" y por el dia excursiones, piscina y miniclub. Es el año que más le hemos visto disfrutar. Ha hecho muchos amigos (en la foto está con Pablo y Rubén) y desde que llegó a casa cada vez que ve la foto que veis arriba se hecha a llorar porque dice que les echa de menos y que no los va a volver a ver. Pobrecillo!  Ahora, ya de regreso, otra vez a hacer ejercicios porque este año creo que será el año que dará el salto gracias al tratamiento que tiene ahora. Con el poco tiempo que lleva ya se le está notando algo más tranquilo pero nuestro esfuerzo ahora se concentra en la lectoescritura así que a ver si cuando empiece el "cole" empezamos a tener buenas noticias.
Ah!, y me pide Alexander que si los papas de Rubén o Pablo llegan a leer esto que nos manden un mensaje porque le gustaría volver a hablar con ellos. Espero que su deseo se cumpla.

Niños con problemas de aprendizaje y/o comportamiento debido a una mala integración sensorial

Por Isabelle Beaudry, Clínica de Terapia Ocupacional Pediátrica Beaudry-Bellefeuille

Fuente : http://alternativasterapias.blogspot.com/

La teoría de la integración sensorial

La teoría de la integración sensorial es una respuesta científica a múltiples y muy diversos problemas infantiles de aprendizaje, comportamiento, desarrollo y descoordinación motriz, tales como la hiperactividad, la mala inserción escolar, las disfunciones relacionadas con el autismo o las dificultades en el proceso de alimentación. Podemos definir la integración sensorial como la capacidad que posee el sistema nervioso central (S.N.C.) de interpretar y organizar las informaciones captadas por los diversos órganos sensoriales del cuerpo. Dichas informaciones, recibidas por el cerebro, son analizadas y utilizadas para permitirnos entrar en contacto con nuestro ambiente y responder adecuadamente.

La teoría de la integración sensorial fue creada para abordar problemas de aprendizaje en los niños. Se trata, más que de una técnica específica, de un enfoque terapéutico. Su creadora fue la doctora Jean Ayres, terapeuta ocupacional estadounidense, que formuló dicha teoría de la integración sensorial a partir de sus propias investigaciones y estableció también la evaluación y el tratamiento de las disfunciones de integración sensorial.

Ayres se interesó, inicialmente, por los problemas perceptivos cuyo origen se encontraba en los traumatismos craneanos, los accidentes cerebro-vasculares y la parálisis cerebral. En los años sesenta del pasado siglo, después de haber completado estudios de doctorado y post-doctorado en neurofisiología, comenzó a formular hipótesis sobre los procesos neurobiológicos susceptibles de ser asociados con los problemas de aprendizaje en los niños, y creó una evaluación sistemática para poder medir las funciones perceptivo-motrices.

Sus primeros conceptos teóricos se basaron en estudios de neuroanatomía, neurobiología y neurofisiología. Durante más de veinte años realizó numerosas investigaciones clínicas tanto con niños normales como con niños afectados por problemas de aprendizaje, para las cuales utilizó las evaluaciones que había creado.

Dichas evaluaciones fueron perfeccionadas por la propia Ayres a lo largo de sus investigaciones y en la actualidad sirven para medir los distintos procesos neurológicos que contribuyen a la capacidad de aprender. Los resultados de las evaluaciones de los niños normales permitieron la elaboración de escalas de actuación media según la edad. El análisis de estos resultados permitió que se identificaran varios tipos de disfunciones de integración sensorial.

Jean Ayres estableció unos criterios muy rigurosos para la administración y el análisis de sus evaluaciones. Por ello, se necesita una formación específica para poder evaluar y tratar disfunciones de la integración sensorial. Los cursos de formación en evaluación y tratamiento de problemas de integración sensorial impartidos en todo el mundo están abiertos exclusivamente a terapeutas ocupacionales.

El proceso de la integración sensorial

La integración sensorial es un proceso neurológico y la teoría de Ayres establece la relación existente entre dicho proceso neurológico y el comportamiento. Ayres desarrolló su teoría de integración sensorial con el objetivo de describir, explicar y predecir las relaciones específicas entre el funcionamiento neurológico, el comportamiento sensori-motor y el aprendizaje académico. Esperaba poder identificar patrones de disfunción entre los niños con problemas de aprendizaje y poder desarrollar tratamientos específicos. Buscaba, ante todo, poder explicar las causas de estos problemas con el fin de determinar el tratamiento óptimo.

Ayres define la disfunción de integración sensorial como un mal funcionamiento de la organización de la información dentro del S.N.C., el cual no consigue organizar los impulsos sensoriales para poder darle al individuo una información adecuada y precisa sobre él mismo y su ambiente. Esta disfunción suele reflejarse en el comportamiento y en la coordinación motora.
Para entender esta definición, Ayres propone la siguiente analogía: el S.N.C. es como una ciudad y los impulsos nerviosos son como la circulación de los vehículos por sus calles. Un buen proceso de integración sensorial permite una circulación fluida y que todos lleguen a su destino rápidamente. Una disfunción de la integración sensorial es un tipo de atasco en el cerebro. En la disfunción de integración sensorial, parte de la información sensorial queda atrapada en el atasco y algunas partes del sistema nervioso no reciben la información que necesitan para poder realizar su trabajo.

Es importante distinguir entre las disfunciones de integración sensorial y otras condiciones que pueden causar problemas de aprendizaje. Una disfunción de la integración sensorial es un mal funcionamiento y no una ausencia de función. Por ejemplo, la persona ciega no recibe información visual, lo cual es una ausencia de función. Una lesión en la parte del S.N.C. que dirige los músculos causa un problema neuro-muscular, lo cual no es una disfunción de integración sensorial. Las disfunciones de la integración sensorial no son siempre la causa de los problemas académicos existentes, que pueden deberse a múltiples motivos como, por ejemplo, a una vida afectiva perturbada.

Según Ayres, las causas de disfunción de la integración sensorial podrían ser las siguientes: problemas durante el parto, factores hereditarios y químicos o bien una falta de estimulación sensorial. Los síntomas son la hiperactividad y la distracción, problemas de lenguaje, problemas de comportamiento, ligeros problemas de coordinación y de control postural y problemas de aprendizaje (lectura, escritura, matemáticas).

Niños con problemas de aprendizaje y/o comportamiento debido a una mala integración sensorial

Existen niños normales, incluso con niveles de inteligencia superiores a la media, pero que no perciben el mundo que les rodea como los demás. Tienen reacciones emotivas exageradas y no pueden soportar cambios en su rutina diaria. No son capaces de atender en clase, no comprenden bien lo que se les explica, parecen vagos, tienen graves problemas con la lecto-escritura y/o no pueden estar quietos ni un instante. Son candidatos ideales al fracaso escolar y a caer en la pérdida de la autoestima. Los castigos o las clases particulares complementarias no surten mucho efecto. ¿Por qué todo esto? Padecen un problema de integración sensorial. La información que llega a su cerebro no es bien procesada y son víctimas de esa desorganización.

Por supuesto, no todos los problemas de aprendizaje y de comportamiento en los niños se deben a una mala integración sensorial. Pero los expertos (Carte y otros, 1984. Developmental and Behavioral Pediatrics, 5 (4), pp.189-194) consideran que un 70 por ciento de dichos problemas son causados, en modo más o menos directo, por disfunciones en la integración sensorial.

La teoría de la integración sensorial aplicada a niños que padecen este problema se basa en el hecho de que los estímulos vestibulares (los relacionados con el movimiento), los proprioceptivos (los relacionados con los músculos y articulaciones) y los táctiles no son interpretados por el sistema nervioso de estos pequeños de la misma manera que lo hace el sistema nervioso de la mayoría de los niños.

Las deficiencias en el procesamiento sensorial se manifiestan frecuentemente en comportamientos de búsqueda de estímulos o de evitación de estímulos. En ambos casos, la consecuencia es que el niño se mueve mucho, lo cual interfiere tanto en su capacidad de prestar atención como en su comportamiento, que muchas veces no es el que los demás esperan de él. Asimismo, ese procesamiento sensorial anómalo provoca que al pequeño le resulte difícil filtrar, seleccionar los diversos estímulos sensoriales que recibe. Porque atiende en la misma medida a la sensación de la ropa sobre su piel, que al ruido de un camión en la calle o a la voz de la maestra en clase. Es decir, su cerebro no es capaz de inhibir las sensaciones sin relevancia para atender solamente a las que la tienen.
Por ello, porque es una circunstancia que está fuera del control voluntario del individuo afectado, la política de castigos y recompensas -aunque puede ayudar a mejorar algo el comportamiento del niño- no soluciona el problema, que a menudo provoca una pérdida de autoestima y un aislamiento académico y del círculo de amigos habitual que, en demasiadas ocasiones, conducen finalmente a los muchachos afectados a la calle y a caer en la delincuencia. En Estados Unidos, donde más estudios existen sobre este problema, alrededor de un 50 por ciento de los delincuentes juveniles padeció en su niñez problemas de integración sensorial y fracaso escolar.

En países como Australia, Canadá, Estados Unidos o Suecia, los tratamientos de integración sensorial son habituales desde hace varias décadas, tanto en el ámbito sanitario como en el escolar, para remediar estos problemas, pero por desgracia en España aún son muy pocos los niños que se benefician de dicho enfoque terapéutico. El País Vasco es la única comunidad autónoma española que ya ofrece a los escolares servicios de Terapia Ocupacional Pediátrica, dentro de los cuales se incluyen tratamientos basados en la teoría de la integración sensorial.

En cuanto a publicaciones sobre esta especialidad, el mundo hispano acusa un notable retraso con respecto al mundo anglosajón. Curiosa y desgraciadamente, frente a los numerosos libros existentes sobre el tema en inglés, hasta hace poco tiempo no existía ninguno escrito en español. Recientemente, y más de 30 años después de la aparición del primer libro sobre el tema, Sensory Integration and Learning Disorders, de la doctora Jean Ayres, ha sido publicado por Ediciones Nobel Problemas de aprendizaje en la infancia – La descoordinación motriz, la hiperactividad y las dificultades académicas desde el enfoque de la teoría de la integración sensorial, un libro de Isabelle Beaudry dirigido a los padres y a todos aquellos que tratan con niños, como son maestros, pediatras, fisioterapeutas, psicólogos o logopedas.

Existen diversas asociaciones nacionales e internacionales que trabajan en aras de la calidad de la investigación, los tratamientos y la divulgación de la Teoría de la integración sensorial. En España existe la Asociación Española de Integración Sensorial (AEIS), que es quien agrupa a diplomados en Terapia Ocupacional acreditados con una formación completa y reconocida en integración sensorial.
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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia