jueves, 27 de mayo de 2010

Niños dopados. Menores sobremedicados en Chile.

En Estados Unidos, fármacos como el Ritalín y Concerta incrementaron sus ventas para niños a niveles alarmantes: 2,5 millones entre 1995 y 2000. Como somos la copia feliz del Edén, nuestra realidad se acerca a la norteamericana. Los expertos alertan: “Sólo un 10% de los llamados niños hiperactivos necesita Ritalín y el 90% restante sufre sólo problemas educativos y sociológicos y su comportamiento es una reacción a su entorno”.
Leyla Ramírez La Nación 1 Jun

Carolina es profesora de educación musical en un colegio de la comuna Pedro Aguirre Cerda. Se acostumbró a ver llegar hasta su sala de clases a Diego, un alumno de 9 años reconocido por ser “el centro de mesa”. “A mí de verdad me gustaba como era Diego. Yo lo encontraba alegre, despierto. Era un poco inquieto, pero normal, nada terrible”, cuenta Carolina, quien quedó helada de asombro el día en que el mismo niño animado que ella conoció llegó al colegio convertido en otro. “Nadie sabía lo que le pasaba. Se apagó, nunca volvió a ser el mismo. Ahí me enteré que otra tía le había recomendado a la madre de Diego llevarlo al neurólogo por déficit atencional. Le dieron pastillas”.
Carolina cuenta que entre sus alumnos ya se ha hecho habitual el mismo diagnóstico de Diego, pero ella se revela ante la uniformidad de los resultados: “No creo que todos los niños tengan déficit atencional. No puede ser. Les dan pastillas para que se calmen, pero es tarea de los educadores buscar formas para integrarlos, para que tomen en cuenta lo que les enseñas”, concluye resignada Carolina.
La sobremedicación de los menores no es un tema reciente en Chile, pero los expertos coinciden en que el objetivo del Ritalín se ha vuelto muy similar al que cumple el Ravotril en los adultos chilenos.

Pastilla de la obediencia

Como el trastorno por déficit de atención es a veces acompañado de estallidos de mal genio y otros comportamientos perturbadores, algunos médicos recetan antipsicóticos a los niños para aplacarlos, una estrategia que algunos especialistas y padres dicen que da resultado. La fórmula mágica viene de la mano del metilfenidato, comercializado bajo los nombres de Ritalín y Concerta.
Este sicoestimulante es un derivado anfetamínico clasificado en el cuadro de los estupefacientes que actúa sobre el sistema nervioso central. Indicado para el tratamiento del déficit atencional, con o sin hiperactividad en niños mayores de 6 años, tiene como propiedad ayudar a los jóvenes pacientes a centrar mejor su atención, lo que le ha valido el sobrenombre de “píldora de la obediencia”.

Pero muchos niños que presentan exceso de inquietud o se distraen fácilmente, requieren de una intervención que explore la causa del trastorno.
Claude Bursztejn, jefe de servicio de los hospitales universitarios de Estrasburgo, resumió a la perfección el punto central del problema, en una nota publicada hace unos meses en “Le Monde Diplomatique”: “el Ritalin está en vías de trivializarse, porque se presenta como a la insulina para los diabéticos”.
Una postura con la coincide la sicóloga clínica Esther Morales, quien sostiene que el aumento en la medicación de sicofármacos en niños también se da en Chile, siendo alentado por las farmacéuticas –para aumentar sus ventas- y por los colegios que no quieren en sus filas a niños inquietos o distintos. “Me llama la atención que cuando un niño tiene algún tipo de problema siempre le piden a los padres que lo envíen al neurólogo. Muchas veces bajo amenaza de expulsión. En el fondo lo que le están pidiendo a esos padres es que le den Ritalín al niño. Lo que esos colegios quieren -y es muy penoso que la educación chilena sea así- son puntajes para lucir. La salud mental de los niños les importa nada. Y eso es antiético e inmoral”.
La experta lleva más de 20 años tratando con éxito niños diagnosticados con síndrome de déficit atencional sin necesidad de recetar siempre fármacos. Ella prioriza la evaluación en forma individual de los padres, del menor y pide el apoyo de los docentes. “Lo que pasa es que la gente quiere soluciones mágicas y como la pastilla actúa rápido, entonces creen que con eso solucionan el problema, pero se equivocan. A veces haciendo una intervención con los padres y a nivel escolar con la profesora jefe, solicitando su colaboración en cuanto a un trato más amable y cariñoso con el niño, se logran resultados asombrosos”, dice.
En la misma línea, Daniza Pérez, psicóloga y subjefa del área de prevención del Conace dice que recetar un fármaco de este tipo es una medida que debe adoptarse tras una completa evaluación del niño y que el error de algunos profesionales tiene que ver con saltarse pasos necesarios en el diagnóstico y el manejo de los síntomas. A lo anterior se suma “la urgencia de la familia o el colegio que demandan o solicitan al médico la indicación de algo rápido, mágico y efectivo que les arregle el problema, sin escuchar muchas veces lo que los síntomas nos quieren decir”.
Pérez hace ver también la responsabilidad de la familia. Afirma haber visto como muchos padres se quedan sólo con la solución farmacológica que alivia a los niños momentáneamente, pero se resisten a seguir el tratamiento completo más a largo plazo como por ejemplo la sicoterapia o la incorporación de terapias complementarias (* ver abajo).
Lo cierto es que diversos estudios indican sólo un 10% de los llamados niños hiperactivos necesita Ritalín y que el 90% restante sufre sólo problemas educativos y sociológicos y su comportamiento es una reacción a su entorno.

Laboratorios felices

Los expertos dan la luz de alerta de lo que sucede en Chile y para eso revelan las cifras rojas de los países desarrollados. Sólo en EEUU estos medicamentos incrementaron sus ventas para niños a niveles alarmantes: 2,5 millones entre 1995 y 2000. En muchos casos la receta fue extendida por trastornos por déficit de atención u otros problemas de comportamiento para los que esos medicamentos no han demostrado ser útiles. Ritalin y Prozac lideran las cifras.
Otros países del globo siguen la línea norteamericana. Según un informe publicado en el “Archivo de Enfermedades de la Niñez”, una revista especializada en medicina infantil, en la última década el número de niños tomando antidepresivos aumentó en un 70%. El trabajo lo realizó la Universidad de Londres sobre las tasas de prescripción de medicamentos en nueve países, incluidos Gran Bretaña, Francia, Canadá, Argentina, Brasil y México.
Los autores del informe encontraron que los médicos en estos países ahora están mucho más inclinados a recetar a los niños medicinas contra la depresión, la ansiedad, la hiperactividad y otras condiciones mentales, de lo que estaban hace cuatro años.
Otra mala costumbre que estamos a punto de copiar.

* TERAPIAS COMPLEMENTARIAS

Esther Morales comenta que en el tratamiento que hace con los niños incorpora terapias complementarias como flores de Bach, homeopatía y Reiki, que asegura dan muy buenos resultados en los menores y no son invasivos. Así también aconseja cambios en la alimentación para reducir el nivel de hiperactividad en los pequeños: eliminar azúcar blanca, alimentos chatarra y bebidas con colorantes, preservantes y saborizantes. Privilegiar alimentos naturales, verduras crudas, bajar el consumo de carnes con hormonas como el pollo, eliminar la Coca Cola, “una bebida adictiva que los acelera”.
Lo mismo hace Daniza Pérez –además terapeuta floral- quien sostiene que para sintomatología depresiva, ansiosa, problemas de concentración y de conducta, previa evaluación que descarte origen neurológico, las flores de Bach tienen un efecto muy positivo, pues armonizan energéticamente las emociones del niño, mejorando estados anímicos, alegrando la vida, disminuyendo la ansiedad y controlando los impulsos, lo que puede mejorar mucho la concentración y los problemas de aprendizaje de tantos niños que están interferidos por un desequilibrio a nivel de sus emociones que los lleva a manifestar problemas conductuales y/o de aprendizaje. www.lanacion.cl

