miércoles, 17 de febrero de 2010

El Ritalín y el Tdah. Una reflexión.

Interesante reflexión sobre el TDAH y la medicación para tratarlo.

Qué es el Trastorno de Atención (con o sin hiperactividad)?

Para muchos, los laboratorios están usándo esta enfermedad (para muchos inventada a fin de introducir una droga de control total de la población), y comenzando a crear adictos desde edades tempranísimas. Empieza a informarte sobre esta droga, una de las más peligrosas para la libertad del ser humano justamente por ser legal. Recuerda los libros “1984″, “Un Mundo Felíz” y el film “The Matrix”. Todo esto puede estar ocurriendo hoy frente a tus narices!




El metilfenidato (MFD) es un psicoestimulante, más conocido por la marca comercial Ritalin (en países hispanos: Ritalina). El MFD existe desde hace ya más de 60 años. Sin embargo, cobró especial notoriedad a partir de los años noventa. Esto se debió a la difusión del diagnóstico de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños y adultos, fenómeno unido a la prescripción del MFD, fármaco de elección para este tratamiento. A modo de ejemplo, Concerta (una de las tantas marcas de MFD) alcanzó en EE. UU. volúmenes de venta superiores a los 839 millones de dólares durante el año 2005.



Efectos terapéuticos de los psicoestimulantes



Tanto el diagnóstico como el fármaco han sido objetados, apelando incluso a principios éticos, ideológicos o religiosos. Tal rechazo se ha atribuido a reacciones de pánico moral del público no especializado ante el concepto de tratamiento medicamentoso en niños, o bien a creencias (muchas veces, infundadas) respecto de sus consecuencias. La temática ocupó a los medios de comunicación masiva, interviniendo figuras del psicoanálisis y de la antipsiquiatría. Éste fue el caso de la Cienciología, un culto religioso con injerencia en asuntos científicos.
Las críticas al TDAH y al metilfenidato devienen, a menudo, de un rechazo al concepto general de disfunción neurobiológica y a los supuestos neuroquímicos que subyacen a las prácticas de la psiquiatría contemporánea.
La Compañía Farmacéutica Ciba (precursora de Novartis) lanzó el producto al mercado en 1955, con el nombre Ritalin. Desde sus comienzos, fue utilizado para una serie de indicaciones. El Physician’s Desk Reference de 1957 afirmaba, además, que estaba “indicado en fatiga crónica y estados letárgicos y depresivos, incluyendo aquellos asociados con agentes tranquilizantes y otras drogas, conducta senil perturbada, psiconeurosis y psicosis asociadas con depresión”.





A comienzos de los sesenta, se popularizó el uso del MFD para tratar niños con TDAH, síndrome conocido en ese momento como “hiperactividad” o “disfunción cerebral mínima” (DCM). Por esos años, el Ritalin también lograba creciente renombre a causa de menciones periodísticas sobre su uso corriente entre celebridades del mundo de la política y de la ciencia, como el astronauta Buzz Aldrin, y el matemático Paul Erdős.

En 1969, la Iglesia de la Cienciología, fundó la denominada Comisión de Ciudadanos por los Derechos Humanos (CCHR). Pocos meses más tarde, iniciaría una campaña abierta, sirviéndose de los medios masivos de comunicación, en oposición a la medicación psiquiátrica en general, y el Ritalin en particular.

En 1971, la Convención Internacional de Sustancias Psicotrópicas incluyó al MFD en la Lista II.

Actualmente el MFD es la medicación más comúnmente prescrita para tratar el TDAH en todo el mundo. De acuerdo a estimaciones, más del 75% de las recetas de MFD son hechas a niños, siendo aquel trastorno unas cuatro veces más frecuente entre los varones que entre las niñas. La producción y prescripción del MFD creció significativamente en los años noventa, especialmente en los Estados Unidos, en la medida en que el diagnóstico de TDAH pasó a ser mejor comprendido y aceptado más generalizadamente dentro de las comunidades médica y de salud mental.

Algunos de los detractores más conocidos son Peter Breggin, Thomas Armstrong, Fred Baughman y el periodista Thom Hartmann, famoso por su “teoría del granjero y el cazador” para caracterizar el TDAH. Éstos sostienen que las características neurobiológicas observadas no son necesariamente de origen patológico, y manifiestan preocupación por los cambios en el comportamiento, asociados al uso de estimulantes.

Se estima que el valor bruto de la producción anual de MFD en 2005, habrá multiplicado al menos por diecisiete el correspondiente a 1990, de acuerdo a las cifras previstas para el año en curso en EE. UU., pasando en ese período de menos de 2 toneladas a más de 30. El MFD es en la actualidad el psicotrópico bajo fiscalización internacional con mayor distribución en el circuito legal. Se ha convertido en una de las manufacturas más redituables para el complejo industrial farmacéutico. Los ingresos derivados del mercado de drogas para el TDAH, incluyendo al MFD y sus competidoras, alcanzan sólo en EE. UU. valores superiores a los 3.100 millones de dólares. Nótese que el producto bruto interno anual de unos 50 países estaría por debajo de esas cifras.

Dejamos esta reflexión a los padres, al fín y al cabo son ellos quienes deben decidir el tratamiento a seguir con sus hijos.

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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia