martes, 1 de diciembre de 2009

Nuestra perspectiva del TDAH.1

Primera Parte

Ya desde el principio nuestro peque parecia que tenía un motor y no podía parar de moverse. Algunas veces surgió la palabra hiperactivo, pero como un adjetivo sin connotaciones médicas, por entonces ni siquiera sabiamos que las podía tener. Fue en P4 cuando la maestra nos dio el toque de alerta y empezamos a movernos. Primero fue a un psicólogo al que nos derivó la psicóloga de la escuela. La verdad no sacamos nada en claro. Entonces lo llevamos a un especialista neuropediatra y psicólogo. ¡TDAH! Por fin le poniamos nombre al problema, por alguna razón que algo tenga nombre, al ser humano le tranquiliza. Pensábamos que al saber que tenía todo se solucionaria pronto. Empezamos con algunas pautas de comportamiento y frecuentes visitas a la psicóloga además de medikinet (atención)  y risperdal (impulsividad). El primer dia que le dimos medikinet fue un auténtico desastre, el peque parecía desquiciado y sin control sobre lo que hacía, era una rabieta permanente. No nos atrevimos a volverselo a dar.

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YO AMO A ALGUIEN CON...¿TDAH? by Jordi Badia