8 comentarios:

  1. A veces por falta de información o dedicación no sabemos qué hacer con el alumnado de etas características.

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  2. Es cierto lo que dices, por eso deberiamos poner de nuestra parte para conocer la pluralidad con la que nos podemos encontrar en las aulas. El centro también debería facilitar información y formación para que el profesorado tenga recursos cuando se encuentre ante este tipo de alumnos. Más allá de terapias y fármacos la buena actuación del maestro en clase (siguiendo algunas pautas y comprendiendo al niño) y la de los padres en casa entregando cariño a raudales y comprensión dan resultados asombrosos.
    Gracias por participar.

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  3. SIEMPRE SE QUEJAN DE MI HIJO TIENE 8 AÑOS AHORA ME DISEN QUE LO LLEVE AL NEUROLOGO PARA QUE LO DIAGNOSTIQUE Y MEDIQUE NO QUIERO DOPAR A MI NIÑO PERO SI QUIERO SABER EXACTAMENTE LO QUE TIENE¿DONDE PODRIA IR? LLA VA A TERMINAR EL AÑO Y ME DISEN QUE VA A REPETIR PORQUE NO ESCRIBE,NO PONE ATENCION NO LE IMPORTA.MI TELEFONO ES 07-9751474 SI ALGUIEN ME PUEDE ALLUDAR PORFA LLAMEN SE LOS AGRADESERIA MUCHO.

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  4. Le comprendo bien, diganos de donde es e intentaré buscar algún lugar cerca de usted.
    Un saludo.

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  5. Detrás de un niño con TDAH puede existir una Fenilcetonuria no diagnosticada, lo que causa una reaccion alérgica a ciertos alimentos o colorantes, que se manifiesta claramente en la conducta.

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  6. Tengo un hijo de 10 años, diagnosticado SDAH, con medicamentos, 30 mg de metilfenidati por día (asiste solo 1/2 jornada a clases). La situación es muy difícil para él. Busqué una alternativa Tomatis (lleva algunas sesiones)espero en Dios que pueda tener efectos psotivos. Martín es un niño completamente normal, intranquilo y sus docentes no pueden manejar la situación solo piden que mantenga la atención en clases (debiese el gobierno preocuparse de innovar en las estrategias para educacr a nuestros nuevos niños)

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  7. mi hijo de 8 años esta diagnosticado con tdah y toma aradix retard y irazam 10 mg la verdad es que estoy muy angustiada por que no quiero darle esos medicamentos, adeams he estado indagando y el irazam es para la esquizofrenia, trastorno bipolar y eso me tiene muy asustada, por favor alguien me puede ayudar yani duermo cuestionandome el darle medicamento a mi hijo para aliviarles el trbajo a los docentes en este pais.
    me gustaria entrar en alguna organizacion o alguna fundacion donde pueda encontrar ayuda para nuestra familia porfavor... este es mi correo agradesco informacion k.arriagada.e@gmail.com

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  8. Mi hijo tiene Asperger y el neurólogo le recetó metilfenidato, pero yo nunca se lo di, no me convenció, mi hijo se distrae muy fácil y es obsesivo con algunos temas, en el colegio me pidieron que lo medicara porque iba a ser mejor para sus estudios, no sé qué hacer, por ahora tina omega 3 y complejo de vitamina B, pero no puedo aún decir si sirven. Mi problema es con el colegio que me " sugirieron" medicarlo. Por favor necesito ayuda, saber de testimonios de niños con Asperger. Este es mi correo bitago71@gmail.com Gracias.

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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia